Menores ingresos, mayores provisiones y, como consecuencia, desplome de beneficios. Mantener la confianza en medio del terrible impacto de la pandemia se ha convertido en objetivo prioritario para los bancos españoles, que esta semana han tenido la oportunidad de explicar a los inversores su estrategia ante la crisis y sus planes para evitar que los previsibles impagos desborden las previsiones de morosidad en el sector. 

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Para ello, han contado con la ayuda del equipo de Equity Sales de Citi, que durante estos días ha organizado diversos encuentros virtuales entre altos directivos de los principales bancos del país con inversores internacionales. Bajo el nombre 'Citi's Virtual Spanish Banks Trip', entidades como Banco Santander, BBVA o Bankia pasan estos días por sus respectivas citas. Unos encuentros que, sin duda, están ayudando al sector a transmitir un mensaje de calma ante los duros tiempos que se avecinan.

Además de centrarse en los retos de cada entidad, las fuentes consultadas indican que, durante estas 'reuniones virtuales', los directivos están exponiendo la evolución del negocio bancario durante los peores momentos de la crisis, explicando las medidas puestas en marcha por el sector para minimizar el golpe del coronavirus en familias, pymes y autónomos. "Hay interés en la evolución prevista en la morosidad y el mensaje ha sido similar al que hemos lanzado estas últimas semanas, que prevemos un incremento de los impagos, pero no esperamos tasas similares, ni de lejos, a los máximos de doble dígito", indican.

Calma en el mercado

Las fuentes consultadas coinciden en que el ambiente en el diálogo con los inversores está siendo tranquilo y que buena parte de las conversaciones se han centrado en la evolución de la concesión de los préstamos avalados por el ICO y de las moratorias hipotecarias, ante el temor a un incremento de los impagos en el futuro. 

Sin embargo, la respuesta está siendo clara al asegurar que, precisamente, estas medidas mitigarán la previsible subida de la morosidad en los próximos meses. Primero, porque el ICO avala hasta un 80% de los préstamos concedidos, que las entidades siguen concediendo pasando el filtro de su control de riesgos.

Respecto a las moratorias sobre hipotecas y consumo, el sector también considera que esta medida ayudará a mitigar los impagos al alargar la deuda en el tiempo de unos préstamos que, históricamente y en el caso de las hipotecas, son los últimos que las familias dejan de pagar. Recuerdan además que el Banco Central Europeo (BCE) ha permitido que estos préstamos no vayan al cajón de los 'morosos' mientras dure la medida, por lo que no consumirán capital. 

"Sabemos que habrá una parte de empresas y autónomos que no pueda seguir adelante, personas que tendrán problemas en crédito, pero la situación será mejor gracias a la red de seguridad del Estado", explicaba el consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar durante una reciente intervención en un seminario online. Y este es, básicamente, el mensaje transmitido a los inversores: la banca perderá dinero durante la crisis, pero es lo que tiene que hacer ahora y sabrá cómo recuperarlo una vez pasado el impacto de la pandemia en familias y empresas. 

Eficiencia y rentabilidad

Aún así, el miedo a la subida de la morosidad sigue muy patente en el mercado, a pesar de que en abril se redujo ligeramente hasta el 4,77% evitando el primer golpe de la crisis. El propio Banco de España advertía el martes de que la crisis provocará un deterioro en el balance de las entidades que presionará aún más la rentabilidad del sector, con un incremento de los activos dudosos y un parón en la venta de problemáticos.

Si a todo eso se suma el escenario de bajos tipos de interés durante más tiempo del previsto, parece evidente que los bancos tendrán muy complicado recuperar rentabilidad a través de su tradicional negocio bancario, por lo que reducir costes será una de las patas para ganar en eficiencia. Este ha sido un mensaje claro de los banqueros desde la presentación de resultados del primer trimestre, y que también habrán trasladado a los inversores con los que se están viendo estos días de la mano de Citi: los ajustes pueden seguir en oficinas, pero el verdadero ahorro a largo plazo vendrá de la mano de la digitalización.

Las fuentes consultadas indican además que los inversores "no han mostrado una especial preocupación" por el 'veto' a los dividendos en el sector bancario europeo, aunque varios de los principales directivos del país se han sumado en los últimos días al 'bando' de la AEB, que considera que meter a todos los bancos en el mismo saco de esta recomendación es un error que está pesando, y mucho, en la cotización bursátil del sector.

Por eso, este tipo de encuentros organizados esta semana por Citi pueden resultar claves para recuperar la confianza de los inversores. Si lo consiguen, el potencial alcista tras las caídas de este año -que rondan el 45% de media- supera el 50% en todas las entidades cotizadas, según los precios objetivos del consenso recopilado por Refinitiv.

Además, por precio, y pese a la recuperación desde mediados de mayo, las entidades cotizadas en la bolsa española aún cotizan con un descuento sobre su valor en libros de más del 65% de media. En concreto, Santander cotiza a 0,36 veces su valor contable, BBVA a 0,40 veces y CaixaBank a 0,46 veces. El descuento supera el 80% en la mayoría de los pequeños, salvo Bankinter que cotiza a 0,75 veces valor en libros.