Tras un debate de escasa duración en el que las diferencias entre el bloque de la investidura y, particularmente, Partido Popular y Vox han vuelto a quedar acentuadas, el Congreso de los Diputados ha dado el visto bueno a la suspensión de las reglas fiscales que el Consejo de Ministros aprobó hace dos semanas para 2020 y 2021.

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Finalmente, todo el Congreso ha avalado la medida gubernamental excepto PP y Vox, que se han abstenido. Solo un diputado ha votado en contra de la suspensión de las reglas fiscales. 

La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha defendido la necesidad de "aplazar el cumplimiento" de los compromisos de estabilidad presupuestaria por la crisis de la Covid-19 "hasta que las condiciones económicas lo permitan". 

María Jesús Montero, en su llegada al Congreso.

Cuando la crisis se haya superado "será el momento de poner en marcha políticas fiscales que lleven a la senda de estabilidad y planes de equilibrio", ha indicado. 

Con esta medida, el Gobierno se ‘arma’ de déficit para poder extender el gasto público y borra del mapa los objetivos de estabilidad, es decir, los límites de déficit y deuda y la regla de gasto. Así, tanto el Estado como las comunidades autónomas y las entidades locales disfrutarán de ‘barra libre’ para ejecutar gasto público con el fin de paliar los efectos de la crisis de la Covid-19.

Remanentes

Una de las razones por las que se ha activado esta medida ha sido facilitar a los municipios el acceso a los ahorros que han venido acumulando en los últimos años por la citada regla de gasto. 15.000 millones de euros que ahora los ayuntamientos podrán utilizar en los próximos meses.

Estas medidas se pueden activar gracias a la suspensión del Pacto de Estabilidad decretada por la Comisión Europea, que es válida tanto para 2020 como para 2021. Gracias a ella, el Gobierno ya no tendrá que presentar al Congreso una senda de estabilidad, paso previo a la presentación de los Presupuestos.

A pesar de ello, el Ministerio de Hacienda ha puesto sobre la mesa una serie de tasas de referencia, que se han comunicado a Bruselas y que se espera que las Administraciones Públicas respeten. En el caso del déficit, el Gobierno ha marcado un 7,7% de PIB como límite, aunque no hay una obligación legal para respetarlo.

Techo de gasto

Dicho déficit es fundamental para el techo de gasto que el Gobierno plantea para 2021. Se trata de un límite de gasto histórico nunca visto, que llegará a los 196.097 millones y en el que el déficit supondrá 94.000 millones, casi la mitad.

En sus últimas comparecencias, Montero indicó que el Gobierno daría a conocer el proyecto de Presupuestos Generales del Estado antes de que acabara octubre. Así, solo restan diez días para conocer el contenido de unas Cuentas cuyas bases, la suspensión de las reglas fiscales y barra libre de gasto público, ya están avaladas.