El concepto de comercialización de electricidad va a cambiar en los próximos años. "El crecimiento de la demanda caerá casi un 6% en 2020 respecto a 2019 pero además hay una cierta incertidumbre de la recuperación económica en los próximos años", ha señalado el consejero delegado de Endesa, José Bogas, en un encuentro con la prensa.

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"Es uno de los pilares de nuestro plan para los próximos tres años, además de crecer en renovables y reforzar la distribución, es centrarnos en el cliente". Eso significa "electrificación y eficiencia energética, acompañada de la imprescindible digitalización (advance analytics, inteligencia artificial...)", todo lo necesario para tener la oferta adecuada a cada cliente. 

Por eso, Endesa va a lanzar una tarifa única y personalizada con una amplia gama de productos, desde la venta de luz y gas, hasta la posible contratación de seguros para la casa, acuerdos con entidades financieras, "un netflix de servicios", ha dicho. "Podemos activar servicios de terceros, no es la primera vez que una empresa hace esto, pero sí una energética". 

Es lo Bogas ha llamado la 'plataformización' del negocio. "La competencia es tremenda y el foco está en centralizar toda nuestra atención en el cliente". 

"Todos los años estamos perdiendo clientes, desde 2003 suman casi un millón, y aunque no es algo que nos preocupa, sí nos ocupa". Por eso, para evitar esa sangría el máximo responsable de la compañía ha asegurado que "han buscado la alternativa para fidelizar al cliente durante años".

Competencia "agresiva" 

Bogas considera que las grandes petroleras han irrumpido de una manera "agresiva para hacerse un hueco" en el sector eléctrico, pero ha aplaudido su entrada en este negocio, ya que "tienen vocación de permanencia".

"Yo haría lo mismo si quisiera entrar y hacerme un hueco. Repsol nos ha robado o captado clientes; seguro que porque han sido más listos y les han ofrecido más dinero. Pero claro, es que no tenían nada", ha explicado.

De todas maneras, afirmó sentirse "más tranquilo" con estas grandes empresas que con los "pequeños" competidores, "que no tienen vocación de permanencia".

"Estos 'grandes', cuando toman una posición, es gente acostumbrada a cuidar el mercado", añadió al respecto, indicando que no buscan la especulación, "que es lo que hace daño al mercado".

Así, consideró que las petroleras, cuando tengan su "nicho" tras haber sido "muy agresivos" en la compra de renovables y en sus ofertas para captar clientes, "tendrán vocación de permanencia y cuidarán al mercado".

A pesar de ello, el directivo destacó que el mercado eléctrico cuenta con un nivel de competencia "muy alto", también con otros incumbentes que entran en la "guerra de precios", por lo que puso en valor el mérito de Endesa de seguir siendo el líder para "mantenerse y mantener sus márgenes, ofreciendo un producto mejor a los clientes".

"No queremos entrar en guerra de precios, sino en la fidelización a través de mejores propuestas a nuestros dos principales segmentos de mercado: B2B, es decir empresas, pymes e industria, y B2C, que son los contratos residenciales".

"Hay burbuja renovable"

El consejero delegado ha asegurado que "acudiremos a las subastas" de renovables pero "no las necesitamos". 

"Tenemos una base de clientes muy estables, por lo que podemos construir renovables y cubrirlo con nuestros clientes", ha dicho. "Sin embargo, aceptamos que haya subastas porque crean competencia al permitir la entrada de promotores más pequeños, porque el Gobierno puede controlar el ritmo de incorporación de renovables y porque facilita la financiación". 

Sin embargo, ha pedido que "no se distorsione el precio de mercado". 

"En este contexto de burbuja en el sector renovable, habrá que buscar soluciones imaginativas para que los proyectos sean rentables". 

Efecto Covid

Endesa reconoce que 2020 no está siendo un buen año. "Consecuencia de este nuevo encuadre, tanto el EBITDA como los objetivos de 2022 los pasamos a 2023. En 2020 y 2021 hay una pérdida de márgenes de 500 millones de euros".

Esa cifra tiene su explicación en la caída de los precios de la electricidad y del gas, que ha afectado a los ciclos combinados, "por la caída de la demanda con la pandemia y porque el precio del gas ya arrastraba precios bajos previamente". De esos 500 millones, 300 millones provienen de la bajada del precio eléctrico. 

"Los otros 100 millones son por la tasa catalana que afecta a nuestras nucleares, y otros 100 millones en otros conceptos". 

Así que "absorbemos ese impacto y retrasamos un año los objetivos".