Bruselas

La Comisión Europea ha vuelto a retrasar hasta el 27 de mayo la presentación del fondo de reconstrucción para hacer frente a la crisis sin precedentes provocada por el coronavirus. Persiste la brecha entre el Norte y el Sur sobre la dotación total de este nuevo instrumento, la forma de financiarlo y las modalidades de las ayudas: préstamos o subvenciones.

La Eurocámara reclama una respuesta conjunta de la UE ambiciosa y potente: el plan de reconstrucción debería tener una dotación de hasta 2 billones de euros, según la resolución aprobada este viernes por una amplia mayoría. En una entrevista telefónica con EL ESPAÑOL, el eurodiputado de Catalunya en Comú-Unidas Podemos, Ernest Urtasun (Barcelona, 38 años), vicepresidente del grupo de los Verdes, pide al Ejecutivo comunitario que movilice dinero nuevo y no recurra a la ingeniería financiera.

¿Cómo va a financiarse el fondo de reconstrucción que pide la Eurocámara si Alemania y Holanda se oponen a la emisión conjunta de deuda y rechazan también subir su contribución al presupuesto de la UE?

Lo que el Parlamento dice es que ese fondo debe financiarse a través de la deuda compartida y a partir del aumento de los recursos propios de la UE. De hecho, no estamos pidiendo que los Estados miembros contribuyan más al presupuesto comunitario para financiar este plan. Lo que les estamos pidiendo es que permitan que las instituciones europeas puedan tener más margen para endeudarse y nuevas figuras fiscales europeas (como la tasa digital, un impuesto al plástico o una tasa al carbono en frontera) para poder usar ese dinero a la hora de acudir a los mercados. Esa es la parte novedosa de la resolución.

¿Esto será suficiente para convencer a los países del Norte?

Es imprescindible mutualizar una parte de la deuda que se va a emitir para hacer frente al coronavirus. Lo sabe todo el mundo porque, si no, la alternativa es dejar que los Estados miembros se endeuden por su cuenta, que España e Italia tengan que aumentar 30 o 40 puntos su endeudamiento y que el Banco Central Europeo (BCE) tenga que hacer el trabajo por la puerta de atrás. Y ahora tenemos la dificultad de la sentencia del Tribunal Constitucional alemán, sobre la cual todavía no conocemos las consecuencias.

Es imprescindible mutualizar una parte de la deuda que se va a emitir para hacer frente al coronavirus. La alternativa es que España e Italia disparen su endeudamiento y que el BCE tenga que hacer el trabajo por la puerta de atrás

Es verdad que hasta ahora, Holanda y Alemania se han mostrado totalmente cerrados a la idea de mutualizar. Incluso la palabra se ha convertido en una especie de tabú que no se puede usar. Es decir, no quieren compartir su deuda nacional con otros países, no quieren hacer emisiones conjuntas. La solución del Parlamento es que esa emisión pueda realizarse desde las instituciones europeas. No les estamos pidiendo a sus Tesoros nacionales que participen de ello. Les estamos diciendo que dejen que las instituciones europeas lo hagan. Es una vía por la cual podemos intentar levantar sus reticencias.

La Eurocámara pide que una parte importante de este fondo funcione a base de subvenciones a fondo perdido. Para que resulte útil a España e Italia, ¿qué porcentaje debería ser de subvenciones y cuál de préstamos?

La mayor cantidad de transferencias posible, desde luego. Porque si el objetivo principal es que Italia y España no tengan que aumentar significativamente su deuda nacional, porque son países ya muy endeudados, lo que necesitamos es que una parte sustancial de esa emisión de deuda se haga de forma compartida y llegue mediante transferencias. Si llega en forma de préstamos, lo único que hacemos es aumentar la deuda de esos países. 

¿Qué cuota de este fondo calcula usted que le correspondería a España? 

El reparto no puede basarse únicamente en los criterios de PIB y población, como se hace con los fondos de cohesión. Hay que tener en cuenta que hay países más afectados que otros (por el coronavirus). Hay países que necesitan mayor inversión en sanidad. Hay países que necesitan un programa de reconstrucción económica mayor porque han tenido que cerrar durante más tiempo sus economías.

España e Italia tienen que ser los principales beneficiarios del fondo de reconstrucción, porque han sido las dos economías más golpeadas por la pandemia

Evidentemente, el PIB, la renta per cápita y la población tienen que ser un criterio, pero tenemos que añadir el criterio de qué países lo necesitan más. Y en ese sentido, creo que España e Italia tienen que ser los principales beneficiarios del fondo porque han sido las dos economías más golpeadas por la pandemia. 

¿En qué sectores debería invertirse el dinero? ¿Qué condiciones pedirá la UE a cambio de los fondos?

