Bruselas

"Es una carrera muy igualada entre Nadia Calviño y Paschal Donohoe y resulta difícil decir quién va a ganar", explica a EL ESPAÑOL un diplomático europeo. La vicepresidenta económica de Pedro Sánchez y el ministro de Finanzas irlandés se juegan la presidencia del Eurogrupo en una votación secreta de infarto que tendrá lugar este jueves por la tarde. El tercer candidato en discordia, el luxemburgués Pierre Gramegna, no tiene ninguna posibilidad y caerá en primera ronda, según las fuentes consultadas.

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Calviño empezó la carrera como favorita indiscutible, pero llega a la recta final perdiendo fuerza. Pese a ello, el presidente del Gobierno todavía se declara "optimista" sobre las posibilidades de su vicepresidenta. Cuenta con el respaldo de las grandes potencias de la eurozona. El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, la considera una candidata "excelente". La canciller Angela Merkel se declara entusiasmada por que una mujer dirija por primera vez el Eurogrupo. Y el apoyo de Francia se da por descontado, aunque no se ha expresado en público.

El problema es que la presidencia del Eurogrupo no se decide mediante voto ponderado, sino por mayoría simple de los 19 países miembros. Es decir, Calviño necesita para ganar 10 sufragios y lo mismo vale el voto de Alemania que el de Luxemburgo. Lo que ha complicado la carrera de la vicepresidenta económica es la decisión del Partido Popular Europeo de apoyar en bloque al candidato de su familia política, el irlandés Donohoe. Como el presidente saliente, Mário Centeno, abandona de forma prematura, se daba por descontado que el cargo seguiría en manos de los socialistas.

Si los ministros de Finanzas de la eurozona votaran siguiendo únicamente su adscripción ideológica, Donohoe tendría garantizados 8 votos y Calviño entre 5 y 7. Sin embargo, también hay que tener en cuenta la fractura entre el Norte y el Sur (por ejemplo, el ministro griego, aunque sea del PPE, tiene más afinidad con las posiciones sobre el euro que defiende España que con Irlanda), las relaciones personales dentro del Eurogrupo o el intercambio de favores entre líderes europeos.

Para complicarlo todo aún más, la votación será secreta y a distancia. El Eurogrupo se reúne todavía de forma virtual debido al Covid-19 y los ministros votarán a través de una aplicación. Nunca se conocerá quién votó a quién. Sólo un par de funcionarios sabrán el número de votos que recibe cada candidato (pero no de quién proceden), un número de votos que tampoco se hará público, según explican fuentes europeas.

Probablemente, se necesitarán dos rondas: la primera para eliminar a Gramegna y la segunda para conocer si se impone Calviño o Donohoe. El ganador dirigirá el Eurogrupo durante un mandato de dos años y medio, que comienza el 13 de julio. Si sale elegida, Calviño no deberá abandonar el Gobierno: el presidente del Eurogrupo tiene que ser obligatoriamente ministro de Finanzas de su país.

La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, durante un Eurogrupo

Nadia Calviño (La Coruña, 51 años)

Licenciada en Economía y Derecho, Calviño pertenece al cuerpo de Técnicos Comerciales y Economistas del Estado. Empezó su carrera en el ministerio de Economía, donde trabajó en las áreas de análisis macroeconómico, comercio exterior, política económica y competencia. En 2006 saltó a la Comisión Europea, donde ha trabajado 12 años ocupando altos cargos en los departamentos de competencia y regulación financiera. En su última etapa en Bruselas era directora general de Presupuestos. Pedro Sánchez la fichó como ministra de Economía al llegar al Gobierno en junio de 2018 y la ha ascendido a vicepresidenta en enero.

