Después de más de siete años desaguando 'activos tóxicos' heredados de los años del boom inmobiliario, la banca española busca nuevas fórmulas para seguir saneando su balance y saciar el apetito de los fondos que se dedican a ese negocio. 

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En este contexto, la fórmula de la titulización de crédito hipotecario está siendo explorada por varios bancos para cerrar operaciones en 2020. Una de las entidades que más ha avanzado en este terreno es el Banco Santander, que ultima dos operaciones con Alantra de titulización de hipotecas, según afirman a Invertia fuentes financieras.

Gracias a esta operación, el banco transferiría totalmente el riesgo de ese crédito, que es un lastre para el capital y atraería la atención de nuevos fondos que están presentes en España y buscan titulizaciones para sus carteras.

Si todo sale según lo previsto, podrían coincidir en el tiempo con las operaciones que, según avanzó este diario, analiza Sareb. El llamado 'banco malo' estudia titulizar una parte de su crédito promotor, ante la notable demanda que hay en el mercado por la compra de estos activos. Un interés que también parece haber detectado el equipo del banco que preside Ana Botín.

Contactados por este periódico, ni Santander ni Alantra quisieron comentar esta información.

También Banco Sabadell ha explorado en los últimos meses esta vía, aunque con otro tipo de crédito. La entidad cerró una titulización de préstamos al consumo con la que captó 1.000 millones de euros el pasado septiembre.

Este tipo de operaciones financieras son habituales en el mundo de la banca. Pero en el caso de España, hay otro tipo de fórmulas que se han explorado mucho más por el sector bancario que la titulización hipotecaria, que llevada al extremo fue uno de los orígenes de la crisis financiera de Estados Unidos.

Muy conocidas son en este país las operaciones de cédulas hipotecarias que han sido habituales en los últimos años y que ahora deben alinearse con la nueva directiva europea para este mercado, según recordaban los analistas de S&P Global en una nota reciente.

Mientras en el caso de las cédulas el banco que emite el bono sigue teniendo los activos dentro de su balance, en las titulizaciones ese riesgo sale por completo. El comprador está expuesto así al riesgo de crédito del individuo o promotor que pidió la hipoteca que forma parte de la titulización.

Ejemplos en otros países 

En Italia, el mercado de titulización de NPL (non-performing loans o créditos fallidos) está mucho más desarrollado que en España.

Sin embargo, el mercado español es un ejemplo por la eficacia con la que el sector financiero ha logrado desaguar sus 'activos tóxicos' en los últimos años. Frente a los 200.000 millones de euros que acumulaban en su balance en 2012, la banca cuenta ahora con unos 80.000 millones de euros por vender.

Ante ese volumen de operaciones, son muchas las firmas que han creado equipos especializados. Ha sido el caso de Alantra, que está trabajando con el Santander para estas dos operaciones de titulizaciones hipotecarias.

Pero hay más, puesto que también las 'big four', como KPMG o PwC, han  destacado en este sector como asesores de las grandes ventas de carteras de las entidades.