Bruselas

La presidenta del Banco Central Europeo (BCE), Christine Lagarde, ha reclamado este jueves "urgencia" en la activación del fondo europeo anti-Covid de 750.000 millones de euros (Next Generation) con el fin de garantizar una rápida recuperación económica tras la pandemia. Además, Lagarde avisa de los riesgos de una retirada prematura de los estímulos presupuestarios porque "las perspectivas económicas a corto plazo siguen empañadas por la incertidumbre sobre el resurgimiento de la pandemia y el despliegue de las campañas de vacunación".

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El Consejo de Gobierno del BCE ha decidido este jueves mantener sin cambios su arsenal de estímulos monetarios a la espera de la recuperación, que se retrasa a la segunda mitad del año debido a la nueva ola de la pandemia y el retraso en la llegada de las vacunas a Europa. Durante las próximas semanas, el BCE seguirá aumentando el ritmo de compras de deuda de su programa de emergencia contra la pandemia (PEPP, por sus siglas en inglés) con el fin de evitar una subida de los tipos de interés de la deuda pública.

Lagarde se ha resistido a la presión de los 'halcones' del Consejo de Gobierno (en particular Holanda, Austria y Alemania) que reclaman iniciar la retirada de estímulos monetarios ya en el tercer trimestre del año. "Hay claros signos de mejoría gracias a la aceleración en el despliegue de las vacunas", admite la presidenta. Pero al mismo tiempo persiste la "incertidumbre sobre la situación económica" por la evolución del virus y la presión que ejerce sobre los diferentes sectores. A corto plazo, predominan los riesgos a la baja. 

De hecho, el BCE calcula que la actividad económica sufrió un nuevo retroceso entre enero y marzo, aunque volverá a territorio positivo durante el actual trimestre. La eurozona no recuperará su nivel de riqueza previo a la crisis hasta la segunda mitad de 2022, y los países más golpeados por la pandemia tardarán incluso más en sobreponerse.

Por todo ello, Lagarde reclama a los Gobiernos de la UE que mantengan una posición presupuestaria "ambiciosa y coordinada". "Una retirada prematura del apoyo fiscal podría retrasar la recuperación y amplificar las cicatrices a largo plazo", ha insistido. No obstante, el BCE reclama que las ayudas públicas para amortiguar el impacto de la Covid en trabajadores y empresas tengan un "carácter temporal y selectivo".

A nivel de la UE, "el Consejo de Gobierno reitera el papel clave del paquete Next Generation y la urgencia de que entre en funcionamiento sin demora", ha señalado Lagarde. Los Estados miembros deben acelerar la ratificación de la norma que permitirá a Bruselas emitir deuda común en los mercados y finalizar cuanto antes los planes de inversión y reformas exigidos a cambio de las ayudas de la UE.

La presidenta reclama a los Gobiernos europeos que utilicen los fondos europeos "para un gasto público productivo" y que hagan reformas estructurales dirigidas a aumentar la productividad y a acelerar la doble transición digital y verde. De este modo, las ayudas de la UE podrán contribuir a una recuperación "más rápida, sólida y uniforme" y a aumentar el potencial de crecimiento de los Estados miembros, reforzando así la política monetaria del BCE.