La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, presentó ayer en un encuentro interno con empleados la nueva estructura del Grupo 'One Europe', tras el fichaje de António Simões como responsable regional de Europa el pasado mes de mayo. Tal y como ya adelantó la entidad con la llegada de Simões, su objetivo es lograr sinergias en la región, con la simplificación de la oferta de productos y servicios. 

Noticias relacionadas

Simões llega al Santander procedente de HSBC, donde ha liderado varias unidades de negocio en los últimos 13 años en Londres y Hong Kong. Hasta ahora, era el responsable de Banca Privada Global del grupo y, con anterioridad, había sido consejero delegado de Reino Unido y Europa continental. Antes de incorporarse a HSBC, fue socio de McKinsey & Company en Londres y también trabajó en Goldman Sachs.

Simoes reportará directamente al consejero delegado de la entidad, José Antonio Álvarez, mientras que bajo su ‘tutela’ quedarán los consejeros delegados de las cuatro áreas de negocio en las que el banco dividió su estrategia en Europea, con Rami Aboukhair en España, Nathan Bostock en Reino Unido, Pedro Castro e Almeida en Portugal y Michał Gajewski en Polonia.

Banco Santander nombró en mayo a António Simões responsable regional de Europa

El nuevo organigrama de la estructura europea cuenta con un segundo grupo de directivos. De momento, se sabe que Ángel Rivera dirigirá el negocio retail en Europa e Isabel Guerreiro será responsable del área digital.

Rivera era directivo en Banco Popular (responsable del negocio retail y de las divisiones de banca de inversión, banca privada y asset management) y ahora ocupaba el cargo de vicepresidente ejecutivo de banca comercial en la filial mexicana de la entidad. Por su parte, Guerreiro es responsable de transformación digital del banco en Portugal, puesto que mantendrá junto a sus nuevas funciones.

Dentro de este grupo, la entidad aún tiene que definir un responsable de banca corporativa y otro de gestión de activos.

El siguiente escalón en el organigrama estará formado por cuatro puestos cuyos responsables también están aún por definir y que dirigirán cuatro áreas distintas: tecnología, riesgos, recursos humanos y contabilidad y control.

Objetivo, impulsar el negocio

Santander se juega mucho en una región azotada por la crisis del coronavirus y que supone en torno al 35% del beneficio del Grupo.

Según sus últimas cuentas trimestrales, la entidad contaba a cierre de junio con 85.215 empleados y 5.309 oficinas en Europa. El número de clientes vinculados asciende a 9,83 millones y el de clientes digitales a 14,6 millones. 

Por eso, la entidad lleva tiempo centrando su objetivo en simplificar el modelo de negocio y mejorar sus capacidades digitales. En este sentido, en junio ya adelantaron que el objetivo para los próximos meses era "la implementación de las distintas plataformas tecnológicas y servicios, acelerando el proceso de transformación digital, mejorando la experiencia del cliente y ampliando los canales de distribución de productos y servicios".

En el primer semestre del año, el beneficio ordinario atribuido en la región cayó un 54% hasta los 1.075 millones de euros. La parte positiva en un entorno de bajos tipos de interés y de elevada incertidumbre por la crisis sanitaria se concentra en la reducción de costes, que cayeron un 6% por las eficiencias generadas y los procesos de optimización.

Sobre las fusiones: "Jugamos en otra liga"

Según recoge Efe, frente al nuevo mapa bancario que deja el proyecto de fusión entre CaixaBank y Bankia, Botín dejó claro ante sus empleados que Santander "juega en otra liga" y no necesita compras para crecer. Botín ha explicado que el grupo cuenta con una escala que le permite crecer de forma orgánica gracias a la cifra de clientes y los 5.000 millones anuales que destina a invertir en tecnología y digitalización.

En los últimos tiempos el banco ha ido trasladando la idea de que en el proceso de consolidación del sector en España ya jugó su papel con la compra del Banco Popular, lo que le ha permitido tener un tamaño suficiente, con un 20% de cuota en el mercado y liderazgo en segmentos muy rentables como banca privada o banca corporativa.

En la misma línea de Botín, el consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, avanzó recientemente que en este partido a la entidad ya no le toca jugar, aunque el banco siempre añade la coletilla de que analizará cualquier operación que pueda tener sentido y cumpla con sus criterios estratégicos y financieros.