Madrid vuelve a estar de moda. Y el centro de la capital no es una excepción. La transformación que sufre es continua. El último ejemplo es la reapertura de uno de los símbolos del pasado pero que representa un futuro más moderno: la estación de Gran Vía. Dicho de otra forma, el centro no reniega de su pasado pero se adapta a los nuevos tiempos.

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Unos nuevos tiempos en los que el distrito se caracterizará por una serie de parámetros, según CBRE: “Diverso, cosmopolita y tabernario, que une tradición y modernidad, características que captan la atención de todos los sectores”.

El distrito Centro de Madrid seguirá siendo el lugar de las tiendas, como se decía antaño. Cualquier cosa que se necesitara, allí estaba, está, y estará. Como calles principales de negocios, Preciados, Gran vía y Fuencarral. “Calles como Barquillo o la plaza de Santa Bárbara están en plena transformación, proliferando nuevos locales de moda, y con una restauración moderna y premium”, destacan desde CBRE.

La reforma de la calle Gran Vía puede ser un indicio de por dónde irán los tiros en el futuro. Una vía que ha ganado comodidad gracias al cambio, y que ha aumentado precios. Incluso ha llegado a niveles que, anteriormente, sólo se veían en la calle Preciados. Como dato, el centro se caracteriza por la igualdad que existe entre el espacio público destinado al peatón y el espacio dedicado al vehículo rodado.

“Un buen ejemplo de esta transformación es la calle Montera, en la que la reforma de la estación de Gran Vía hace suponer un reposicionamiento. En la actualidad cuenta con una gran afluencia, pero con retailers de segunda línea”, especifican en la consultora de servicios inmobiliarios. Por tanto, se prevé movimiento en busca de más alta gama.

Más hoteles

Por lo que se refiere a la restauración, la zona Centro ha recuperado espacios a los que ha dado una segunda vida. Buena prueba de ello son los mercados municipales. Un ejemplo es el de San Miguel. Otro, el de San Antón. Este último sabiendo mezclar la restauración de alta calidad con el mercado de alimentos tradicional.

Por poner una pega, se trata de uno de los distritos con el ratio más bajo de zonas verdes por habitante. Eso sí, lo que tiene, es de categoría. Es el caso del Parque del Campo del Moro, y los antiguos jardines del Palacio Real.

Vistas desde Dani Brasserie, el restaurante de Dani García en el Four Seasons Madrid

Aunque la pandemia ha frenado el flujo de turistas extranjeros, lo que ha hecho resentirse a todos los negocios de la zona, conviene no olvidar que es la zona con mayor oferta turística. Y va a seguir creciendo en alojamientos. Tras la apertura del Four Seasons, el Pestana CR7 Gran Vía, o el Hotel Aloft, en 2022 está prevista la apertura del JW Marriot.

Lo que también vivirá su particular boom será el denominado como coliving. Edificios en los que los inquilinos no sólo comparten zonas comunes, sino que también sus aficiones. A ello también contribuirá el hecho de que la zona centro es y será lugar de encuentro de estudiantes, jóvenes corporativos, expatriados y nómadas digitales “que buscan nuevas formas de vivir en comunidad y que garantizan la ocupación permanente”, indican desde CBRE.

Precios

Vivir en el centro de Madrid tiene un precio. Y es, y seguirá siendo, elevado. De hecho, y dada la alta demanda, concentra los precios de alquiler residencial más altos de la ciudad: 15,50 euros al mes el metro cuadrado, según CBRE. Números que podrían engordar de volver el uso turístico de algunos inmuebles, desinflado en el entorno del 10% por la pandemia.

La zona centro de Madrid, distrito caracterizado por su dinamismo y actividad, es el que registra un mayor porcentaje de vivienda en alquiler del municipio, siendo de un 40%. Además, actualmente existe un 13% de vivienda vacía, lo que puede deberse a la antigüedad del parque inmobiliario”, acota Paloma Relinque, directora de la oficina de CBRE en Madrid.

¿Y la compra? Pues el precio seguirá engordando. A cierre de 2020, estaba situado en 4.800 euros el metro cuadrado. Por tanto, un 9,7% más que un año antes. Quienes estén dispuestos a comprar deben tener en cuenta que las calles más caras son Carranza, General Castaños y Almirante (más de 9.500 eros el metro cuadrado). Más asequibles son las calles de Infantas, Escorial y Fomento. Y si en la mente está hacerse con un ‘nidito’ en las calles Águilas, Cava Baja y Mediodía Grande, deberían saber que son las que han tenido un mayor incremento desde el año 2015.