Hay que buscar una solución a los cortes de suministro eléctrico que sufre a ciertas áreas de la madrileña Cañada Real, un asentamiento chabolista que vive sin luz desde hace dos meses por el aumento del cultivo de marihuana.

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Y esa es la propuesta que ha presentado sobre la mesa el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, a los máximos responsables políticos de esta situación, mediante una carta. Está dirigida a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, José Manuel Franco, delegado del Gobierno en la Comunidad de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, alcalde de Madrid y Pedro del Cura, alcalde de Rivas-Vaciamadrid.

También están en copia la vicepresidenta cuarta y ministra para la Transición Energética, Teresa Ribera, Francisco Miguel Fernández Marugán, defensor del Pueblo, y Ernesto Gasco Gonzalo, Alto Comisionado de lucha contra la pobreza infantil.

Elevadas cargas de red

En su misiva, asegura de manera rotunda que Naturgy nunca ha cortado el suministro eléctrico en La Cañada Real ni ha instalado limitadores de potencia en sus instalaciones.

"El suministro se ve interrumpido constantemente en el sector VI, y esporádicamente en el sector V, a consecuencia de elevadas sobrecargas en la red que provocan la actuación automática de las protecciones de los propios equipos, obligadas por la normativa técnica. Desconocemos el origen de estas sobrecargas, que superan en los últimos meses en un 70% los consumos registrados en los años pasados y que elevan el consumo medio por edificación en los sectores V y VI de la Cañada Real a siete veces el consumo medio de una vivienda en España".

Hace unos días, fuentes del Gobierno de la Comunidad de Madrid confirmaban a Invertia que el problema de los cortes de luz es "las plantas de marihuana, que han proliferado a medida que iban desapareciendo chabolas y había más terreno para cultivar". 

Según estas mismas fuentes, se conocen hasta 60 puntos donde se están produciendo consumos energéticos a escala industrial. "La compañía ha intentado hasta en cuatro ocasiones en un solo día levantar la red y es tal la sobrecarga ilegal que, automáticamente, saltaba y volvían a quedarse sin suministro. Ya es un problema de seguridad ciudadana".

Sin contadores

Naturgy también ha explicado por carta que "en los sectores V y VI de la Cañada Real existen únicamente cuatro clientes debidamente dados de alta en UFD", la distribuidora de la energética, "que contrastan con las informaciones que se barajan que indican alrededor de 1.500 conexiones que no podemos comprobar".

Por eso, ya no solo es un problema de datos sino que desde hace años la red eléctrica de la zona está casi exclusivamente constituida por instalaciones ilegales. Están en un estado muy precario y suponen un riesgo grave para la integridad física de las personas. También pueden provocar también incidentes graves en las construcciones e instalaciones de la zona. 

"UFD no ha cortado el suministro eléctrico en la zona de la Cañada Real, que no ha reclamado ningún tipo de compensación económica, sencillamente porque sólo tiene 4 conexiones dadas de alta y que es la normativa vigente la que le impide intervenir unilateralmente a UFD sin la autorización de las Administraciones correspondientes".

Buscar una solución

La falta de suministro eléctrico, precisamente en estos meses tan fríos, necesita una solución urgente. El problema que están provocando las plantaciones de marihuana al final lo sufren los más vulnerables, las familias que no les queda otra que vivir allí. 

Por eso, la compañía les ha transmitido a los responsables políticos su firme voluntad de colaborar en cualquier acción de carácter social que adopten las Administraciones para paliar la situación de los habitantes de la zona de forma inmediata, máxime teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas de estos días.

También propone buscar soluciones definitivas para estabilizar el suministro eléctrico en la zona que aseguren que las instalaciones se conecten en condiciones de seguridad y con las preceptivas autorizaciones administrativas.

Se pone "a disposición de las autoridades para realizar cualquier tipo de intervención urgente que resuelva el origen de las sobrecargas para poder estabilizar el suministro a corto plazo".