El enésimo cambio de guion en la oferta pública de adquisición (opa) de Mijail Fridman por Dia ha alterado una vez más el calendario de la operación. Esta vez no solo varía el plazo de aceptación, que de momento se alarga hasta el 13 de mayo, sino que surgen nuevas fechas determinantes en el proceso para la definitiva irrupción del ruso en la cotizada española.

Hasta ahora, la fecha clave en el calendario era el 6 de mayo. Y así lo ha sido. Este lunes ha sido el día en el que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha dado su brazo a torcer a las peticiones que Fridman había dirigido al supervisor. Y, a cambio, el ruso ha accedido a ejecutar su opa y poner después en marcha la maquinaria para el salvamento financiero de Dia con independencia del capital que se adhiera a su oferta.

Esta última vuelta de tuerca, que con sus últimas novedades se ha resuelto en apenas 12 horas, se ha saldado sin cambio alguno en el precio de 0,67 euros por acción que desde hace tres meses está sobre la mesa. Aunque los representantes de LetterOne, el fondo a través del que Fridman ha orquestado la operación, han insistido una y mil veces en que no subirán el importe a desembolsar, el nuevo plazo marcado por la CNMV da margen para que así pueda hacerlo hasta el próximo miércoles 8 de mayo. Este es el último día anterior a los últimos cinco naturales que el supervisor ha previsto como nuevo plazo de aceptación en atención a la recomendación legal de facilitar "el mejor análisis de la modificación propuesta" para la opa.

Quizá una extensión de este mismo plazo es lo tiene más posibilidades de ocurrir. En principio, los analistas que más de cerca continúan vigilando la evolución de Dia también descartan este extremo, puesto que ha quedado en evidencia que las condiciones definitivas de la opa han sido pactadas al milímetro entre Fridman y el supervisor. Un argumento en contra de una eventual cuarta prórroga (tercera por parte del empresario ruso) al periodo inicial, cuyo término se fijaba en el pasado 23 de abril.

LOS VENCIMIENTOS PRESIONAN LOS PLAZOS

En el caso de que Fridman vuelva a desmarcarse del guion planteado hasta el momento una vez más, el reloj es más flexible en cuanto a alargamiento de plazos, pues la ley contempla esta posibilidad hasta tres días antes de que venza el periodo vigente. Así, podrían llegar cambios por esta parte hasta el sábado 11 de mayo, o más probablemente hasta el viernes 10 de mayo por ser hábil de bolsa.

Si finalmente hay una tercera ampliación de plazos por parte del empresario ruso, esta podría ser hasta el 22 de junio, hasta alcanzar el máximo de 70 días naturales que marca la ley. Y es que, de momento se habían consumido solo 29 de este plazo, pero hasta el 13 de mayo solo habrán corrido 30, porque los seis días naturales (tres hábiles) que la CNMV se ha tomado para posicionarse sobre el cambio de condiciones solicitado el pasado 30 de abril no se tienen en cuenta para el cómputo global, conforme marca la ley.

No obstante, una extensión tan prolongada se descarta por el estricto calendario de vencimientos de deuda que debe afrontar la compañía, y cuya reestructuración está supeditada tanto por Fridman como por la banca acreedora a la ejecución de la opa y el establecimiento de una posterior ampliación de capital por 500 millones de euros. Y el próximo 20 de mayo es crucial, porque para esa fecha Dia ya tendría que tener sobre la mesa un plan para salvar la causa de disolución societaria en que se encuentra incursa la cotizada por acumular un patrimonio negativo de alrededor de 190 millones de euros.

En cuanto a este punto, el 31 de mayo es otra de las fechas clave para la compañía, pues los acreedores accedieron a conceder a Dia una novación de sus líneas de financiación sindicadas hasta ese día. Si se alcanzara esta fecha sin haber comenzado a poner en orden las finanzas del grupo, probablemente carecería de circulante para afrontar sus obligaciones de pago y se precipitaría el temido concurso de acreedores que tanto el consejo de administración del grupo de supermercados como la propia CNMV han querido evitar facilitando el incremento de peso de Fridman a pesar de haber rechazado de lleno en un primer momento sus planes para la compañía.

Por lo que se refiere a otros términos de la oferta, ya no hay margen de maniobra, pues Fridman ha conseguido que la CNMV bendiga con la consideración de precio equitativo sus 0,67 euros por acción y, además, esta oferta se extiende ya a todos los títulos que escapan del control de Fridman y desde este lunes sin condicionamiento alguno de aceptación mínima.

DEL 35,5% DEL CAPITAL A UNA SOLA ACCIÓN

Cabe destacar aquí que desde el 35,5% inicial que venía marcado por lo que estipula la ley para que pueda ejecutarse una opa voluntaria a precio no equitativo se pasó al 21% que resultaría en un control mayoritario para Fridman en el capital y el consejo. Por último, y por presión del supervisor según fuentes conocedoras del asunto, bastará con que una sola acción se acoja a la puja para que esta se lleve a término. Hasta donde se sabe, solo un 3,3% del capital había mostrado su intención de vender hasta la fecha, pero desde hace más de tres semanas no se ha actualizado esta cifra.

Estos cambios aprobados por la CNMV son los que obligan al consejo de administración a volverse a retratar. El mismo órgano que hace unos meses apuntaba hacia Fridman como su bestia negra previsiblemente ahora volverá a apoyar al magnate ruso, como ya lo hizo el pasado 9 de abril, cuando su oferta no tenía la consideración de precio equitativo. En este sentido, a diferencia de lo que ocurrió en un principio, la gerencia dispone de solo cinco días naturales para hacer pública su opinión a través del supervisor, desde la publicación de la oferta revisada. Así, debería llegar el próximo domingo 12 de mayo a más tardar, si bien todo apunta a que este plazo será más que holgado.

Sea como fuere, la ley contempla que “salvo declaración expresa en contrario, se entenderá que los destinatarios de la oferta que la hubieran aceptado con anterioridad a su modificación se adhieren a la oferta revisada”. En otras palabras, si alguno de los accionistas que hubieran mostrado intención de vender desde el pasado 1 de abril ha cambiado de idea, debe hacerlo constar, mientras que si mantiene su decisión de vender a Fridman no es necesario que lo comunique.

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