Turquía vuelve a estar sumido en un nuevo terremoto financiero, pero BBVA reitera su apuesta. El consejero delegado de la entidad, Onur Genç, ha sido tajante al señalar que los acontecimientos de los últimos días "no han alterado la estrategia" en el país otomano. Además, ha descartado por el momento la participación en una fusión transfronteriza.

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"Somos inversores de largo plazo y estamos preparados", ha señalado Genç en alusión a la situación desatada en Turquía tras el relevo fulminante del presidente del banco central del país. Además, el 'número dos' de BBVA ha resaltado el potencial de este mercado por su demografía "muy joven" y la constante mejora en cifras como el retorno de capital. Así lo ha hecho en su intervención en el l Simposio del Observatorio de las Finanzas, un encuentro organizado por Invertia en su primer aniversario dentro de EL ESPAÑOL que hasta el 25 de marzo reunirá a los principales actores del sector financiero.

Genç ha insistido en que Garanti Bank, la filial turca de BBVA, "está mejorando todos los años" y ya es "el mejor banco" del país. Aunque ha reconocido que "el gran riesgo son las divisas extranjeras", ha explicado que se ha "reducido la cartera de préstamos" de la filial en divisa extranjera en más de un 40% en los últimos cinco años. Asimismo, ha subrayado que "no existe financiación desde España hacia Turquía, ya que cada filial debe financiarse de manera autónoma".

Retribución al accionista

En cuanto a la estrategia internacional del grupo, el consejero delegado de BBVA ha defendido que el banco se mueve en un "modelo de negocio de escala" cada vez más significativo que le ha llevado a retirarse de mercados donde "no era suficientemente grande" como Paraguay, Chile y más recientemente EEUU. Una operación esta última que, como ha remarcado, se cerró "por 20 veces ganancias" y se tradujo en un notable incremento de los ratios de capital.

Más allá del regreso del dividendo y el plan de recompra de hasta un 10% de las acciones del banco, Genç ha mostrado la disposición del banco para incrementar su retribución al accionista. Especialmente, en el caso de que no se encuentre una operación corporativa "que aporte más valor". Y también en función de "la evolución del precio de las acciones". "Hay una cesta de posibilidades" y "tenemos mucha munición", ha señalado el directivo.

Fusiones, mejor en casa

En cuanto a la opción de una fusión, después del fiasco de los contactos de la entidad para la absorción del Sabadell, ha insistido en la premisa de que "debe mejorar nuestro negocio". En este sentido, ha reconocido sentirse "menos positivo en cuanto a una fusión transfronteriza". Genç ha lamentado que "no hay uniformidad" entre los distintos mercados europeos, razón por la que percibe que hay "menos oportunidades" por esta vía.

Por lo que se refiere al impacto de la crisis de la Covid-19 en el negocio del banco, el consejero delegado de BBVA ha señalado estar "encantado con el papel en el que somos parte de la solución", en alusión al sector financiero frente a lo ocurrido en la crisis de 2009. En este sentido, ha defendido que la banca tiene que funcionar como "un multiplicador" para facilitar la recuperación económica.

"Multiplicador" de la recuperación

Dentro de este discurso ha enmarcado los 63.000 millones de euros que BBVA ha puesto en la economía a través de distintos mecanismos. Asimismo, ha apuntado a los fondos europeos así como a las ayudas aprobadas por el Gobierno español como una nueva y "grandísima oportunidad".

En su opinión, "teniendo en cuenta que los bancos estamos en todas y cada una de las esquinas, podemos ayudar a seleccionar la inversión adecuada" para generar más riqueza y empleo. Algo para lo que ha puesto en valor la "capacidad de distribución y de análisis" de la entidad.

No obstante, ha destacado que "esta crisis es la más heterogénea de todas", lo que ha provocado impactos muy distintos en función de sectores y geografías. Así, ha reconocido que "algunos sectores siguen siendo muy frágiles", pero ha defendido que "no nos preocupa" porque BBVA fue capaz de reducir la morosidad el año pasado y que la entidad ya se ha preparado frente a cualquier sobresalto con la realización de "muchas provisiones para posibles impagos".