Banco Santander completará el fin de semana del 12 de abril la integración tecnológica en la plataforma del grupo de las oficinas de Popular en Cataluña y Canarias, según fuentes de la entidad consultadas por Europa Press.

En concreto, el próximo fin de semana Santander integrará un total de 275 oficinas de la red de Banco Popular, que se sumarán a las 325 sucursales de Galicia, Cantabria, Asturias y País Vasco que terminó de integrar el pasado mes de marzo.

Así, a partir del lunes 15 de abril operarán bajo los sistemas de Banco Santander un total de 600 oficinas procedentes de la entidad que el grupo presidido por Ana Botín adquirió en junio de 2017, lo que representa el 40% del total de oficinas de Popular.

En el momento de la compra de Popular, Santander estimó que completaría la integración de las 1.500 sucursales de la entidad en España en dos años. Desde el banco han confirmado a Europa Press que el proceso avanza satisfactoriamente y según los plazos previstos, por lo que la integración de todo el territorio nacional culminará previsiblemente el próximo mes de julio.

De esta manera, el próximo fin de semana tendrá lugar la quinta de las nueve fases en que se divide la integración tecnológica. La primera se inició el pasado mes de noviembre en Galicia, una región en la que también tuvieron lugar la segunda y la tercera oleada. En la cuarta finalizó la integración de las oficinas en Galicia y se acometió la de las sucursales de Cantabria, Asturias y País Vasco.

Banco Popular desapareció como entidad jurídica el pasado mes de septiembre, momento en que todas las oficinas pasaron a añadir en sus rótulos la firma Santander. La intención es que las marcas Popular y Pastor desaparezcan, pero no es hasta que se completa la integración tecnológica en una oficina cuando el grupo cambia el cartel de la sucursal por el del resto de oficinas de Santander.

De esta manera, en las comunidades integradas los clientes pueden encontrarse con varias oficinas de Banco Santander a poca distancia, un solapamiento que se resolverá en el marco del proceso de reestructuración que el grupo llevará a cabo.

En este sentido, los sindicatos prevén que las negociaciones sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que llevará a cabo la entidad tengan lugar después de Semana Santa, aunque la dirección del banco todavía no se ha puesto en contacto con la representación de los trabajadores.

EL ERE COMENZARÁ A NEGOCIARSE DESPUÉS DE SEMANA SANTA

Las fechas que se manejan tienen en cuenta que el pasado 3 de abril la entidad presentó a los analistas e inversores su nuevo Plan Estratégico y que la junta general de accionistas se celebra este viernes 12 de abril, por lo que no se espera que la negociación tenga lugar antes de la festividad de Semana Santa.

Las fuentes sindicales consultadas por Europa Press han apuntado que los más de 30.000 empleados de Banco Santander en España confían en que el banco respetará el Protocolo de Fusión firmado el pasado mes de noviembre a la hora de ejecutar el ERE.

Según este protocolo, la dirección del banco se comprometió a no recurrir a los artículos de movilidad geográfica, modificaciones sustanciales de condiciones de trabajo y despido colectivo del Estatuto de los Trabajadores sin previo proceso de diálogo y participación sindical en búsqueda de soluciones consensuadas, renunciando de forma expresa a la toma de medidas traumáticas en procesos de reorganización por la absorción del Popular.

Aunque todavía no existe un número oficial de empleados afectados por el ERE, varios medios han mencionado un recorte de entre 3.000 y 4.000 personas por el cierre de más de 1.000 sucursales.

El nuevo Plan Estratégico de Banco Santander contempla un ahorro anual progresivo de costes operativos de 1.200 millones en el medio plazo, de los que 250 millones de euros corresponderán a sinergias adicionales por la integración de Banco Popular, que se suman a los 500 millones que la entidad estimó en el momento de la adquisición.

La culminación con éxito de la integración de Popular es una de las prioridades de Santander España, así como el mantenimiento del liderazgo en el caso del negocio de pymes y empresas aprovechando el 'know-how' de la entidad que el banco cántabro compró por el simbólico precio de 1 euro.

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