Novedades en la propuesta de Blas Herrero presentada el pasado 30 de septiembre al Consejo de Administración para rescatar a Duro Felguera. Según los detalles del proyecto comunicados a los sindicatos UGT y Comisiones Obreras este lunes, el empresario asturiano ha ofrecido a la SEPI un asiento en el consejo de administración y otro al Principado de Asturias. 

Noticias relacionadas

Herrero además asegura que ya tiene preparado un nuevo equipo directivo liderado por un CEO -que sustituiría a José María Orihuela- de más de 25 años de experiencia en la industria metal mecánico de los bienes de equipo. El nuevo gestor -cuyo nombre se mantiene en secreto por motivos de confidencialidad- está actualmente desarrollando su trabajo fuera de España, pero es de origen asturiano. De hecho, el gran objetivo del nuevo CEO es "asturianizar la compañía".

Según han conocido los sindicatos, el empresario asturiano está a la espera de recibir la respuesta del consejo de administración, organismo al que ha enviado los principales detalles de su proyecto y un documento firmado por los siete bancos acreedores de Duro Felguera -BBVA, Banco Cooperativo Español, Sabadell, Santander, Bankia, Caixabank, Liberbank- en la que los acreedores se comprometen estudiar su propuesta si es que se realiza en nombre de la compañía. Fuentes oficiales de Duro Felguera dicen desconocer la existencia de esta carta, aunque sí confirman que se ha recibido un documento con el plan.

De esta manera, el proyecto presentado por Blas Herrero se sustenta en tres pilares: el pago de la deuda de 95 millones de euros, la solicitud de 200 millones por parte del Gobierno a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) y otros 300 millones de euros cubiertos por la Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce).

En el primero de los casos, Herrero propone a la banca crear una sociedad instrumental para capitalizar la deuda, en la que los bancos acreedores invertirán 63 millones y el empresario aportará ocho millones de euros. Los restantes treinta millones, hasta cubrir la deuda total, se transformarían en un crédito participativo. En este caso, los bancos pasarían a ser accionistas de la compañía.

Reunión con sindicatos

El segundo pilar del plan implica que la SEPI otorgue un crédito de 200 millones de euros, que Herrero se compromete a pagar en nueve años. En este caso, no se ofrece que la sociedad pública entre en el capital, pero a cambio se abre la puerta a que entren con un sillón en el consejo y con un voto de calidad y dirimente, lo que significa que podrá vetar cualquier proyecto.

La idea es que la SEPI pueda vigilar toda la marcha de la compañía desde el consejo y si es que al final de estos nueve años el crédito no es satisfecho, se quede con la compañía. Estos 200 millones se utilizarán para pagar "el pasado", es decir, para financiar los proyectos en marcha y que puedan estar afectos a litigios puntuales, uno de los lastres de la compañía en estos momentos.

El tercer pilar es la solicitud de 300 millones en avales, cuyo riesgo estaría cubierto por Compañía Española de Seguros de Crédito a la Exportación (Cesce). Este último montante es clave porque financiará el futuro de la empresa. Con este dinero, Blas Herrero pretende generar valor en la compañía y participar de proyectos que generen caja y allanen el pago de los préstamos. 

Otro de los objetivos de Blas Herrero es garantizar el apoyo de todos los sectores al plan. En primer lugar, ofrecerá un asiento en el consejo de administración al Principado de Asturias para que pueda monitorizar todo el avance del proyecto. Al igual que la SEPI, tendrán un voto de calidad y dirimente, pero este último sólo podrá ser utilizado poniéndose de acuerdo con el organismo público.

Con estos dos asientos Herrero se garantiza el apoyo de la comunidad autónoma y del Gobierno. Por otro lado, al fichar a un CEO asturiano hace un guiño a la plantilla y en último lugar, intenta conseguir el apoyo de los sindicatos. En este sentido, Herrera se ha comprometido ante CCOO y UGT a mantener el empleo de la compañía, el mismo día que la dirección de Orihuela confirmó que mantendrán el actual ERTE hasta el próximo mes de junio de 2021.

Rescate de la SEPI

¿Y qué dice la dirección de Duro Felguera? "Hasta el momento, no existe más plan que el aprobado por el consejo y que se ha presentado ante la SEPI. La propuesta presentada por Blas Herrero no es legal ni viable", dicen en la compañía.

Se refieren al plan presentado a la SEPI el 28 de agosto solicitando un rescate -y la entrada de la sociedad pública en el capital- de 100 millones de euros y que se dividirá en un préstamo participativo de 70 millones y una ampliación de capital suscrita por SEPI por importe de 30 millones de euros.

Según explicó la compañía, este apoyo público temporal se enmarcaba dentro del proceso de reestructuración financiera global de la compañía, que comprendía, además, la refinanciación de la deuda sindicada vigente, el otorgamiento de una nueva línea de liquidez con garantía ICO y de una línea de avales con cobertura CESCE.

Respecto de la propuesta de Blas Herrero la compañía indica que "están abiertos a una reunión siempre y cuando se cumplan las siguientes condiciones: que proceda a la firma del acuerdo de confidencialidad que ya le remitió el pasado 4 de diciembre de 2019, que remita la confirmación de las supuestas aprobaciones de terceros que sugiere en su propuesta y que nos indique su proyecto industrial y estrategia para la compañía".