La preocupación por la bajada del precio de la electricidad a medida que haya mayor potencia instalada renovable en el país, no es nuevo ni único, pero el RD-Ley 23/2020, aprobado este 23 de junio, con la convocatoria de nuevas subastas, no va a servir para solucionarlo.  

"El RD-Ley no incluye ninguna medida al respecto", señalan fuentes eólicas, "las nuevas instalaciones que vayan a las subastas van a recibir un precio fijo por la energía que generen y ya no van a tener que preocuparse por el mercado eléctrico".

Noticias relacionadas

El problema no son los parques que consigan entrar en la subasta sino todos los que se están construyendo 'a merchant' en la actualidad o los que ya son antiguos y no reciben ninguna retribución, aparte de las tecnologías convencionales.

Los precios mayoristas de electricidad podrían caer por debajo de los niveles de rentabilidad de las plantas e incluso podrían acercarse a precios cero, algo que ya ha ocurrido en otros países, como Alemania.

Subastas y PPAs

Según datos del Ministerio de Transición Ecológica, actualmente ya hay más de 430.000 MW –320MW en el año 2019 y 108MW en 2020– que han solicitado puntos de acceso, de los cuales REE considera que 295 GW se han registrado correctamente. 

"Si no acudes a subasta, también tienes otra opción para asegurarte la rentabilidad de la planta, mediante PPA, pero con los precios de futuros que hay ahora tras el Covid-19 tampoco es la panacea", continúan las mismas fuentes. 

Durante los meses de confinamiento por la pandemia, la demanda eléctrica llegó a caer hasta un 30%, entre otras razones por el parón industrial, lo que provocó un desplome en los precios del mercado. 

"El Covid-19 ha venido a complicarlo todo porque al bajar la demanda, la participación de las renovables en el pool llegó a ser del 60-70%, y se pudo ver su efecto en los precios, un anticipo de lo que puede ocurrir dentro de unos años". 

El mercado eléctrico funciona con precios marginalistas. La tecnología más cara es la que marca el precio para el resto de tecnologías. Si el precio lo marca el gas, los ciclos combinados, al resto se les pagará por el mismo precio, "pero si en un par de años entran 4.000 MW de fotovoltaica y otros 2.000 MW de eólica, generarán tanta electricidad que durante horas podrían echar del pool a las tecnologías que suelen marcar los precios, lo que quede de carbón, el gas o la gran hidráulica".

"Solo hay dos opciones posibles para evitar ese efecto caníbal: o aumenta la demanda al electrificarse más otros sectores, como el transporte o la industria, o se actualiza anualmente la retribución a las renovables, en vez de esperar cada tres años, porque si no, se pueden perder instalaciones por el camino".

Almacenamiento e interconexiones

Una tercera opción es fijar un precio suelo pero es un debate que no está encima de la mesa. "Poner un suelo no tiene sentido con las subastas o con los PPAs", explica por su parte José Donoso, director general de UNEF, "el que vaya a 'merchant' debe echar números y ver si le interesa". 

Sin embargo, "esto va a incentivar el desarrollo del almacenamiento porque a la generación renovable le va a interesar retirar oferta cuando los precios sean demasiado bajos o vender cuando lo crean oportuno".

También se puede evitar el 'efecto caníbal' "si se aumentan las interconexiones con Europa, y nuestro país puede vender sus excedentes renovables, pero en realidad, el problema de base es la inadecuación de las tecnologías a un mercado que está diseñado para un sistema ya anticuado, y no solo es un problema de España, sino global". 

"Es cierto que el RD-Ley 23/2020 no aborda cómo solucionar el 'efecto caníbal' ni cómo articularlo con el pool", señala José María González Moya, director general de APPA, "sin embargo, incluye la esperanza (en el preámbulo) de que el precio fijo de las subastas sea inferior al precio mercado. Aún así, ciertamente no aborda ese problema".