Con la pandemia hundiendo el tráfico aéreo en España y, por tanto, los beneficios de Aena, a la empresa pública no le queda otra que retomar la parte de su negocio que hoy en día puede ser un filón para su estrategia: los planes de desarrollo inmobiliario de los aeropuertos Madrid-Barajas y Barcelona-El Prat, siendo la logística el centro de sus planes. 

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Aena es consciente de uno de los pocos sectores que no ha sido penalizado a consecuencia de la crisis sanitaria y económica es el de la logística, donde muchas compañías ya están deplegando su fuerza. “Parece que existe una oportunidad de mercado para poder retomar el lanzamiento de los primeros suelos asociados a estos planes en 2021”, apuntan fuentes de la compañía a Invertia. 

¿Por qué? “Esto es debido a la evidente vocación logística de estos terrenos, a su ubicación (primera línea metropolitana), y al nivel de preparación en que se encuentran (urbanizados o semiurbanizados)”, añaden.

Cabe recordar que estamos hablando de 549 hectáreas netas lucrativas, de las cuales 349 hectáreas corresponden a los terrenos de Madrid y 200 a los de Barcelona. En ambos espacios, Aena busca socios inversores para el desarrollo de un polo logístico, oficinas u hoteles; y en el caso de la capital incluso un centro comercial. 

No obstante, el gestor aeroportuario no quiere precipitarse. “Dado lo cambiante de la situación actual, esta previsión se revisa de forma periódica y en ningún caso habrá precipitación en el lanzamiento, solo se hará si existe interés real de mercado, y reconocimiento de su justo valor”, señala a Invertia. 

Retraso del plan

En marzo, justo antes de decretarse el estado de alarma, Deloitte ganó el concurso público licitado por Aena para el ‘Asesoramiento para el proceso de valoración de ofertas para la implantación de los planes inmobiliarios en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat’. El contrato tiene un importe que asciende a 1,4 millones de euros (impuestos incluidos) y una duración de 18 meses.

Sin embargo, menos de dos semanas después Aena optó por retrasar el lanzamiento de estos procesos, “a la espera de tener visibilidad suficiente para valorar el momento adecuado de reanudarlos sin penalizar el valor de los activos”, según explicó el gestor cuando presentó unas pérdidas de 107,6 millones de euros hasta septiembre de 2020.

En este sentido, la Covid le ha dado a Aena una de cal y otra de arena. Por un lado, ha frenado el tráfico de pasajeros y sus ingresos aéreos, así como las ganancias comerciales en los aeropuertos. Pero, por otro lado, esta crisis ha generado un boom logístico del que la compañía puede aprovecharse para relanzar su negocio inmobiliario. 

Maurici Lucena, presidente y consejero delegado de Aena.

Todo ello bajo un escenario bastante pesimista. Durante la última junta de accionistas, Maurici Lucena, presidente y consejero delegado del gestor aeroportuario, afirmó que “con seguridad” terminarán el año en números rojos tras la caída del tráfico aéreo provocado por el impacto de la Covid, especialmente en el sector turístico. 

549 hectáreas

No obstante, este proyecto se remonta al anterior Gobierno del PP. En 2018, el entonces ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, presentó el plan inmobiliario en el entorno del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, en el que aseguró que se requerirá el esfuerzo inversor de colaboración público-privada de casi 3.000 millones de euros a lo largo de los 40 años en los que se prevé desarrollar un complejo empresarial y logístico.

A partir de aquí, el gestor procedió a la contratación de los principales asesoramientos relativos al proceso de Análisis de Uso de los Terrenos Adyacentes. No obstante, hace algo más de un año, durante la presentación del plan estratégico de Aena, se redujo el número de hectáreas netas lucrativas a 549.

Estos proyectos inmobiliarios de Barajas y El Prat se enmarcan dentro de los planes directores de los propios aeropuertos. En el caso de Madrid se prevé invertir 1.571 millones de euros para el periodo para el período 2017-2026; mientras que el plan director de Barcelona tendrá una inversión de 1.260 millones de euros.

Aena también está trabajando en la definición de planes de desarrollo en los aeropuertos de Palma de Mallorca, Málaga-Costa del Sol en los que hay disponibilidad de suelos para el desarrollo de actividades aeroportuarias complementarias. A los que se prevé que seguirán Valencia y Sevilla.