Este 2020 pasará a la historia como un año negro, marcado por la crisis sanitaria y económica. Pero precisamente por esa causa hay un dato positivo: por primera vez desde que hay registros, en la primera mitad de 2020, la energía eólica y solar han generado un récord del 10% de la electricidad mundial.

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Y es que las centrales térmicas de carbón en todo el mundo han funcionado a menos de la mitad de su capacidad.

Esa es la principal conclusión a la que ha llegado un análisis del grupo de expertos climáticos Ember, que ya publicaron hace poco menos de un mes un informe en el que anunciaban que por primera vez las renovables generaban más electricidad en la UE que las fósiles. 

Ahora van más allá y señalan que a pesar de una caída casi récord en la demanda de energía debido a la pandemia, las energías renovables representaron 1.129 teravatios-hora (TWh) de enero a junio, en comparación con 992 en los primeros seis meses de 2019.

La industria de las energías renovables va como un cohete y en general, el porcentaje de energía proveniente de las tecnologías eólica y solar se ha más que duplicado desde el 4,6% en 2015, el año del histórico acuerdo de París sobre el cambio climático.

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El carbón, bajo mínimos

Pero no se pueden echar las campanas al vuelo, porque la principal razón de este hito sin precedentes está en la generación a partir del carbón, el combustible fósil más contaminante.

En la primera mitad de 2020, ha caído un 8,3%, y eso pese a que China, el principal emisor, aumentó ligeramente su participación en la generación mundial de energía térmica procedente del negro mineral.

"Desde 2015 es una cantidad increíble de crecimiento (en energía solar y eólica), pero incluso al 10% no es completamente transformador", ha dicho a la AFP Dave Jones, analista senior de electricidad de Ember, “la pregunta que tenemos que hacer es si es suficiente, porque de lo que realmente estamos hablando es, ¿cómo de rápido tienen que reducirse las emisiones de CO2 para evitar un cambio climático irreversible?"

“El 30% de las emisiones de combustibles fósiles a nivel mundial provienen únicamente de las centrales de carbón, por lo que la generación térmica debería colapsar rápidamente para limitar el cambio climático”, ha contestado Jones.

El análisis mostró que muchas economías importantes, incluidas China, Estados Unidos, India, Japón, Brasil y Turquía, ahora generan al menos el 10% de su electricidad a través de la energía eólica y solar.

Gran Bretaña y la Unión Europea recibieron elogios particulares, ya que derivaron el 21% y el 33% de su energía procedente de renovables, respectivamente.

Sesión del IPCC

No lo suficientemente rápido

Según el Acuerdo de París, las naciones se comprometieron a limitar el aumento de la temperatura media del planeta a "muy por debajo" de 2ºC por encima de los niveles preindustriales, principalmente mediante reducciones radicales de emisiones, incluso posteriormente los científicos del IPCC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) consideraron que el límite más seguro era de 1,5°C.

Para lograrlo, la ONU dice que las emisiones deben caer un 7,6% anual en esta década.

Ember, un think tank independiente europeo, también ha advertido que si bien el 30% de la disminución del carbón este año podría atribuirse al aumento de la generación eólica y solar, el resto probablemente se deba a la desaceleración económica causada por la Covid-19.

"Una gran parte de esto se debe obviamente a la pandemia más que a las tendencias a largo plazo y, seamos honestos, no es lo suficientemente rápido si su objetivo es 1,5ºC", ha señalado Jones.

Un estudio publicado la semana pasada en Nature Climate Change reveló que, en ausencia de un cambio rápido de los combustibles fósiles, la caída sin precedentes de las emisiones debido a la Cpvod-19 no haría prácticamente nada para frenar el cambio climático.

El IPCC dice que el uso de carbón debe caer un 13% cada año en esta década para que sea posible alcanzar la meta de 1,5ºC.

China, el principal contaminador del mundo, redujo su producción de carbón solo un 2% en lo que va del año a pesar de la desaceleración económica causada por la pandemia.

"¿Dónde está el plan de China para colapsar esa generación de carbón para 2030?" añade Jones, "por el momento no existe".