No hay tregua para el sector bancario en la crisis del coronavirus. Banco Santander ha adelantado el impacto de la crisis sanitaria a sus cuentas del primer trimestre. Y lo hace con unas provisiones totales de 1.646 millones de euros que implican que el beneficio atribuido de la entidad hasta marzo se haya desplomado un 82% de enero a marzo hasta los 331 millones de euros.

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El fuerte impacto se debe principalmente a la provisión de 1.600 millones por el deterioro previsto en las condiciones macroeconómicas derivadas de la crisis sanitaria que ha causado la pandemia del Covid-19. Y puede haber más.

De hecho, la entidad detalla que "este cargo se basa en una estimación anticipada de las pérdidas en préstamos a causa de la pandemia. 

Sin embargo, todavía es demasiado pronto para conocer todos los efectos económicos de la crisis", por lo que "continuará revisando tanto su desarrollo como los objetivos estratégicos a medio plazo". 

En total, Europa aportó el 41% del beneficio, Sudamérica el 38% y Norteamérica el 21%. Brasil sigue siendo el mercado que más contribuye a los beneficios ordinarios del Grupo, con un 29%, seguido de España (14%), Santander Consumer Finance (12%), Estados Unidos(11%), México (10%) y Reino Unido (8%).

Más provisiones a la vista

"Ahora mismo es imposible predecir el impacto final y más permanente que tendrá la crisis, pero nos encontramos en una posición sólida", explica Ana Botín, presidenta del banco cántabro, recordando que la ratio de capital CET1 ha aumentado más de 300 puntos básicos en los últimos cinco años. 

La banquera asegura que las provisiones del trimestre refuerzan sus ratios de cobertura. "Revisaremos los objetivos estratégicos cuando tengamos una visión más completa del impacto de la crisis. No obstante, confiamos en los fundamentos de nuestro modelo de negocio, y los pilares de nuestra estrategia no han cambiado", insiste.

Desde el Santander explican que, excluido el cargo neto, que también incluye 46 millones de euros de costes de reestructuración en Europa, el beneficio atribuido ordinario en el primer trimestre de 2020 fue de 1.977 millones de euros. Aun así, esa cifra se limita a ser un 1% más que en el mismo periodo del año anterior. 

Botín defiende que “los resultados ordinarios del primer trimestre han sido buenos, con un impacto limitado del Covid-19. Sin embargo, la pandemia está causando una crisis sanitaria global e importantes problemas económicos y sociales. Queremos mandar nuestro apoyo a todos los afectados y, en particular, a quienes han perdido a seres queridos".

Menos capital, pero en línea con el objetivo

Uno de los datos de los que el mercado estaba más pendiente, además de las provisiones, era de la evolución del capital de la entidad.

La ratio de capital CET1 del banco se situó en el 11,58% en el trimestre, por debajo del 11,65% anterior pero en línea con el objetivo a medio plazo establecido entre el 11% y el 12%.

El dato podría haber sido peor de no ser por el capital generado con la decisión del banco de suspender su dividendo complementario de 2019, que ha sumado 29 puntos básicos para compensar impactos no recurrentes que ya estaban previstos, como operaciones corporativas (-19 puntos básicos) o impactos regulatorios y de modelos (-15 puntos básicos)

En cuanto a la actividad bancaria durante estos meses, la entidad cántabra destaca el fuerte crecimiento de los nuevos préstamos diarios a pymes y grandes empresas, que ha pasado desde los 562 millones de euros en febrero a 1.149 millones en abril, hasta el día 22. La cifra resulta lógica teniendo en cuenta que en las últimas semanas se ha acelerado la concesion de préstamos avalados por el ICO para ayudar a las empresas afectadas por la crisis.

Por otro lado, la entidad ya ha recibido 253.000 peticiones de moratorias hipotecarias, de las que 45.000 son en España, un 8% de la cartera. En los préstamos al consumo, la solicitud de aplazamientos por parte de los clientes asciende a 46.000 millones en España, de 1,1 millones registrados en total. 

El coste del crédito, es decir, lo que el banco provisiona cuando concede un préstamo, se mantuvo estable en el 1%. Por otro lado, la calidad crediticia siguió mejorando en el trimestre, con una tasa de mora que se redujo en 37 puntos básicos en los últimos 12 meses, hasta el 3,25%. 

Más digital y margen de intereses

Del mismo modo, la crisis del coronavirus ha acelerado la operativa digital del banco. En concreto, y según datos de la entidad, Santander cuenta ya con 38,3 millones de clientes digitales, un 13% más que en marzo del pasado año. En marzo de 2020, casi la mitad de las ventas (el 43%) se realizó por medio de canales digitales, lo que supone un aumento de siete puntos porcentuales con respecto a 2019. 

Desde la entidad destacan que, en comparación con el primer trimestre del año pasado, el banco ha experimentado una sólida evolución en euros contantes, con un crecimiento de los ingresos de clientes del 3%. El margen de intereses creció en siete de los diez mercados principales y las comisiones netas aumentaron un 3%. Los préstamos y los depósitos se incrementaron un 7% y un 6%, respectivamente, en euros constantes.

"Estamos preparados para superar la recesión prevista gracias a la diversificación de nuestra cartera, que además tiene altos niveles de cobertura con colaterales, y a la solidez de nuestro balance", insiste Botín en el comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).