Las posiciones se alejan en Duro Felguera. Mientras los actuales gestores, liderados por el CEO José María Orihuela, buscan inversores e invitan a Blas Herrero a sumarse al proyecto, el empresario asturiano ha descartado cualquier participación fuera de su plan de rescate presentado al Consejo de Administración a comienzos de mes.

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En conversación con Invertia, el empresario asturiano ha señalado que no entrará en Duro Felguera con un porcentaje minoritario de la compañía -como ha sugerido el equipo de Orihuela- y que, aunque no descarta participar con otros inversores, solo lo hará si lidera el proyecto.

Herrero también ha recordado que su principal condición para entrar en Duro Felguera es la salida del actual consejero delegado José María Orihuela. Para el empresario asturiano, la gestión del actual CEO no ha sido buena y su continuidad en la empresa frena cualquier acuerdo con la banca y con instituciones públicas como el Principado de Asturias.

Como ha publicado este diario, la banca exige la entrada de un nuevo inversor para dar liquidez a la compañía, un plan industrial y cambios en el equipo de dirección. En mayo, Orihuela envió una carta a los acreedores de Duro Felguera -BBVA, Banco Cooperativo Español, Sabadell, Santander, Bankia, CaixaBank y Liberbank- pidiendo una quita del 85% de una deuda de 95 millones. La carta no fue contestada.

Por su parte, el empresario asturiano sostiene que cuenta con el compromiso de los siete bancos acreedores de estudiar su propuesta si es que el Consejo de Administración de Duro Felguera da luz verde. Su proyecto incluye el pago de la deuda de 95 millones de euros, la solicitud de 200 millones por parte del Gobierno a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y otros 300 millones de euros cubiertos por la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce).

Para allanar el camino -como contó este diario- Herrero tiene preparado un nuevo equipo directivo liderado por un CEO de más de 25 años de experiencia en la industria metal mecánico de los bienes de equipo. El nuevo gestor -cuyo nombre se mantiene en secreto por motivos de confidencialidad- está actualmente desarrollando su trabajo fuera de España, pero es de origen asturiano. De hecho, el gran objetivo del nuevo CEO es "asturianizar la compañía".

Comunicado a la CMMV

El pasado viernes, Duro Felguera envió una comunicación a la CNMV, recordando que "en todo momento" han tenido abierta la puerta a que Herrero se incorporase al "proceso de captación de inversores privados". Del mismo modo, indicaron que el empresario asturiano había autorizado que Alantra, asesor financiero contratado por Duro Felguera en el reestructuración financiera, contactase directamente con él para que pudiese participar en este proceso.

Un comunicado que llegó después de que Blas Herrero enviara una carta al Consejo de Administración, contestando una misiva remitida un día antes por José María Orihuela.

Los gestores de Duro Felguera pidieron a Herrero en este documento que se comprometiese a firmar un compromiso de confidencialidad y afirmaron que no les constaba su acuerdo con la banca, que solo el Consejo de Admistración podía negociar acuerdos con la SEPI, que su plan era inviable porque la empresa no puede pedir 200 millones al Estado, que desconocían su plan industrial y le invitaron a ser parte del capital junto a otros inversores.

Por su parte, según ha sabido Invertia, Herrero les contestó que puede ajustar las cifras de su plan y que incluso se podría solicitar menos dinero a la SEPI (hasta 100 millones) si es que se resuelve un litigio en Australia. Del mismo modo, indicó que está abierto a firmar un acuerdo de confidencialidad, de compartir su acuerdo con la banca y detalles de su plan industrial.

Del mismo modo, se ha mostrado abierto a contactar con Alantra, pero antes ha solicitado una reunión de sus asesores con miembros del Consejo de Administración para acercar posturas. En cualquier caso, en la misiva reitera que su principal objetivo es salvar el empleo en Duro Felguera. En resumen, se muestra abierto a negociar las cifras de su plan, pero no a ceder el control de su ejecución.

El proyecto de Blas Herrero

Herrero propone a la banca crear una sociedad instrumental para capitalizar la deuda, en la que los bancos acreedores invertirán 63 millones y el empresario aportará ocho millones de euros. Los restantes treinta millones, hasta cubrir la deuda total, se transformarían en un crédito participativo. Los bancos pasarían a ser accionistas de la compañía.

El segundo pilar del plan implica que la SEPI otorgue un crédito de 200 millones de euros, que Herrero se compromete a pagar en nueve años. No se prevé que la sociedad pública entre en el capital, pero a cambio se le ofrece un sillón en el consejo y con voz, voto y veto, lo que significa que podrá bloquear cualquier proyecto.

La idea es que la SEPI pueda vigilar toda la marcha de la compañía desde el consejo y si es que al final de estos nueve años el crédito no es satisfecho, se quede el capital. Estos 200 millones se utilizarán para pagar "el pasado", es decir, para financiar los proyectos en marcha y que puedan estar afectos a litigios puntuales, uno de los lastres de la compañía en estos momentos.

El tercer pilar es la solicitud de 300 millones en avales, cuyo riesgo estaría cubierto por Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce). Este último montante es clave porque financiará el futuro de la empresa. Con este dinero, Blas Herrero pretende generar valor en la compañía y participar de proyectos que generen caja y allanen el pago de los préstamos. 

Blas Herrero también ofrecerá un asiento en el consejo de administración al Principado de Asturias para que pueda monitorizar todo el avance del proyecto. Al igual que la SEPI, tendrán un voto de calidad y dirimente, para rechazar -si se diese el caso- un ERE planteado en el futuro.

Rescate de la SEPI

En relación con Duro Felguera y la gestión de Orihuela, al margen de las cartas intercambiadas con el empresario asturiano, el Consejo de Administración solo ha aprobado la solicitud de apoyo público temporal con cargo al Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas de la SEPI, pero no ha adoptado ninguna otra decisión relativa a operaciones corporativas o de financiación que afecte a la sociedad. Tampoco han contestado formalmente la propuesta de Blas Herrero.

El 28 de agosto Duro Felguera solicitó un rescate -y la entrada de la sociedad pública en el capital- de 100 millones de euros y que se dividirá en un préstamo participativo de 70 millones y una ampliación de capital suscrita por SEPI por importe de 30 millones de euros.

Este apoyo público temporal se enmarcaba dentro del proceso de reestructuración financiera global de la compañía, que comprendía, además, la refinanciación de la deuda sindicada vigente, el otorgamiento de una nueva línea de liquidez con garantía ICO y de una línea de avales con cobertura CESCE.

El apoyo de la SEPI es clave, ya que el rescate público es condición indispensable para la viabilidad de la compañía, tanto en el plan del actual CEO José Luis Orihuela como en el de Blas Herrero. El dueño de Kiss FM también ha confirmado que sin dinero de la sociedad estatal su plan no se podría llevar a cabo.