Bruselas

Bruselas empeora drásticamente sus previsiones económicas para España. Nuestro país sufrirá una caída sin precedentes del 10,9% este año (1,5 puntos más de lo pronosticado en primavera), seguida de un rebote incompleto del 7,1% en 2021. Además, la crisis del Covid-19 provocará un "aumento significativo de la tasa de paro" una vez que expiren los ERTE a finales de año, según las previsiones económicas de verano publicadas este martes por la Comisión Europea. A finales de 2021, el PIB español estará todavía 4,5 puntos por debajo de su nivel de 2019.

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España es el segundo país de la UE donde el Covid-19 tendrá un mayor impacto económico negativo. Sólo Italia registra un desplome más grave (-11,2%), mientras que para Francia se esperan cifras similares a las españolas (-10,6%). En contraste, la recesión económica será mucho más leve en Alemania (-6,3%), así como en los países nórdicos del club de los frugales: Holanda (-6,8), Austria (-7,1%), Dinamarca (-5,2%) y Suecia (-5,3%).

Para el conjunto de la eurozona, Bruselas calcula una contracción del 8,7% en 2020 seguida de un crecimiento del 6,1% en 2021. Por su parte, el conjunto de la UE se hundirá este año un 8,3% y rebotará un 5,8% en 2021. Por tanto, la caída en 2020 es significativamente mayor que el 7,7% previsto para la eurozona y el 7,4% para la UE en las anteriores previsiones económicas de primavera.

Previsiones de contracción del PIB en 2020

Las nuevas cifras de Bruselas llegan en un momento clave para las negociaciones de fondo de reconstrucción de 750.000 millones de euros propuesto por la presidenta Ursula von der Leyen para salir al rescate de Italia y España. Los nórdicos han cuestionado tanto la gravedad de la crisis como los criterios que ha usado la Comisión para dirigir la mayor parte del dinero a Madrid y Roma. Los líderes europeos intentarán llegar a un acuerdo en una cumbre presencial la semana que viene.

"Estas previsiones muestra los efectos económicos devastadores de la pandemia. La respuesta política en toda Europa ha ayudado a amortiguar el golpe para nuestros ciudadanos, pero esto sigue siendo una historia de creciente divergencia, desigualdad e inseguridad. Por eso es tan importante alcanzar un acuerdo rápido sobre el plan de recuperación propuesto por la Comisión: para inyectar confianza y financiación en nuestras economías en este momento crítico", ha dicho el comisario de Asuntos Económicos, Paolo Gentiloni. 

"El grave brote de la pandemia del Covid-19 en España y las medidas de confinamiento tomadas como respuesta desde mediados de marzo han provocado una contracción sin precedentes de la actividad durante la primera mitad del año, en la que el sector servicios ha sido el más afectado", asegura el documento de previsiones de Bruselas.

Una crisis de impacto duradero

Aunque España ya ha entrado en la "nueva normalidad" desde finales de junio, las medidas de distancia social que siguen vigentes hasta que se encuentre una vacuna y los cambios en el comportamiento de los consumidores "tendrán un impacto duradero en actividades en las que la interacción personal es intrínseca para la prestación del servicio, como restauración y alojamiento, comercio minorista, servicios personales y artes y entretenimiento".

"En el caso del turismo internacional, el impacto se verá agravado por la reducida conectividad de vuelos, pese a la apertura gradual de las fronteras. La actividad en el sector industrial se reanudará más rápidamente que en el sector servicios. No obstante, las perturbaciones en las cadenas de valor globales y la debilidad de la demanda podría impedir una normalización de la actividad industrial antes de final de año", avisa el informe de la Comisión.

"Los expedientes de regulación de empleo temporales (ERTE) han ayudado a limitar hasta ahora la pérdida de puestos de trabajo a gran escala. Pese a ello, el impacto desproporcionado de la crisis en sectores intensivos en mano de obra se traducirá en un aumento significativo de la tasa de paro y es probable que se produzcan incrementos adicionales una vez que los ERTE se supriman progresivamente", señala el Ejecutivo comunitario.

Las previsiones de verano no incluyen datos nuevos sobre paro: sólo crecimiento e inflación. En primavera, Bruselas pronosticó que la tasa de desempleo en España escalaría del 14,1% en 2019 al 18,9% de media en 2020.

Aunque el consumo privado no se recuperará hasta sus niveles previos a la crisis durante el periodo de las previsiones, rebotará más rápidamente que otros componentes de la demanda ya que el incremento obligado del ahorro impuesto por el confinamiento se revertirá parcialmente. En contraste, la inversión subirá mucho más lentamente debido a la debilidad de la demanda, la elevada incertidumbre, los problemas de liquidez y la falta de rentabilidad.

Las exportaciones netas restarán al crecimiento este año debido a los débiles ingresos del turismo internacional y volverán a territorio positivo el año que viene cuando el sector empiece a recuperarse.

Debido a la fuerte caída en los precios del petróleo, la inflación caerá del 0,7% en 2019 al -0,1% este año, antes de volver a subir hasta el 0,9% en 2021.