Sevilla

Abengoa afronta -de nuevo- una semana decisiva para su futuro. El 14 de julio es el día que el grupo de ingeniería y energías renovables se fijó para negociar su financiación. De lo contrario, la empresa se enfrentaría a una difícil situación de viabilidad que podría desembocar en quiebra.

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Sin poder afrontar el pago de las nóminas del mes de junio en su totalidad y con un ERTE vigente que afecta al 30% de su plantilla en España, Abengoa busca esta semana despejar las incertidumbres mientras lucha por buscar financiación que le aleje del fantasma de la ruina.

El presidente de Abengoa, Gonzalo Urquijo, ya alertaba hace semanas de la grave situación a la que se enfrentan, pero también confiaba en encontrar un remedio, extremo que los expertos en la materia comparten. Invertia ha contactado con agentes económicos para analizar el presente y futuro de la empresa sevillana que podría quedar escrito esta semana.

“Están lastrados financieramente por su apuesta por la termosolar con malos resultados dentro y fuera de España” reconoce Joaquín Giráldez, cofundador de Ingebau, empresa de consultoría especializada en el mercado eléctrico. En esta línea, más optimista es Manuel Ponce, vicesecretario general de la Federación de Industria de UGT-Sevilla, sindicato presente en Abengoa.

Ponce ha reconocido que, pese a los problemas coyunturales, Abengoa está posicionada en sectores clave como las energías renovables y que está ganando contratos fuera y dentro de España. “Superado el reto actual, que confiamos en que así sea, tendremos una compañía andaluza generadora de empleo industrial”, ha añadido.

Dicha opinión también es compartida por Daniel Albarracín, economista y consejero de la Cámara de Cuentas de Andalucía, quien pone nombres y apellidos a posibles movimientos de la empresa. “No tendrá reparos de minorar su actividad en la Península y diversificar y extender su actividad fuera de nuestras fronteras”.

En clave futura, Albarracín también aboga por impulsar proyectos orientados a renovables ante las necesidades de sostenibilidad. “Esto no puede ser tarea de una empresa privada por su papel estratégico para la economía del país y la sostenibilidad del planeta”, ha opinado.

Asegurar avales contra su gran deuda

En el ámbito financiero, si se habla de su futuro, Manuel Ponce confía en que la compañía asegure su financiación y los avales para resolver la deuda comercial. “Con eso no tenemos dudas de que cumplirán el plan de negocio”, ha deseado. Menos esperanzador se ha mostrado Joaquín Giráldez ante un futuro “complejo”: opta por buscar negocios rentables de retorno rápido para disminuir deuda con agilidad.

Precisamente, hay visiones dispares a la hora de afirmar que el Covid-19 ha condicionado la situación financiera de la empresa sevillana. Desde el prisma de Joaquín Giráldez y Daniel Albarracín, la pandemia sí ha afectado debido a los proyectos pospuestos.

“La pandemia ha conducido a una reducción de la actividad económica y parece que puede haber afectado a la empresa, especialmente por su alto endeudamiento que la apremia a hacer frente a sus pagos en España”, afirma el representante de la Cámara de Cuentas de Andalucía.

Quien en menor medida defiende esta tesis es el vicesecretario general de la Federación de Industria de UGT-Sevilla. “A nadie le cabe en la cabeza que pueda desaparecer por falta de financiación puntual”, opina Ponce pese a reconocer la dinámica positiva de Abengoa hasta la llegada del Covid-19.

“El cierre de fronteras, la ralentización de los suministros y la revisión de las inversiones por parte de los clientes han provocado una situación muy preocupante, hasta el punto de que puede ir a la quiebra si no se reacciona a tiempo”, ha destacado.

El reto de Abengoa: sobrevivir

A la hora de hablar sobre los retos a los que debe enfrentarse Abengoa, la respuesta es clara: sobrevivir. Los expertos coinciden en que la clave pasa por disminuir su deuda y la búsqueda urgente de financiación. Para ello, desde UGT han hecho un llamamiento a los bancos y a las administraciones para que ejecuten a tiempo las ayudas que Europa está ofreciendo.

A juicio de Joaquín Giráldez, Abengoa debe trabajar para que no se pierda el capital humano y que se convierta en “una empresa del siglo XXI”. La importancia de la compañía reside en su línea de actividad, “imperiosamente necesaria para contar con una economía sostenible” según Daniel Albarracín.

En esta línea, Albarracín ha considerado que Abengoa debe formar parte de esos sectores estratégicos que deben quedar fuera del mercado para formar parte de un plan de cambio de modelo energético general. “No es admisible que sus problemas de gestión errática y de oportunismo de negocio no puedan cargarse a la espalda del contribuyente”, ha agregado.

14 de julio como fecha clave

Abengoa ya anunció que el 14 de julio era la fecha límite para negociar su financiación y dar por completadas las actuaciones necesarias para "superar la situación de desequilibrio patrimonial". Si en esa fecha no se dan por terminadas, la compañía afirmó que adoptará las medidas que legalmente procedan.

La compañía también volvió a retrasar la formulación de las cuentas anuales correspondientes al ejercicio 2019, al igual que ya hizo en el mes de marzo. "Dichas cuentas se formularán a la mayor brevedad posible", aseguraban desde la empresa, "una vez se pueda evaluar con una mayor certidumbre el resultado de las medidas propuestas por el Consejo el pasado 19 de mayo de 2020".

Multinacional con origen en Sevilla, cuenta con el 70% de su actividad fuera del país. En España, especialmente en Sevilla, tiene 2.500 empleados, de un total de 15.000 a nivel global. Dedicada a infraestructuras, energía y agua, ha desarrollado nuevas líneas de trabajo alineadas con infraestructuras que emplean energías renovables.