La sociedad española está enfocada a la tradición y, cuando se trata de inversiones, muchos todavía siguen empeñados en depositar su dinero en el primer producto que les ofrece su banco. Desconocimiento, aversión al cambio y, sobre todo, miedo a lo desconocido crean el cóctel perfecto para que los inversores estén expuestos a riesgos incluso cuando piensan que no lo hacen, o dejen pasar rentabilidades mientras compensan las comisiones que les cobra su entidad de toda la vida. 

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La mayoría de los españoles concentra, sin ni quiera saberlo, casi la totalidad de sus inversiones en nuestro país. Depósitos cuentas de ahorro son los más exitosos pero, si van algo más allá, acaban contratando fondos aparentemente diversificados por tipo de activo aunque con cero diversificación geográfica. Pero, ¿hay vida más allá? ¿Es posible pasar de un modelo tradicional al 'win to win'?

¿Cuánto se puede ganar si nos 'modernizamos'?

Entre los bancos con mayor cuota de mercado en España, la rentabilidad media anualizada a tres años de los fondos de inversión para un perfil de riesgo moderado (nivel de riesgo de 2 a 4) se sitúa en torno al 0,8%. Mucho menor es para los perfiles con mayor aversión al riesgo (nivel de riesgo 1), en los que la rentabilidad se sitúa en niveles cercanos a cero. Si estas rentabilidades las unimos a las comisiones que cobran las entidades, que suelen situarse entre el 1% y el 2%, las ganancias son prácticamente inexistentes. 

"Cuando un asesor de un banco ofrece un fondo al cliente, este desconoce en qué invierte. A veces, por miedo a la reacción del propio cliente no se le dice dónde se está poniendo el dinero", explica Ferran Pajuelo, asesor financiero en Ginvest Asset Management. Según Pajuelo, pese a que la transparencia es uno de los principios de la nueva normativa europea Mifid II, "los clientes todavía desconocen en qué invierten y los costes que se les están aplicando". 

Pero, tal y como explica este experto, la culpa no es de los bancos, ya que existen varios factores que condicionan el arraigo del inversor tradicional hacia su entidad. Miedo a lo desconocido y el gran altavoz que tiene la banca para dar a conocer sus productos juegan un papel fundamental para que los inversores se decanten por la opción de toda la vida, aunque ello implique perder o, al menos, dejar de ganar si no se invierte en los productos adecuados. 

"Si un cliente decidiera dar el paso hacia otros agentes e invertir en productos diversificados se beneficiará, como mínimo, de una bajada del 1% en comisiones", asegura Borja Nieto, cofundador de Micappital. Según el experto, dependiendo del perfil de riesgo del inversor se podrán pedir rentabilidades más o menos elevadas pero "lo que un cliente debería exigir como mínimo es una rentabilidad que sepa batir la inflación si tiene un perfil conservador". 

¿Dónde debería poner su dinero el inversor tradicional?

A nivel global, la bolsa acumula rentabilidades medias históricas de entre el 5% y el 8% en términos reales, es decir, descontando la inflación. Aunque un inversor conservador que invierte a través de su banco no aspira a estas rentabilidades, lo cierto es que puede llegar a conseguir algo más si sale de su zona de confort. Para ello, si quiere seguir aferrado a las entidades de toda la vida, los asesores financieros recomiendan que, al menos, elijan un banco que tenga una estructura abierta, en el que se puedan comprar productos de todo tipo. 

"Hay que utilizar una estrategia diversificada que invierta más allá de acciones españolas", explica Nieto, de Micappital. Entre sus recomendaciones el experto aconseja invertir en fondos de inversión, por encima de otros instrumentos como los ETFs debido a la fiscalidad, ya que estos últimos tributan si se deciden hacer traspasos. 

Si el inversor se decide por fondos de inversión debe mirar también hacia fuera y no solo en el mercado español y el europeo. Para ello, siempre puede acudir a plataformas online y contratar el fondo por su cuenta, asumiendo menos comisiones o, si lo necesita, acudir a gestores automatizados o eafis que le ofrezcan productos con asesoramiento independiente. 

Además, otra de las opciones que recomiendan los expertos para el inversor que se quiera independizar de su sucursal son los fondos de inversión perfilados, que le permitirán tener exposición a fondos de gestoras internacionales y a diferentes activos, adaptándose a su perfil de riesgo. "Para una persona que quiera invertir, por ejemplo, 10.000 euros un fondo de inversión perfilado puede ser muy interesante, ya que le permitirá acceder a otros mercados y activos que de manera individual no podría", comenta Ferran Pajuelo, de Ginvest Asset Management. 

Aunque no todos los asesores coinciden en ofrecer a sus clientes los mismos productos a la hora de invertir, en lo que sí existe unanimidad es en la necesidad de que estos se formen ante de contratar cualquier producto para conocer dónde depositan su dinero y saber, sobre todo, a qué riesgo se exponen.

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