El impacto de la crisis del coronavirus ha provocado que el beneficio de Sacyr se reduzca un 16,3%, hasta los 32 millones de euros, durante el primer trimestre del año. En este periodo la compañía obtuvo un Ebitda de 166 millones de euros, el 16% más que el registrado en el mismo periodo del ejercicio anterior.

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En torno al 80% del Ebitda procede ya de activos concesionales distribuidos en las tres divisiones de negocio. Un indicador que refuerza la estrategia de la compañía emprendida durante el pasado ejercicio de centrarse en este negocio. Los ingresos crecieron el 1% entre enero y marzo, hasta los 985 millones.

Sacyr mejoró la rentabilidad de los negocios en el primer trimestre. El margen de Ebitda aumentó en 210 puntos básicos, hasta alcanzar el 16,8%. El beneficio neto generado por los negocios se situó en 65 millones, frente a los 27 millones del primer trimestre de 2019. 

En el primer trimestre del año, Sacyr registró crecimientos en sus tres áreas de negocio. El Ebitda de ingeniería e infraestructuras creció a un ritmo del 35%, el de concesiones avanzó el 8% y el de servicios, el 5%.

Evolución por áreas de negocio

Sacyr Concesiones obtuvo una cifra de negocios de 246 millones de euros, un aumento del 13%. El impacto del Covid-19 es poco significativo en el primer trimestre en esta división, ya que la que la mayoría de los activos están libres del riesgo de demanda y su remuneración se basa fundamentalmente en criterios de disponibilidad.

De la cifra de negocio, 126 millones de euros correspondieron a ingresos concesionales, que aumentaron el 8% por el crecimiento operativo de los activos y el inicio de la explotación del aeropuerto de Chacalluta en Chile.

Los ingresos de construcción subieron el 19% y alcanzaron los 120 millones. Este fuerte crecimiento se debe a la ejecución de proyectos en Colombia, México, Paraguay y Chile. El Ebitda alcanzó los 81 millones de euros, el 8% más. La cartera de ingresos futuros se situó en 28.124 millones de euros, con un crecimiento interanual del 3%. En Europa, se encuentran el 47% y en LATAM el 53% de la cartera.

Por su parte, la cifra de negocio de ingeniería e infraestructuras alcanzó los 563 millones de euros, similar a la del primer trimestre de 2019. El Ebitda creció el 35%, hasta 66 millones de euros, y el margen mejoró hasta el 11,6%, frente al 8,6% del mismo periodo del ejercicio pasado.

En relación con la pandemia del Covid-19, la compañía ha señalado que esta división, opera "con una razonable normalidad en los países en los que lleva a cabo su actividad. En España, los proyectos avanzan según lo previsto tras la reanudación de la actividad del sector, después de una parada de dos semanas. En el exterior, la actividad en Italia se ha reanudado totalmente, después de una parada al igual que en España de dos semanas, y en Latinoamérica el impacto ha sido poco relevante por ser infraestructuras de interés público".

La cartera de esta división alcanzó los 7.358 millones de euros, distribuida de la siguiente manera: Europa 45%, Latinoamérica 46%, Norteamérica 6% y el 3% restante en otros países. El 51% corresponde a trabajos para Sacyr Concesiones.

Por último, la cifra de negocio de la división servicios creció el 7%, hasta los 284 millones de euros. El Ebitda alcanzó los 25 millones de euros, con un incremento del 5%, y el margen de EBITDA retrocede ligeramente, hasta el 8,8%.

El impacto del Covid-19 ha intensificado la actividad en esta división. En la actividad de limpieza viaria, recogida y tratamiento de residuos, la actividad continúa con normalidad y está considerada una actividad básica. En multiservicios se han interrumpido ciertas actividades, como la restauración, aunque otras siguen desarrollándose por ser actividad básica, como conservación de infraestructuras, facilities en hospitales y servicios a la dependencia.

La cartera de servicios se situó a cierre del trimestre en 5.113 millones de euros, con la incorporación de 140 nuevos contratos y la compañía cuenta con presencia en 10 países.

Cartera de pedidos

La cartera de pedidos futuros cerró el trimestre en 40.595 millones de euros. Estos proyectos se reparten por Europa, 50%; Latinoamérica, 46%; Norteamérica, 1%, y en otros países ,el 3%. Estos datos señalan que Sacyr ha reforzado su presencia en Latinoamérica con varios proyectos en Chile y en EEUU, donde ha logrado la construcción de una variante de la carretera US59 en Texas. Del mismo modo, la e empresa ha señalado que en España crece con contratos en las tres divisiones de negocio.

La deuda neta del grupo se situó en 4.438 millones de euros a cierre de marzo, frente a los 4.315 millones de cierre de 2019. El aumento se debe, en gran medida, a la actividad inversora de la compañía en nuevos proyectos concesionales.

La compañía continuó con su estrategia de rotación de activos maduros con la desinversión del 95% de la Autovía del Guadalmedina. El 47,5% ya está formalizado y el 47,5% restante está pendiente de las correspondientes autorizaciones. El importe global de las dos operaciones es de 455 millones de euros.

Estos resultados han permitido a Sacyr mantener su política regular de dividendos. En febrero, repartió un scrip dividend de una acción nueva por cada 46 antiguas. En este sentido, la empresa ha señalado que sus previsiones de tesorería para 2020 "muestran disponibilidad de liquidez sin tensiones, dado que una gran parte de la financiación tiene vencimientos en el largo plazo".

Del mismo modo, Sacyr ha señalado que tiene "totalmente cubierto el riesgo financiero ante bajadas del precio de la acción de Repsol y continúa con la gestión activa de su participación en la petrolera".

El 13 de marzo, la compañía reestructuró el derivado sobre 72,7 millones de acciones de Repsol, cancelando la PUT de 25,4 millones de acciones a 13,75 euros por acción y sustituyéndolo por un Forward a 13,75 euros por acción. En el mismo momento se ha contratado un Call Spread para poder beneficiarse de la revalorización de la acción a partir de 8,5 euros por acción en ese paquete de acciones.