A FAVOR: En los complicados equilibrios que rigen el reparto de altos cargos en la UE, Calviño cumple a priori todos los requisitos. Es socialista, del Sur (la presidencia del Eurogrupo ha estado 13 años en manos del Norte) y mujer. Además, se identifica con la ortodoxia económica del establishment europeo y ejerce de contrapeso a la izquierda radical de Podemos en el Gobierno de Sánchez. Le avalan su profesionalidad y capacitación técnica y su conocimiento profundo de la maquinaria de Bruselas.

EN CONTRA: Los países nórdicos le reprochan su defensa "sin pelos en la lengua" de una mayor integración económica y financiera, que a su juicio agrava las divisiones internas en el Eurogrupo. Todavía les escuece que Calviño les llamara una vez en público "países pequeños con poco peso". Pero el mayor problema para la candidata española es que España vuelve a estar en el epicentro de la crisis del coronavirus y va a necesitar una gran cantidad de ayudas de la UE para la reconstrucción, lo que dificulta el papel de árbitro que debe ejercer el presidente del Eurogrupo.

El ministro de Finanzas irlandés, Paschal Donohoe, compite con Calviño por el Eurogrupo UE

Paschal Donohoe (Dublín, 45 años)

Tras licenciarse en Economía y Políticas en el Trinity College de Dublín, Donohoe comenzó a trabajar en el sector privado en la multinacional Procter & Gamble. Su primera experiencia política se remonta a 2004 como concejal en el ayuntamiento de la capital irlandesa. Ha sido también elegido senador y después diputado. Entró en el Gobierno irlandés en 2013 como ministro de Asuntos Europeos y ha ocupado también las carteras de Transporte y Gasto Público y Transportes. Es ministro de Finanzas (y por tanto miembro del Eurogrupo) desde 2017 y acaba de ser confirmado en el nuevo Gobierno de Michéal Martin.

A FAVOR: Su principal activo es el apoyo del Partido Popular Europeo (PPE), que ahora mismo es mayoritario en el Eurogrupo, aunque no tiene los votos suficientes para garantizarle la elección. Los nórdicos le ven como una solución de "compromiso" para frenar a Calviño. Él se presenta también como un "puente" entre Norte y Sur. Irlanda fue rescatada en 2010 pero ha protagonizado una recuperación de éxito. El Gobierno de Dublín apoyó a los nórdicos para frenar los planes de integración para la eurozona de Emmanuel Macron, pero durante la crisis del Covid-19 ha respaldado los eurobonos que reclamaban Italia y España.

EN CONTRA: Irlanda mantiene el impuesto de sociedades más bajo de la UE (12,5%) para atraer a las multinacionales estadounidenses a costa de sus socios del Eurogrupo, que han criticado a menudo esta estrategia fiscal agresiva. Donohoe bloquea además la creación de una tasa digital comunitaria para obligar a que Google, Facebook o Twitter paguen más impuestos en Europa, una iniciativa que la mayoría de sus homólogos consideran prioritaria. 

El ministro de Finanzas luxemburgués, Pierre Gramegna, es uno de los veteranos del Eurogrupo UE

Pierre Gramegna (Luxemburgo, 62 años)

Diplomático de carrera, Pierre Gramegna fue embajador de Luxemburgo en Japón entre 1996 y 2002. A continuación pasó 10 años como director de la Cámara de Comercio de Luxemburgo. Desde diciembre de 2013 ejerce de ministro de Finanzas de Luxemburgo.

A FAVOR: A Gramegna le gusta presumir de su veteranía: es el segundo ministro de Finanzas que más tiempo lleva en el Eurogrupo (sólo le supera su homólogo maltés) y ya compitió por la presidencia del Eurogrupo en 2018, pero perdió en segunda ronda contra Centeno. También se presenta como intermediario entre Norte y Sur. 

EN CONTRA: En materia fiscal, sus hándicaps son muy similares a los de Donohoe. Además, otro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, ha sido ya presidente del Eurogrupo durante 8 años. En ningún Tratado está escrito que Luxemburgo tenga que monopolizar el cargo.