BBVA ha presentado a los sindicatos su propuesta inicial para el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que pondrá en marcha en los próximos meses. El planteamiento pasa por recortar 3.798 empleos y cerrar 530 oficinas, según ha podido saber Invertia.

Noticias relacionadas

Esta cifra equivale a un 16% de la plantilla afectada por el perímetro del ajuste, que es la correspondiente a BBVA S.A. y que está compuesta por 23.300 trabajadores. Además, es equivalente al 13% de la plantilla total que el banco tiene en España, contando también otras sociedades.

La gran parte del recorte de personal se producirá en las oficinas, de donde saldrán unos 3.025 empleados. En cuanto al resto, 258 bajas se producirán en los servicios centrales, 155 en las estructuras intermedias y 360 en el centro corporativo.

Recorte de oficinas

En cuanto a las oficinas, el mayor recorte se producirá en Cataluña, donde echarán el cierre 204 sucursales, seguido de la zona Centro (Madrid y Castilla-La Mancha), con 101 cierres; Sur (Andalucía, Extremadura, Ceuta y Melilla), con 76; Noroeste (Galicia, Asturias y Castilla y León), con 59; Norte (Euskadi, Cantabria, Navarra, La Rioja y Aragón), con 41; Este (Valencia, Baleares y Murcia), con 35, y Canarias, con 14.

La dirección y los sindicatos han comenzado este jueves la negociación para la puesta en marcha del ERE que BBVA anunció a sus empleados hace unos días. En la reunión de hoy, el banco ha presentado a los sindicatos el informe técnico en el que se basa para calcular el ajuste necesario tras constituir el viernes pasado la mesa de negociación.

Fuentes sindicales tachan de "insostenible y escandaloso" el planteamiento de bajas propuesto por BBVA, pues consideran que "se aleja de todo aquello que el banco ha querido hacer creer a la plantilla".

Esta propuesta llega apenas dos días después de que CaixaBank planteara a los sindicatos el mayor despido colectivo de la historia de la banca, que afectará a 8.291 trabajadores, el 18% de su plantilla en España.

El banco celebró el pasado martes su junta general de accionistas, en la que el presidente, Carlos Torres, justificó la puesta en marcha de este ajuste como "necesario" para garantizar la viabilidad de la entidad a futuro en el marco de la transformación que está experimentando el sector, principalmente debido a la digitalización.