Bankia ha confirmado este lunes que no podrá cumplir con su Plan Estratégico, en el que había previsto que alcanzaría un beneficio de 1.300 millones de euros en 2020. El consejero delegado de la entidad, José Sevilla, ha apuntado al escenario de tipos bajos de interés como el motivo para este cambio de planes.

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La entidad ha confirmado a la CNMV este varapalo, tras avanzarlo a primera hora en la presentación de resultados semestrales, en los que ha registrado un beneficio de 400 millones de euros, que supone un 22,3% menos que en el mismo periodo de hace un año. El mercado ha penalizado la banco con caídas, que se han agudizado a primera hora de la tarde.

Sevilla ha sido preguntado de manera insistente por los periodistas sobre su Plan Estratégico 2018-2020 y ha explicado que cuando lo elaboraron el mercado esperaba que el Euríbor a un año se situase en un promedio de 73 puntos báiscos en positivo para el próximo año. Un escenario radicalmente distinto al que se presenta ahora, puesto que se descuenta que el indicador se colocará en negativo en hasta 30 puntos básicos.

Pese a todo, de momento, Sevilla mantiene en vigor el compromiso de que Bankia remunere a sus accionistas con los 2.500 millones estipulados antes a través de dividendos y reparto del capital excedente del banco, esto es, el que sobre por encima del 12% CET1 fully loaded.

No obstante, ni ha ofrecido un calendario sobre ese pago, ni ha querido concretar ningún detalle sobre cómo se efectuará ese pago.

Privatización

El cómo afectará a la privatización de Bankia el escenario de tipos bajos a largo plazo que se dibuja en Europa también ha estado presente en la rueda de prensa.

Sevilla ha explicado que la situación política, con un Gobierno en funciones, no impacta de momento en las posibilidades de privatización, que deben mantenerse vigentes.

No obstante, ha reconocido la complejidad de llevar a cabo la operación por el entorno de tipos bajos de interés que "está dañando la acción de todas las entidades europeas", incluida la de Bankia. 

El consejero delegado se ha mostrado confiado en que esa situación cambie si el mercado comienza a descontar a finales de 2020 un cambio en la política monetaria y una subida de tipos para los años siguientes, bien porque se estabilice la economía con crecimiento o porque suba la inflación.