Querer no siempre es poder. Pese al deseo del FROB de poder recuperar cuanto antes la mayor parte de las ayudas públicas a Bankia y de los gestores del banco de que el Estado salga de su accionariado, el objetivo de privatizar Bankia antes de diciembre de 2021 es cada vez más lejano.

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Al igual que el resto de la banca europea, la entidad padece las consecuencias de la política de bajos tipos de interés -e incluso tipos negativos- impuesta por Fráncfort. Sin embargo, su margen de maniobra en los últimos años ha sido más limitado que el de otras entidades y Bankia está sufriendo de manera especialmente dura las consecuencias de ese entorno de dinero barato que se ha anquilosado en la Eurozona.

Hasta el punto de que el consejero delegado del banco, José Sevilla, reconoció en la mañana de este lunes que Bankia no podrá lograr el beneficio de 1.300 millones de euros prometido para 2020. La noticia, confirmada horas después a la CNMV, provocó una caída del 2,19% en las acciones del banco. Un castigo que ha colocado la acción en 1,81 euros, mínimos históricos.

Precio inaceptable

A cierre de mercado, Bankia valía este lunes 5.587 millones de euros, casi la mitad de los 11.266 millones de euros que ha llegado a valer en bolsa en el último año. Se trata de un precio inaceptable para el Estado, que inyectó en la entidad 22.424 millones de euros, de los que ha recuperado 3.083 millones de euros.

De plantearse ahora una privatización, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), a través del cual el Estado controla el 60% de Bankia, apenas ingresaría otros 3.352 millones de euros.

En este contexto, nadie se plantea privatizar el banco. El calendario de desinversión actual fija diciembre de 2021 como fecha tope para que el Estado coloque su paquete de acciones en el banco. Sin embargo, no sería la primera vez que la fecha se retrasa. Tanto es así que en el banco, ya manejan ese escenario sin aparente preocupación.

"No hay una fecha límite para privatizar Bankia", explicó este lunes el consejero delegado del banco. "Ya hemos tenido retrasos" y "no es una cuestión relevante para la gestión", afirmó. Sevilla puntualizó también que hay poca presión por parte de los mercados para acometer esa operación, aunque no quiso descartar del todo que pueda materializarse a tiempo.

"Esperemos que de aquí a 2021 haya ventanas para privatizar totalmente o reducir significativamente la participación del FROB", señaló el consejero delegado.

Pese a los difíciles años que esperan a la banca europea por el entorno de bajos tipos dibujado por el Banco Central Europeo (BCE) para tratar de reanimar así la economía, Sevilla no pierde la esperanza en que de aquí a 2021 el mercado empiece a anticipar una subida de tipos que anime la cotización del banco.

Y el Gobierno en funciones

La complicada situación política de España tampoco ayuda a clarificar el futuro de la privatización, puesto que si hay un Gobierno PSOE-Podemos todo apunta a que se retrasará sine die. Sin embargo, el número dos de José Ignacio Goirigolzarri trató de restar importancia a este asunto al ser preguntado por la prensa.

"Hay un compromiso claro de las autoridades españolas de privatizar la entidad" y hay que buscar el momento más adecuado para hacerlo, pero el objetivo es hacer de Bankia una entidad totalmente privada", recordó.

Además, insistió en que aunque para la economía sería bueno "tener pronto un Gobierno sólido", España cuenta ahora con un "Gobierno en funciones" y la relación con el FROB y el Ministerio de Economía es "fluida", con lo que "la gestión del día a día no ha cambiado" pese a las negociaciones con Podemos, subrayó.

Ante el retraso más que probable de la privatización de Bankia, de cara a la opinión pública sería positivo que el banco siga retribuyendo al accionista -esto es, al contribuyente- de forma generosa.

En su Plan Estratégico para 2018-2021, el banco había previsto repartir el exceso de capital entre sus accionistas. Se trata de 2.500 millones de euros, de los que ya se han generado algo más de 513 millones para ese reparto. Ese objetivo sigue vigente, aunque no se ha determinado cómo se va a ejecutar.

"Para repartir el exceso de capital primero hay que generarlo y cuándo es otra cuestión", explicó este lunes Sevilla. El banco tiene 18 meses por delante para concretar cómo cumplir con esta promesa, que también se complica en un escenario de tipos negativos que va ya camino de los seis años.

Combatir el euríbor

Para tratar de acercarse lo máximo posible al Plan Estratégico, Bankia explicó este lunes en un comunicado remitido a la CNMV que ha puesto en marcha varias estrategias. Entre ellas, la integración de BMN, que supondrá unas sinergias de 190 millones de euros en tres años o el relanzamiento de su actividad comercial, cuyos logros se vieron en los resultados de este lunes. Además, el banco ha acelerado la venta de activos improductivos.

Todo ello le ha permitido cumplir con los requisitos de generación de capital. Pero no ha sido suficiente para impedir ese profit warning que pese a ser esperado por el mercado, se confirmó este 29 de julio.

El banco seguirá buscando la forma de "dinamizar sus ingresos" en este entorno de política monetaria hostil y pondrá en marcha "nuevas medidas", avanzó Sevilla. Con ello "la entidad confía en la consecución durante la segunda mitad del Plan de los objetivos establecidos", explicó el banco en el Hecho Relevante remitido a la CNMV.

Una promesa que no evitó el castigo de los inversores a la acción, con una caída que fue aumentando a lo largo de la tarde y consolidó un nuevo mínimo histórico para el banco.