Nuevo capítulo en el seno de Urvasco, el grupo que lleva años abocando a sus filiales a la quiebra. En este caso, la parte hotelera que operaba la marca comercial Silken pone fin a su procedimiento concursal por insuficiencia de la masa activa, según publica el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme).

Noticias relacionadas

En concreto, la conclusión del concurso de acreedores es para la empresa Hotel Puerta Castilla, quien se declaró en esta situación en julio de 2015 -junto con la matriz, por un pasivo superior a los 400 millones de euros-. La actividad principal de la sociedad ha sido históricamente la gestión de los hoteles Puerta Castilla, Hotel Puerta Madrid, Hotel Puerta América (los tres en Madrid), además de Hotel Al Andalus (Sevilla).

La decisión ha sido adoptada por el Juzgado de Primera Instancia Número 1 de Vitoria con fecha de resolución del 18 de diciembre de 2019 y su consiguiente publicación en el Borme el pasado 21 de febrero de 2020.

En esta se especifica que se produce el “cese de las limitaciones a las facultades de administración y disposición del deudor que estuvieran subsistentes, salvo las que se contengan en la sentencia firme de calificación”.

Venta del Hotel Puerta América

Durante este tiempo, entre 2015 y 2019, un administrador concursal ha estado al frente de la sociedad, que ha logrado vender algunos de los bienes para saldar deudas. Entre ellos, la joya del imperio hotelero: el Hotel Silken Puerta América.

Inaugurado en 2001, el grupo Urvasco buscó de manera incesante vender este activo, incluso antes de declararse en concurso de acreedores como una solución para aliviar sus problemas económicos. Finalmente, el juzgado de Vitoria adjudicó en 2016 el hotel (incluidos trabajadores, contratos y licencias administrativas) a Farmington Investments, sociedad española participada por Bank of America por cerca de 16 millones de euros, incluidos trabajadores, contratos y licencias administrativas.

No fueron los únicos hoteles que el imperio constructor Urvasco perdió. El Gran Domine de Bilbao, el Silken de Málaga o el Silken Diagonal en Barcelona (que también compró Bank of America) salieron de una cartera de activos que, en sus mejores años, llegaron a alcanzar 32 hoteles.

En 2017, ya solo poseía 17 hoteles. Un año después, CBRE GIP y Pygmalion recortarían aun más su porfolio al comprar un paquete de nueve hoteles a Urvasco con 1.650 habitaciones.

El declive de Urvasco

Detrás del grupo Urvasco está el empresario Antón Iráculis, quien levantó un imperio ligado a la construcción de viviendas y hoteles en pleno boom inmobiliario. Sin embargo, y a la vista de los sucedido en 2015, todo se desmoronó a causa de las deudas y las inversiones poco rentables.

La sociedad llegó a acumular 122,3 millones de euros de pérdidas entre 2009 y 2014, siendo especialmente complicado el ejercicio fiscal 2011, cuando registró números rojos de 62,6 millones de euros, según datos del Registro Mercantil.

Por si fuera poco, sobre Iráculis se cernió la sombra de supuestas manipulaciones contables de las que fue acusado y sentado en el banquillo. No obstante, la Audiencia Provincial de Álava le absolvió.

La Fiscalía llegó a pedir 13 años y medio de cárcel por supuestamente haber desviado en 2008 para su propio beneficio 34,7 millones de euros del grupo Urvasco. También quedaron libres de cargos la mujer del empresario, sus dos hijas y un socio de la empresa.