El encuentro de Pedro Sánchez con los inversores internacionales en Estados Unidos ha dejado un sabor agridulce. Gustan mucho las líneas generales trazadas por el presidente del Gobierno para transformar la economía tras la Covid-19, pero existe preocupación por cómo se va a financiar ese proceso y cuál va a ser la evolución de la deuda los próximos años. También aparecieron los 'temores' a cómo quedará la reforma laboral que se negocia en este momento con patronal y sindicatos.  

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Actualmente los números rojos del Reino de España alcanzan el 125% del PIB, una cifra que no se había tocado nunca y que toca reducir. Asistentes a esa reunión explican a Invertia que algunos de los presentes consideran que la cifra podría ser inasumible en caso de que cambiaran los vientos de cola que nos llegan ahora mismo desde el Banco Central Europeo (BCE). 

No hay que olvidar que Frankfurt tiene en marcha un programa de recompra de bonos, lo que unido a los tipos 0% que existen en este momento hace que la economía española se financie a tipos muy bajos. En la última subasta algunos tramos de la emisión de bonos se colocaron a tipos negativos, y las obligaciones a diez años lograron colocarse a un interés marginal del 0,359%. 

Inevitable

Pese a estos buenos datos, todos son conscientes de que el contexto general de la economía ayuda y que, si algo se tuerce, el panorama podría cambiar. Sin embargo, el presidente asumió como "inevitable" incrementar el endeudamiento público en un contexto como el actual. 

Sánchez recordó que este aumento de la deuda no es exclusivo de España, sino que se produce a nivel global. Durante el encuentro ha incidido en que hasta ahora la prioridad ha sido (y es) frenar el avance de la Covid-19; proteger a los trabajadores en ERTE y evitar que nadie pueda quedar atrás gracias a los distintos programas sociales puestos en marcha. 

Ahora bien, reconoció a los presentes que a medio plazo las políticas del Gobierno tendrán que pasar irremediablemente por la consolidación y la reducción del endeudamiento público. Así que parece que la vicepresidenta primera, Nadia Calviño, va a tener mucho trabajo que hacer en los meses venideros para ajustar las cuentas públicas.

Al encuentro celebrado en Nueva York asistieron representantes de Ares Management Corporation, BofA, Blackstone, Bank of New York Mellon, JP Morgan, Brookfield, L Catterton, Lone Star, Morgan Stanley, Providence, Rokos Capital, Soros Fund Management, Wellington Management Group y AmChamSpain. 

Batería de preguntas

Las fuentes consultadas explican que los representantes de todos esos grupos hicieron una gran batería de preguntas al presidente del Gobierno. Cuestiones a las que, al parecer, ofreció respuestas claras y con abundantes datos cuando era necesario aportarlos. Especialmente prolijo fue en la presentación del Plan de Recuperación, Transformación y Resilienciacon el que buscaba convencer a los inversores de las grandes oportunidades que se abren en España a partir de ahora. 

En su alocución principal se habló mucho de transformación digital, de la importancia del coche eléctrico, del liderazgo que España quiere ejercer en las energías renovables y en las posibilidades que se abren con la llegada de los fondos Next Generation EU. 

Ahora bien, Sánchez reconoció también que para poder llevar a cabo esa transformación de la economía española será necesario abordar también un conjunto de reformas estructurales. Precisamente, sobre algunas de ellas también preguntaron los inversores presentes en la reunión de Nueva York. 

Las fuentes consultadas por Invertia explican que existen muchas dudas sobre la capacidad que pueda tener el Gobierno de llevar a cabo todos los compromisos adquiridos con la Unión Europea. Sin embargo, el presidente del Gobierno señaló que muchas de ellas ya estaban en marcha, y que algunas de las más importantes se estaban ya negociando con los agentes sociales. Como es el caso de la reforma laboral.

Mercado de trabajo

Al parecer, existe preocupación al otro lado del Atlántico (como en España) sobre la evolución del mercado laboral. Les asusta una tasa de paro al 15,9% en un contexto de recuperación económica, y en un momento de transformación de algunos de los principales sectores económicos. 

Ahí está, por ejemplo, el proceso de cambio en el que están el automóvil o el turismo. Una situación muy delicada para un país que tiene una tasa de paro estructural del 15%. Es decir, que estaríamos muy cerca de dejar de crear empleo nuevo. 

No sólo eso. Existen dudas también sobre la manera en la que se va a llevar a cabo el proceso de desescalada de los ERTE. Y también de qué manera se va a empezar a abordar el reskilling de los trabajadores más afectados por el impulso de la digitalización y la transición verde. 

Al parecer, Sánchez explicó que para el Ejecutivo ésta es una de las grandes prioridades. Explicó que ya está en marcha la Ley de Formación Profesional o los distintos planes para ampliar la capacitación digital de la población española tanto en la Educación Primaria, Secundaria, Formación Profesional y en las políticas activas de empleo. 

Inestabilidad

La cuarta y última cuestión que se puso encima de la mesa fue la inestabilidad política. En contra de lo que podía pensarse, los inversores no se refieren tanto a la falta de aritmética parlamentaria del Gobierno o a Cataluña como a qué va a ocurrir en la Unión Europea en los próximos meses. Al parecer, explican las fuentes consultadas, están expectantes por las elecciones presidenciales en Alemania en otoño y las francesas el próximo curso. 

No hay que olvidar que Angela Merkel, la actual canciller, no volverá a presentarse a la reelección, y se desconoce el tirón electoral que puede tener su sucesor, Armin Laschet. Por tanto, preocupa un cambio de color político en la primera potencia de la Unión Europea, como también existen dudas sobre lo que pueda ocurrir con el futuro electoral del presidente galo, Emmanuel Macron, a quien las encuestas no acompañan en este momento. 

Las personas consultadas por Invertia explican que los asistentes al encuentro fueron incisivos con Pedro Sánchez. "Había ganas de un encuentro como éste. Es el primero tras la Covid-19, y los inversores quieren ya reencontrarse con los gobernantes para poder conocer de primera mano qué está ocurriendo en los países en los que invierten", explican. 

Durante la reunión hubo también tiempo para hablar del proceso de vacunación en España. Pedro Sánchez expuso que en este momento casi el 100% de los mayores tienen ya las dos pautas de vacunación y que el 71% de la población general tiene ya -al menos- una dosis. Algo que "ha sorprendido", ya que Estados Unidos tiene serios problemas para convencer a su población para que se vacune. 

En definitiva, explican las fuentes, consultadas, que Sánchez ha logrado resolver las dudas de los inversores y, en líneas generales, "las sensaciones han sido positivas".