Sevilla

El sector agroalimentario español se fue a dormir ayer con la esperanza de amanecer con la noticia de la retirada de los aranceles de la administración de Donald Trump a sus productos. Sin embargo, la pesadilla se ha hecho realidad. La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha anunciado que los mantiene e incluso suma a Francia y Alemania a la lista de países afectados.

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Pese a que había esperanzas, la negativa del país norteamericano ha traído numerosas reacciones. El Gobierno y el sector han coincidido en el rechazo a la decisión a la par que han instado a retomar las negociaciones para poner fin a la "discriminación" de los productos españoles. 

En declaraciones a Invertia, el presidente del Consejo Sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agro-alimentarias de Andalucía, Cristóbal Gallego, ha calificado el anuncio de un "fracaso diplomático". "En ningún momento se puede valorar como positivo. No se ha conseguido lo que se tenía que conseguir desde la Unión Europea y desde España".

El representante de uno de los sectores más afectados por los aranceles ha dibujado las consecuencias que tiene y tendrá el campo ante el mantenimiento de las trabas: el desplazamiento del mercado a otros países. "Habíamos conseguido ser el principal país exportador" recuerda lamentado que sus productos hayan sido reemplazados por otros procedentes de diferentes países

"Las empresas españolas están comprando aceites fuera del país para mantener su actividad en EEUU" explica Cristóbal Gallego ante una de las maniobras empresariales para mantener las marcas propias y los contratos en el país americano. 

Víctimas de un conflicto ajeno

"¿Qué tenemos que ver nosotros con Airbus?", es la pregunta más repetida entre el sector agroalimentario español. En este sentido incide la Federación Española del Vino (FEV), organización que ha exigido al Ejecutivo que retome la negociación al más alto nivel

El sector del vino español ha reclamado de forma urgente una solución a un problema que ya ha supuesto una "importante pérdida" de margen comercial para muchas bodegas a costa de poder mantenerse en un "mercado estratégico".

"El vino sigue siendo víctima de un conflicto ajeno que ya ha perjudicado gravemente a las bodegas españolas en un mercado prioritario como EEUU y en un momento especialmente delicado para el sector por la recesión provocada por la crisis del coronavirus en todo el mundo y las restricciones a la hostelería", recalcan desde la federación. 

El Gobierno: "Es una decisión agridulce"

Desde el Gobierno se han sumado a las críticas por la decisión tomada. "Es agridulce que se mantengan los aranceles, pero seguiremos trabajando para que se retiren estas medidas de represalia y buscar una negociación consensuada a este conflicto", ha expresado la ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto.

Precisamente, en un comunicado conjunto, los Ministerios de Industria, Comercio y Turismo y de Agricultura, Pesca y Alimentación han manifestado su deseo de que se retomen de forma "urgente" las negociaciones para encontrar una solución a este conflicto.

"La mejor de las decisiones es abrir un periodo de negociación, reducir o eliminar los aranceles y recuperar un mercado que para el sector agroalimentario es muy importante", ha recalcado Maroto. 

Por su parte, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, ha incidido en que "el sector agroalimentario se ha visto inmerso en un conflicto comercial ajeno a su actividad" y que "es un error estratégico incluir la alimentación en las represalias comerciales".

El titular de Agricultura ha hecho hincapié en que el sector agroalimentario mundial debe desarrollarse en unos mercados que aseguren "estabilidad y que limiten la incertidumbre" derivada de las tensiones comerciales.

Mantenimiento de los aranceles

La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) ha anunciado que mantiene los aranceles que impuso a la Unión Europea en un 15% para los productos de aviación civil y un 25% para los demás, entre los que se incluyen el vino o el aceite, por un valor total de 7.500 millones de dólares (unos 6.348 millones de euros).

En los cambios de la lista -que han calificado como "cambios modestos"- se han sacado productos de Grecia y Reino Unido, y se han sumado otros de Francia y Alemania. Las modificaciones anunciadas este jueves entrarán en vigor el 1 de septiembre de 2020.

"La UE y los estados miembros no han tomado las acciones necesarias para cumplir con las decisiones de la OMC", ha afirmado el representante de Comercio de Estados Unidos, Robert Lighthizer, según recoge el comunicado de la USTR.