El sector de la construcción aguantó la primera embestida del coronavirus durante el primer trimestre del año. El grupo conformado por ACS, Acciona, Sacyr, Ferrovial, FCC y OHL firmó el pasado trimestre un ejercicio marcado por el buen rendimiento tanto de las ventas como de la consecución de carga de trabajo de cara al futuro.

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Hasta el pasado mes de marzo las seis compañías cotizadas facturaron 15.679 euros. Esta cantidad supone un incremento del 2,8% si se compara con el mismo periodo del ejercicio 2019. Un dato relevante si se tiene en cuenta que el pasado año el sector firmó uno de los años más destacados de su historia.

En este sentido, la diversidad geográfica del negocio de estas empresas ha jugado un papel clave durante el pasado trimestre. 12.171 millones facturados por las compañías españolas han tenido su origen fuera de España. El negocio internacional ya supone el 77% del total, frente al 75% del ejercicio 2019.

En este apartado ACS, 87%; Ferrovial, 80%; y OHL, 75%, fueron las compañías en las que más peso tuvieron las ventas en el extranjero. FCC, por su parte, fue la única de las seis grandes en las que el mercado nacional pesó más que el internacional, que llegó al 42%.

Entre los mercados en los que más éxito han tenido las compañías españolas siguen las tendencias de trimestres anteriores con Estados Unidos y Latinoamérica como pilares consolidados. El peso de Australia sigue creciendo y va camino de consolidarse como el segundo mercado para el sector después de EEUU.

Sólida cartera de pedidos

En lo que respecta a la carga de trabajo futura, las compañías españolas pueden mirar al horizonte con optimismo. Entre las seis compañías cotizadas acumulan pedidos valorados en 172.000 millones. Una ligera bajada del 2% en comparación a la contabilizada en el mismo periodo de 2019 pero muy por encima de los 159.000 de 2018.

ACS lidera esta partida con 73.196 millones de euros, Sacyr 42.912 millones de euros y FCC, 30.530 millones de euros, son las compañías que más trabajo tienen asegurado de cara a los próximos años.

Los beneficios conjuntos han seguido en positivo durante este trimestre hasta alcanzar los 220 millones de euros. Al igual que en el caso de la cartera, existe un descenso en comparación con el mismo periodo del ejercicio anterior, en este caso del 40%. Si se comparan con 2018 las ganancias conjuntas de este trimestre casi triplican los 89 millones del mismo periodo. 

A la espera de cómo evolucione el coronavirus en los próximos meses, las perspectivas del sector son moderadamente optimistas. El próximo trimestre reflejará gran parte del impacto que la pandemia dejará este año en el sector. A la vez, en el final de ese periodo se comenzará a percibir la reactivación de muchos mercados que ya ha arrancado en mayo. Como en lo que respecta a la economía en general, el signo del año dependerá de que se sufran rebrotes importantes a lo largo del próximo otoño.