El presidente de BBVA, Carlos Torres, y el consejero delegado de la entidad, Onur Genç, han presentado esta mañana ante los analistas la operación por la que la entidad saldrá de EEUU tras 13 años en la región, con unas plusvalías que han sorprendido, para más que bien, al mercado, tal y como refleja el fuerte repunte en la cotización que este lunes experimenta la entidad en bolsa. 

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Carlos Torres ha reconocido que la oportunidad de compra por parte de PNC surgió en mayo, cuando el banco estadounidense decidió vender su 22,4% en Blackrock. Una operación que ha permitido a la firma pagar 11.600 millones de dólares (9.700 millones de euros), todo en efectivo, a BBVA por su filial en el país, casi la mitad del valor bursátil del banco español.

El mercado en bloque ha acogido con entusiasmo la operación, que, entre otras cosas, generará un impacto positivo en el capital de máxima calidad del banco, el CET 1 'fullly loaded' de 300 puntos básicos. Tal y como ha explicado Onur Genç en la presentación a analistas, la cifra equivale a unos 8.500 millones de euros. La ratio proforma total del banco alcanzaría, con este 'añadido', el 14,5% actualmente. 

Los directivos del banco azul lo tienen claro: destinarán todo ese exceso de capital a generar valor para el accionista. Por un lado, se han comprometido a una mejora del dividendo vía recompra de acciones, una vez que el regulador lo permita. Por otro, dejan la puerta abierta a participar en el proceso de consolidación bancaria si eso aporta valor y rentabilidad. Y lo hace en un momento en el que los rumores apuntan a la posible compra de Banco Sabadell por parte de BBVA.

En cualquier caso, cualquier movimiento en este sentido se analizará una vez tengan el capital de la venta de su filial 'en mano', con unos plazos que desde la entidade estiman entre seis y nueve meses.  

Aunque Torres no ha querido entrar en detalles sobre la posible participación de BBVA en una próxima fusión que siga a la de CaixaBank y Bankia en España, sí ha dejado claro que buscarán oportunidades para generar rentabilidad en aquellos mercados en los que ya tienen liderazgo.

"Siempre que tenga sentido para el valor de nuestros accionistas, reforzaremos franquicias pensando en lo que pueda suceder en la próxima fase de recuperación económica", indica. En este sentido, los analistas han apuntado directamente a España y Turquía como regiones en las que BBVA podría buscar oportunidades de compra o fusión. 

Todo al dividendo

Otra de las grandes noticias para el mercado ha sido esa firme determinación mostrada por BBVA para utilizar el exceso de capital conseguido con la operación para mejorar la retribución al accionista vía recompra de acciones. 

"La venta de nuestra filial en EEUU refuerza nuestra ya sólida posición de solvencia y capital, que es algo muy bienvenido en estos tiempos de incertidumbre. Podremos aumentar la distribución de ese capital entre nuestros accionistas, incluyendo una recompra de acciones que a los actuales precios tendría mucho sentido", explican desde el banco. Por su aparte, Onur Genç ha indicado que la idea es mantener el 'pay out' (porcentaje del beneficio que se destina a la retribución al accionista) en el rango actual de entre el 35% y el 40%. 

Desde BBVA indican que la recompra de acciones con la que pretenden mejorar su retribución sería estudiada una vez se complete la operación y cuenten 'en mano' con el capital de la misma. Igualmente, recuerdan que para esa recompra necesitan también la aprobación del regulador. 

En este sentido, los directivos del banco aseguran desconocer alguna novedad en torno al momento en el que el BCE decida levantar las restricciones al dividendo, después de los rumores que apuntan en las últimas semanas a que no se permitirán los pagos, al menos, hasta después de los test de estrés del próximo año. 

Emergentes vs Desarrollados

La salida de BBVA de EEUU implicará, de forma inmediata, un peso mayor de los mercados emergentes frente a los desarrollados en los resultados totales del grupo. Los analistas han mostrado cierta preocupación sobre esta división, pero desde BBVA defienden que la aportación de los mercados desarrollados ha sido menor en los últimos tiempos por el entorno de bajos tipos de interés.

"Sin embargo, trimestre a trimestre, observamos como vamos mejorando en costes y precios en este sentido para compensar los bajos tipos de interés", ha matizado Torres. "Según se vayan recuperando las economías, veremos también como los países desarrollados aportarán más al resultado", insiste. 

La salida de EEUU pone el punto y final a una etapa que comenzó en el país bajo la presidencia de Francisco González y que no ha generado los rendimientos esperados en los últimos años. En 2019, BBVA ya registró un deterioro por el fondo de comercio de esa filial de unos 1.328 millones de euros.

En el primer trimestre de 2020, y con elimpacto económico de la pandemia del coronavirus de por medio, la entidad volvió a registrar otros 2.084 millones de euros en saneamientos que, sumados al incremento de provisiones, derivó en pérdidas de 1.792 millones de euros hasta marzo.