Bruselas

Las cuatro grandes potencias de la eurozona (Alemania, Francia, Italia y España) se han puesto de acuerdo para enviar esta semana de forma simultánea a Bruselas sus respectivos planes de reformas. Es la condición previa para desbloquear las ayudas del fondo de 750.000 millones de euros Next Generation EU, que se aprobó en julio del año pasado, pero aún no se ha puesto en marcha.

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El objetivo declarado de esta acción coordinada es mandar la señal de que Europa pasa por fin a la acción en la reconstrucción económica tras los destrozos provocados por la crisis de la Covid-19 y no se queda rezagada respecto a Estados Unidos o China. En realidad, París y Berlín -que se han adelantado con una presentación conjunta de sus planes este martes- quieren arropar a Italia y España, los dos países más golpeados por la pandemia y los que recibirán más dinero de la UE.

"Seamos claros: el año pasado fuimos muy eficientes en la adopción del plan europeo de recuperación y en la decisión de emitir deuda común. Desde entonces, hemos perdido demasiado tiempo. China ha reanudado su crecimiento. Estados Unidos está en auge. La UE debe permanecer en la carrera", avisa el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire.

"La vacunación se acelera en Europa. Ahora es esencial que nuestra economía, que ha sufrido, se restablezca rápidamente. Comienza una fase decisiva para la recuperación y el futuro de nuestra Unión, porque debemos invertir rápidamente los 750.000 millones de Next Generation EU", sostiene la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. "Es la oportunidad del siglo para Europa", ha asegurado. A continuación, explicamos los rasgos centrales de los planes presentados por Italia, Francia y Alemania.

Italia

El plan elaborado por Mario Draghi (273 páginas) es el que acapara toda la atención de las capitales europeas. El expresidente del Banco Central Europeo (BCE), cargo en el que se le atribuye la salvación del euro en 2012, se ha convertido ahora en la gran estrella del rock de la política comunitaria.

Italia es el Estado miembro de la UE que recibirá más ayudas del Next Generation. En total, 191.500 millones de euros, de los cuales 68.900 son subvenciones a fondo perdido y 122.600 millones créditos blandos. El Gobierno de Roma aportará 30.600 millones de fondos nacionales para completar su plan de reconstrucción.

Mario Draghi, durante la presentación de su plan de reformas en Roma este lunes Reuters

INVERSIONES: Alrededor de 60.000 millones de euros de los fondos europeos destinados a Italia (el 31% del total) se invertirán en la transición verde y la lucha contra el cambio climático. Una de las partidas más importantes consta de 18.000 millones para mejorar la eficiencia energética de viviendas. La transición digital absorberá 41.000 millones (21%).

El plan Draghi dedica especial atención a los jóvenes, los que más sufren el impacto de la crisis. Entre las medidas más innovadoras se encuentra una garantía pública para ayudarles a contratar una hipoteca. El 40% de los fondos europeos se concentrarán en las regiones del sur (el Mezzogiorno), con infraestructuras como el tren de alta velocidad, en un intento de impulsar la cohesión territorial. Roma calcula que las ayudas europeas impulsarán el crecimiento del PIB en 3,6 puntos extra de aquí a 2026.

REFORMAS: "El énfasis en las reformas es crucial. No sólo para permitir que las inversiones sean eficaces y se pongan en marcha rápidamente, sino también para superar las debilidades estructurales que durante mucho tiempo han frenado el crecimiento y han dado lugar a niveles de empleo insatisfactorios, especialmente para los jóvenes y las mujeres", asegura Draghi.

El plan italiano está estructurado alrededor de cuatro grandes reformas: modernización de la administración pública y recorte de la burocracia; reforma de la justicia con el objetivo reducir los tiempos de los juicios en un 40% para el sector civil y al menos en un 25% para el sector penal; simplificación legislativa y derogación de las leyes que tienen un "impacto negativo" en la vida diaria de ciudadanos o empresas; y medidas para impulsar la competencia y acabar con abusos monopolísticos.

Draghi prevé además acometer antes del final de julio una revisión del IRPF con el fin de racionalizar la estructura del gravamen y reducir gradualmente la carga tributaria, preservando al mismo tiempo la progresividad y el equilibrio de las finanzas públicas. Con esta reforma pretende rebajar la tasa de fraude fiscal y aumentar el empleo entre mujeres y jóvenes.

Francia

El Gobierno de Emmanuel Macron solicita a la UE subvenciones a fondo perdido por valor de 40.000 millones de euros. De momento no tiene previsto pedir préstamos baratos. Según los cálculos de París, las ayudas europeas cubrirán el 40% de su plan nacional de recuperación. El resto del dinero vendrá de fondos nacionales. El plan francés tiene 727 páginas. 

Emmanuel Macron, durante una reunión del Consejo Europeo en Bruselas UE

INVERSIONES: El 50% de las inversiones del plan francés se dedicarán a la transición climática. París ha puesto en marcha un sistema de primas para la renovación de edificios, que ya ha recibido 230.000 solicitudes. En segundo lugar, el 25% de las ayudas se consagran a la transición digital. Macron quiere invertir masivamente en la transformación digital del Estado y las regiones y también de las pymes industriales (1.000 millones de euros). El plan francés pone además el foco en la formación de los jóvenes y la modernización del sistema sanitario.

REFORMAS: El plan de Macron contempla tres reformas centrales. En primer lugar, una Ley del Clima cuyo objetivo es acelerar la transición verde. Francia plantea además una reforma de la prestación por paro, cuyo objetivo es aumentar los incentivos para la vuelta al empleo. La tercera gran reforma persigue restaurar el equilibrio presupuestario, con una revisión de la calidad del gasto púbico y una regla de gasto con un horizonte a cinco años.

Macron se compromete además a proseguir las reformas ya iniciadas antes de la crisis, como la de pensiones o la reducción del nivel de impuestos, puesto que Francia es uno de los países con mayor carga fiscal. "Estas reformas no se aplican porque lo pida la Comisión Europea, sino porque interesa al país", sostiene Le Maire.

Alemania

Angela Merkel solicita a la UE un total de 25.600 millones de euros en subvenciones para su plan de recuperación, cuya dotación total asciende a 28.000 millones de euros. Al igual que Francia, Alemania tampoco pide de momento préstamos blandos.

Angela Merkel, durante una videocumbre de la UE en enero UE

INVERSIONES: Alemania dedicará 11.500 millones de euros al clima y la transición energética (el 40%). Entre las prioridades en este capítulo se encuentran el impulso a la economía del hidrógeno, incentivos fiscales para vehículos eléctricos y estaciones de carga o la renovación de 40.000 unidades residenciales para mejorar el ahorro de energía.

Pero el principal capítulo en el plan de Berlín es la transición digital, con 14.000 millones (más del 50% del total). Un dinero que se destinará a fomentar el uso innovador de los datos y a digitalizar sectores como el ferrocarril, la fabricación de automóviles, la administración pública o la sanidad. Alemania contempla además proyectos conjuntos con Francia -y abiertos al resto de socios europeos- en ámbitos como el hidrógeno, la microelectrónica, las tecnologías de la comunicación y la nube y el procesamiento de datos.

REFORMAS: De los cuatro grandes países de la eurozona, el plan de Alemania es el más parco en reformas. En la versión presentada este martes por su ministro de Finanzas, Olaf Scholz, las únicas reformas de calado que se mencionan se refieren a la modernización y digitalización de la administración pública y la eliminación barreras a la inversión. Berlín calcula que el plan de recuperación generará un impulso del 2% del crecimiento a largo plazo y del 0,5% para el empleo.