Era una de las juntas más esperadas por el mercado. Bankia ha celebrado su reunión anual con los accionistas sin la presencia física de los mismos para evitar contagios en plena crisis del coronavirus. Un encuentro en el que la entidad debía votar el reparto de 355 millones en dividendos con cargo a 2019, en plena oleada de recortes en el sector, a petición del Banco Central Europeo (BCE).

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En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) justo antes del evento, la entidad explica que "dado el impacto potencial de la situación derivada del coronavirus, la entidad debe ser muy prudente a la hora de fijar el dividendo de cara al año 2020".

En concreto, el consejo de administración de Bankia, ha revisado el objetivo de distribución de capital fijado en el Plan Estratégico 2018-2020, renunciando a cualquier distribución de carácter extraordinario para el presente ejercicio, anticipando "criterios de extrema prudencia a la hora de definir el eventual dividendo con cargo al ejercicio 2020".

Cambio de planes

"Cuando lanzamos nuestro Plan, en condiciones muy distintas a las actuales, nos fijamos el objetivo de distribuir 2.500 millones de euros en tres años, pero dado el entorno actual, este objetivo tiene que ser revisado", ha indicado José Ignacio Goirigolzarri durante su discurso ante los accionistas.

El directivo ha explicado que ya están trabajando para adecuar su nueva política de retribución, pero ha pedido paciencia a sus inversores. "Contamos con todo el año antes de decidir el dividendo final de 2020, pero ya les adelanto que la decisión se guiará por criterios de extrema prudencia", ha insistido el banquero. 

"Esta actuación se produce como medida para dotar a la entidad de la máxima flexibilidad para afrontar las necesidades de financiación de las familias y empresas españolas, en el incierto entorno actual", indican desde Bankia.

"Esta decisión no afecta, en ningún caso, a la remuneración de las participaciones preferentes eventualmente convertibles en acciones (Additional Tier 1) en circulación, que seguirá siendo pagada de acuerdo con el marco regulatorio y de supervisión vigente", indican.

Solvencia, la prioridad absoluta

Goirigolzarri ha destacado la capacidad de Bankia para generar capital, destacando que "la solvencia es especialmente relevante ante momentos de incertidumbre como los actuales". "El capital es el mejor seguro ante los imprevistos", indica, recordando que mantener esa ventaja competitiva "es la mejor manera de tener un gran músculo financiero para ayudar y financiar a nuestra economía, a las empresas y a las familias españolas".

A cierre de 2019, Bankia preseentaba una ratio CET 1 Fully Loaded del 13,02%, la más alta entre las principales entidades españolas. Desde una perspectiva regulatoria, la ratio CET 1 phase in se situó a cierre del ejercicio 2019 en el 14,32%, presentando un exceso respecto al nivel de requerimientos regulatorios (MDAs) de 507 puntos básicos, equivalente a más de 4.100 millones de euros de capital.