La ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, se inhibirá en el proceso de análisis de la opa de IFM por el 22,6% de Naturgy, para evitar incurrir en conflicto de intereses, según ha podido confirmar Invertia con fuentes del Ministerio. 

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Su marido es técnico de la compañía energética, aunque no es miembro directivo de la misma y esta cartera es la que debe recibir en primera instancia el proyecto del fondo australiano. De esta manera, Reyes Maroto no tendrá ninguna relación con este expediente y no asistirá al Consejo de Ministros en el que se vote el proyecto.

Fuentes cercanas a Reyes Maroto consultadas por este diario indican que la ministra "no tendría que inhibirse porque su marido no es ningún cargo directivo, pero ha decidido hacerlo para que no haya ninguna sombra de duda sobre la tramitación del expediente". "El matiz es importante", advierten.

En el Consejo de Ministros que decida la opa, ella será sustituida por otro miembro del Gobierno que designe Pedro Sánchez. "Ella no quiere ser parte de ninguna decisión desde que se reciba el expediente. De hecho, se ha apartado preventivamente de todo lo que tiene que ver con Naturgy", sañalan estas mismas fuentes.

Respecto del expediente, fuentes del Ministerio han informado que esperan recibir el proyecto antes de que acabe la semana, probablemente mañana jueves.

Opas 'hostiles'

Fruto de la reforma a la ley de inversiones como consecuencia de la pandemia, el Gobierno se ha reservado la última palabra y una 'acción de oro', para vetar opas que se consideren hostiles en empresas españolas estratégicas.

Un proceso administrativo que comienza con la solicitud de autorización por parte del inversor (en este caso IFM) a la Dirección General de Comercio Internacional e inversiones del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo. La sola autorización del Consejo de Ministros tiene un plazo máximo de seis meses. 

Después de la petición de autorización al Ministerio de Industria, IFM deberá responder a un cuestionario relatando la operación, los dueños finales del comprador y sus planes financieros y estratégicos con Naturgy. 

Luego, el caso pasará a la Junta de Inversiones Exteriores, con presencia de representantes de varios Ministerios, incluido el de Economía. Este organismo elevará un informe al Consejo de Ministros, sobre el que éste tomará una decisión. Solo en ese momento, el expediente pasará a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

La inhibición de Reyes Maroto adelantada por Cadena Ser y confirmada por este diario, es una pieza más del puzzle en el que se ha convertido la opa de IFM por Naturgy. Un juego de intereses entre la segunda energética de España, el Gobierno, el fondo de pensiones australiano y CaixaBank.

Rechazo a la operación

Como ya ha informado Invertia, la idea inicial del Ejecutivo es rechazar el expediente porque considera que la inversión de IFM no es a largo plazo y que no es conveniente en estos momentos dar entrada a fondos fuera de la UE en infraestructuras críticas como el gas o la electricidad. 

Del mismo modo, el principal accionista de la energética, CriteriaCaixa, no se plantea la venta de su 24,7% del capital social. Una oposición frontal a la entrada del fondo de pensiones australiano que podría acompañar al rechazo a la operación por parte del Gobierno. 

Precisamente para blindar aún más a las empresas españolas estratégicas, la idea del Gobierno es extender esta 'acción de oro' al menos hasta final de año, debido a que la situación de las empresas cotizadas sigue siendo débil y su valoración está muy por debajo de sus activos reales.