El sector energético está preparado para el estado de alarma en el que se adentra España durante los próximos quinces días. El abastecimiento está absolutamente garantizado, según explican a Invertia desde distintas compañías, por lo que se muestran absolutamente tranquilas respecto a la que se avecina.

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No faltará electricidad, ni gasolina ni gas natural durante el estado de alarma. Por tanto, el sector en pleno se ponen “al servicio del Estado” tal y como pedía el presidente del Gobierno este sábado. Así lo decía Pedro Sánchez cuando se le preguntaba si se había planteado en algún momento la nacionalización de este tipo de compañías.

Es cierto que el decreto contempla que la “autoridad competente podrá adoptar las medidas necesarias para garantizar el suministro de energía eléctrica, de productos derivados del petróleo, así como de gas natural, y dicho suministro”. Sin embargo, aunque algunos sectores del Ejecutivo se lo plantearon, al final la sangre no llegó al río.

Medidas adoptadas

Fuentes conocedoras explican a este diario que el Gobierno había reclamado garantías a algunas empresas energéticas, y que éstas se habían proporcionado. No sólo eso, es que muchas de ellas ya han anunciado que no habrá cortes por impago, y algunas permitirán el aplazamiento del recibo.

“Es lo que nos pidieron y se lo hemos dado”, dice un alto directivo del sector.

Las empresas energéticas llevan varios días preparando el estado de alarma, y en las últimas horas han activado los protocolos para garantizar la seguridad del suministro. Entre otras cosas, contempla la puesta en marcha de las centrales de respaldo, de centros de control en remoto y la división de equipos críticos.

Red Eléctrica también ha comunicado que ha tomado medidas. Cuenta con dos centros de control eléctrico autónomos y operados por equipos independientes.

Cae la demanda 

Como medida adicional y para asegurar aún más la redundancia, la compañía ha puesto en marcha un tercer centro de control. Estos tres centros operan con plena autonomía.

Prueba de que el suministro energético, en este caso eléctrico, está garantizado, es la curva de consumo de los últimos días. La demanda ha ido cayendo durante la semana por debajo de la anterior. Es decir, a medida que el Gobierno, Comunidades y Ayuntamientos iban solicitando reducir la actividad laboral y trasladarla al teletrabajo.

Evolución de la demanda durante el mes de marzo.

No sólo eso, la decisión de algunas fábricas de reducir la producción e, incluso, de pararla, también ha ayudado a reducir esa demanda. Esto hace que desde el sector energético se muestren tranquilos en cuanto al suministro, dado que los hogares no requieren tanto consumo de energía.