Luis de Guindos, vicepresidente del Banco Central Europeo (BCE), considera que la evolución de la economía de la zona euro a lo largo del año va a depender, básicamente, de la velocidad a la que se desarrolle la vacunación de los ciudadanos.

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"Si la vacunacion de la población europea avanza a buen ritmo podemos tener un segundo semestre del año muy positivo, que incluso puede sorprender", ha apuntado el exministro de Economía durante su intervención en el Observatorio de las Finanzas, un encuentro organizado por Invertia en su primer aniversario dentro de EL ESPAÑOL, que reúne estos días a los principales actores del sector financiero.

El repunte de la actividad económica en el segundo semestre puede llegar a ser "muy fuerte" si la vacunación coge velocidad, en opinión de De Guindos, según quien en estos momentos la industria "se está comportando bien", mientras que lo que están sufriendo más son los negocios del sector servicios, que están directamente afectados por las medidas de contención de la enfermedad.

Es por eso que en el primer trimestre la actividad de la zona euro tendrá un crecimiento negativo, de acuerdo con las proyecciones económicas del BCE. "En el segundo trimestre, dependerá de cómo vaya evolucionando la vacuna y de las medidas tomadas por los gobiernos en las últimas semanas", ha añadido.

En este contexto, el programa de compras de activos de emergencia que el BCE puso en marcha en la primavera de 2020 para frenar el deterioro de la economía de la zona euro se ajustará a la evolución de la pandemia. "Cuando uno ve la situación de tipos de interés, se ve que es un programa que ha evitado una debacle financiera muy superior", ha apuntado.

Crisis de deuda

"La actuación del BCE ha evitado una crisis de deuda en algunos países de la Unión Monetaria. Eso hubiera sido una tragedia. Lo único que teníamos que evitar de cualquier forma era tener una crisis de endeudamiento y de los costes de financiación", ha añadido.

En otro orden de cosas, De Guindos ha valorado que contar con un fondo de garantía de depósitos europeo es un "pilar básico" para completar la Unión Bancaria, el gran proyecto surgido de la pasada crisis financiera.

Pese a este fleco pendiente, el vicepresidente del BCE ha puesto en valor que "hace diez años los bancos españoles eran el principal problema de la economía española y hoy nadie duda de la solvencia de los bancos, es lo que ha permitido que la economía haya crecido".

De cara al futuro, en relación con la revisión de la estratégica del BCE, De Guindos ha explicado que la intención es que esté cerrada a finales del tercer trimestre. Esta revisión afectará a la definición de la estabilidad de precios, a los instrumentos que podrá utilizar el BCE y a la consideración de objetivos secundarios del supervisor, como las implicaciones de la política monetaria para la estabilidad financiera o el cambio climático.

El futuro a medio plazo del BCE también contempla la puesta en marcha de una divisa digital, que va a ser "una obligación para todos los bancos centrales porque la digitalización de la vida de cada día va a más".

"El BCE tiene que analizar el impacto y hay que hacerlo con cuidado, porque puede tener repercusiones desde el punto de vista de la estabilidad financiera", ha apuntado De Guindos, en cuya opinión personal "el euro digital está ahí", pues la digitalización "es el sino de los tiempos".