La decisión del Gobierno de Alemania de incluir a Baleares y al resto de España -salvo Canarias- entre las zonas de riesgo por la pandemia del coronavirus finiquita de un plumazo la temporada turística en las islas. Es algo en lo que coinciden hosteleros y hoteleros locales. De hecho, el consejero de Turismo de balear, Iago, Negreruela, se ha quedado solo en su convicción de que todo cambiará cuando venza la recomendación del ejecutivo alemán, la situación sanitaria mejore y se levanten las restricciones para viajar a las islas: "Será una temporada atípica de abrir y cerrar en función de cómo vayan operando los principales mercados respecto a nosotros”.

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La realidad marca otra pauta. Y es que a pesar de que un plan piloto permitió que comenzaran a llegar turistas en en pleno estado de alarma, las cosas no han salido bien y en las zonas donde suele asentarse el turismo alemán, hosteleros y hoteleros se preparan para echar el cierre, que en muchos casos será definitivo.

La ocupación hotelera era en el mes de julio de algo más del 45% y en agosto, sin alemanes e británicos, que también han incluido a Baleares como destino desaconsejado; las islas prometen vaciarse hasta propiciar que el 30% de los establecimientos ya no vuelvan a abrir, comentan fuentes del sector turístico balear.

El 'Govern' trabaja para aprobar con urgencia y un tanto a la desesperada medidas que eviten los despidos a partir de septiembre y pide ayuda al Gobierno central para paliar la situación. Baleares es la comunidad autónoma donde menos trabajadores han salido de un ERTE para reincorporarse a sus trabajos.

En todo caso, el Gobierno balear estima una caída del PIB del 30% y una subida del paro de hasta el 31% a consecuencia de la falta de visitantes. Y el panorama sanitario tampoco es halagüeño, ya que que los casos activos de Covid se han triplicado en solo dos semanas, cuando más turistas llegaban, por lo que la sospecha de que muchos de esos casos han sido importados parece estar más que justificada. De poco han servido las peticiones de hosteleros y hoteleros para que se intensificaran los controles en los aeropuertos.

Algunos hoteleros baleares aseguran que solo trabajan con TUI, el coloso alemán de los viajes, y lamentan que perdiendo a los turistas que llegan con paquetes de este turoperador, sin duda no les quedará más remedio que cerrar definitivamente. Además, el cierre de establecimientos de hostelería y hospedaje puede llevarse por delante igualmente a buena parte del pequeño comercio que también vive del turismo.

Salida escalonada

La realidad es que los turistas alemanes, que son mayoría en Baleares, están comenzando a abandonar las islas por su cuenta o gestionando el regreso con sus turoperadores por miedo a quedarse varados si la situación empeora y con la certeza d que a su regreso a su país deberán pasar la prueba del Covid-19 y guardar una cuarentena mínima de 14 días en el caso de dar positivo.

TUI, que es la compañía turística germana de referencia en las islas, como el resto de turoperadores, ha iniciado la repatriación de cerca de 30.000 ciudadanos alemanes que hay ahora mismo en Baleares, según confirma la Asociación Alemana de Turismo (DRV), de los cuales la mayoría se concentra en Mallorca. La vuelta a casa se va a llevar a cabo de forma escalonada. Se inició este sábado y se prolongará hasta el próximo sábado, día 22.

Otros 30.000 turistas alemanes tenían ya comprados viajes organizados a Baleares, la mayoría a Mallorca, según la DRV, que matiza que a éstos deben sumarse los turistas que iban a viajar sin el respaldo de un operador turístico.

Mucho han cambiado las cosas desde que el pasado 15 de junio, aún durante el estado de alarma, llegaran a Baleares casi 400 visitantes alemanes como parte de una experiencia piloto que pretendía demostrar que la región era segura.

Incidencia de la Covid

Desde la finalización del estado de alarma, el 21 de junio, los rebrotes han ido aumentando en toda España con distinta incidencia. Todas las comunidades tienen focos, aunque Baleares figura ahora como una de las zonas donde más nuevos casos se detectan, especialmente en la isla de Mallorca.

La incidencia del coronavirus en Mallorca casi cuadruplica la de Ibiza, que es de 37,2 casos por 100.000 habitantes, y supera en ocho las de Menorca y Formentera. El 63,5% de los diagnosticados en las islas en agosto son sintomáticos, según el datos del Servicio de Epidemiología de la Conselleria de Salud, que confirma que tienen síntomas el 60% del total de enfermos.

En el mes de mayo se detectaron 147 nuevos casos, con un 54,4% de sintomáticos; en junio hubo 114 diagnósticos con casi el 44% de ellos presentando síntomas; en julio los casos aumentaron el 57,4%, hasta en 458 afectados con síntomas; y en la primera mitad de agosto se han detectado 1.218 contagios con síntomas en el 63,5% de los casos.

La cifra general a 13 de agosto hablaba de 118,7 casos por cada 100.000 habitantes en dos semanas en el conjunto de las islas, con Mallorca claramente a la cabeza con 144,2 casos por cada 100.000.

Casos importados

La dirección general de Salud Pública recoge también casos detectados desde el 11 de mayo con origen fuera de Baleares, bien del resto de España o de otros países, y cita que son el 4,6% del total, con Alemania y Bolivia como países de mayor incidencia. La mitad de los casos importados por Baleares proviene provienen de otras comunidades españolas, con Cataluña y Madrid a la cabeza.

La consecuencia, en todo caso, es que en solo tres semanas, la región ha pasado de tener una incidencia menor que el Reino Unido a que sea ocho veces mayor. El 30 de julio, Baleares tenía 21,05 casos por cada 100.000 habitantes, mientras que el jueves pasado alcanzó los 137,46, casi al nivel de Cataluña, y aumentando. Un tercio de los positivos por PCR en Baleares desde el inicio de la pandemia se ha producido en las últimas dos semanas.

Más problemas

Primero fue el Gobierno del Reino Unido quien desaconsejó los viajes a Baleares, una decisión muy lamentada en las islas puesto solo el año pasado llegaron 3,74 millones de turistas británicos. Pero les quedaban los alemanes, que son el colectivo más numeroso entre quienes visitan las islas, según datos del Instituto Nacional de Estadística, que mantiene que el 33% de los 13 millones de sus visitantes extranjeros en 2019 procedían de Alemania.

Sin ellos la situación da un giro radical que vislumbra una situación angustiosa para todos los sectores que viven del turismo en Baleares, especialmente hoteles y hostelería, pero que aún podría agravarse. Y es que Holanda también desaconseja viajar a Baleares y opta por la cuarentena, y TUI Dinamarca ha suspendido los viajes a las islas hasta el verano 2021. Austria y Suiza mantienen las reservas, de momento, pero si la evolución de la pandemia no mejora podrían sumarse a los países que ya han optado por alertar sobre el turismo en Baleares.