Bebidas como el vino se han hecho habituales en la cesta de la compra tras las primeras semanas de pánico por el confinamiento. Los españoles compramos más vino que nunca en el supermercado, pero en realidad el sector vive una de sus peores crisis ya que su principal canal, bares y restaurantes, está cerrado.

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El valor de las ventas de las bodegas en el canal Horeca es de dos tercios, mientras que su volumen es del 50%”, explica a Invertia José Luis Benítez, Director General de la Federación Española del Vino (FEV). 

¿Qué quiere decir esto? En el supermercado se venden vinos más baratos o incluso la misma botella en un lineal de una tienda cuesta menos que en un restaurante o en un bar servida por copas. Es decir, se da la paradoja de que bebemos más ahora en nuestros hogares, pero la facturación del sector es mucho menor al consumir vino más barato y estar los bares cerrados. 

Por eso, la FEV estima que la facturación de las bodegas ha caído un 35% en el primer cuatrimestre de 2020, según un estudio que realizaron entre sus 4.000 bodegas. Informe que repetirán en los próximos meses y cuyo impacto podría ser mayor dependiendo de la duración de la crisis sanitaria y de la marcha de la desescalada. 

¿Y la vendimia?

Con estas estimaciones y en pleno momento de incertidumbre, surge otro pequeño problema: ¿qué va a pasar con la vendimia? La mayoría de las bodegas no sabe cuántos kilos de uva va a poder recoger ni a qué precio las van a pagar. Aunque son los vinos jóvenes, los que se venden en el año, los que más problemas tienen para darles salida. Preocupación que comparte la DO Rueda.  

DO Rueda se enfrenta a su primera gran crisis en 40 años de historia

En este sentido, puede haber un problema logístico de espacio para almacenar el nuevo vino cuando no se ha podido dar salida al de añadas atrás. “Hay menos necesidad de compra y vino inmovilizado que no se vende”, comentan desde la FEV. Aunque apuntan que dependerá de cada operador, es cierto que en Extremadura y Castilla La Mancha sufrirán más porque las cooperativas suelen vender a granel. 

No obstante, en algunas Denominaciones de Origen se barajan otras soluciones como la vendimia en verde, tirar uva, algo que ya se hace en Europa en parcelas enteras; o incluso quemar el vino para producir alcohol o combustibles.

Optimismo en el sector

A pesar de la situación que vive el sector -en el que algunas bodegas no han querido hacer ERTE-, el director de la FEV mira con una mezcla de preocupación y optimismo el futuro y con el deseo de que “la gente vuelva a salir a consumir como antes”. 

De hecho, grandes bodegas españolas, entre las que figura Vega Sicilia, Bodegas Muga, González Byass, Marqués de Riscal, Pazo de Señorans o Bodegas Mauro, entre otros, se han unido bajo el lema #Cercadelvino para apoyar y reivindicar el sector vitivinícola.

En concreto, 16 bodegas nacionales se han aliado por primera vez desde el inicio de la pandemia, en nombre de las más de 4.000 bodegas que dan trabajo en España en esta iniciativa, promovida por la revista 'Sobremesa'.