Soy partidario de que la condicionalidad que se dé a esos fondos sea que estén alineados en inversiones coherentes con las prioridades que se ha marcado en este mandato la Comisión Europea. Una gran parte tiene que ir a resiliencia, es decir, a aumentar la capacidad de nuestro sistema sanitario y de seguridad social para responder a shocks. Pero además, todas las ayudas e inversiones que se hagan para la reactivación económica tienen que estar totalmente alineadas con el Pacto Verde Europeo y con el pilar de derechos sociales.

¿No tienen parte de razón Alemania y Países Bajos en desconfiar de cómo gasta el dinero España? El año pasado la economía crecía y el Gobierno aumentó el déficit en lugar de reducirlo.

No hay motivos para pensar que unos países malgastan más que otros su dinero. Esa es una idea que yo siempre discuto, entre otras cosas porque los primeros países que incumplieron el Pacto de Estabilidad y Crecimiento en 2003 fueron Francia y Alemania, no fueron España e Italia. España e Italia, en la primera fase del euro, cumplieron a rajatabla los criterios del Pacto de Estabilidad.

No comparto para nada esa crítica de que España no ha hecho los deberes en los dos últimos años. Creo que es injusta

El hecho de que en los últimos años España haya tenido déficits cercanos al 3% se justifica, desde mi punto de vista, porque es una economía con un nivel de paro y de desigualdad y con una actividad económica que aún se está recuperando de una crisis muy profunda. Yo no comparto para nada esa crítica que dice que España no ha hecho los deberes en los dos últimos años. Esa crítica de que ahora hay que desconfiar de España porque ha tenido demasiado déficit en los dos últimos años creo que es injusta.

El Pacto de Estabilidad ahora está suspendido, pero en algún momento volverá a aplicarse. ¿Será ya el año que viene? ¿Qué ajustes tendrá que hacer España?

Esa es la gran pregunta. Habrá la tentación de volver a reintroducir el Pacto de Estabilidad para que los países caminen por la senda de la consolidación fiscal y del ajuste lo antes posible. Pero es muy importante que en esta crisis, que es seguramente la más profunda de los últimos 100 años, aprendamos de lo que hicimos mal en la crisis anterior.

En la crisis anterior, en la etapa más dura de la austeridad en 2011 o 2012, ajustamos los presupuestos demasiado pronto. Y la obsesión por la austeridad hizo vivir a la eurozona una recaída económica en forma de W. Estados Unidos no la sufrió igual porque hizo una política económica distinta. La deuda no se amortiza con una austeridad salvaje como hicimos la última vez. Eso es falaz. La deuda se amortiza con crecimiento y con inflación sobre todo.

Cuando entremos en la fase de la recuperación económica, no podemos volver a cometer el error de caer en el dogmatismo de la austeridad, exigiendo a los países un ajuste salvaje

Cuando entremos en la fase de la recuperación económica, no podemos volver a cometer el error de caer en el dogmatismo de la austeridad, exigiendo a los países un ajuste salvaje. La reintroducción del Pacto de Estabilidad y Crecimiento es una cosa que hay que medir con mucho cuidado y sobre todo hay que iniciar una reflexión sobre si nuestras normas son eficaces para una situación como esta.

La resolución de la Eurocámara ha sido apoyada por los eurodiputados españoles de todos los grupos salvo Vox, ¿por qué un acuerdo así es posible en Bruselas y no en España?

España como país tenía interés en que el Parlamento Europeo lanzara un mensaje muy fuerte a favor de un instrumento de mutualización de la deuda. A España le interesaba este mensaje. Que todos los partidos españoles estén detrás de esta propuesta me parece normal.

Me parece menos normal lo que ocurrió en la resolución anterior, que ante una propuesta del grupo Verde de mutualizar parcialmente la deuda, PP y Ciudadanos decidieron no apoyar nuestra enmienda, cuando era objetivamente algo bueno para España. Que ahora todos lo apoyemos, teniendo en cuenta que España necesita absolutamente este fondo, me parece que es algo lógico.

Que todos los partidos españoles hayan apoyado la resolución de la Eurocámara me parece normal, teniendo en cuenta que España necesita absolutamente este fondo

La Eurocámara avisa a la Comisión contra cualquier tentación de recurrir a la magia financiera o a multiplicadores dudosos para dotar este fondo de reconstrucción. Según su información, ¿la Comisión se está tomando en serio este aviso o usará estas trampas para llegar a 1,5 o 2 billones de euros?

Pues la verdad es que no somos muy optimistas. Lo que dijo Ursula Von Der Leyen en el pleno esta semana nos dejó un poco intranquilos. No nos dio ninguna cifra y sí nos da la impresión de que la Comisión sigue pensando en trabajar con niveles de apalancamiento, con multiplicadores que son totalmente irreales, que luego nunca se cumplen.

Si la idea de la Comisión es movilizar poco dinero público y tratar de ir a los mercados a movilizar inversión privada con un apalancamiento muy grande, eso esta vez claramente no va a funcionar. Necesitamos dinero fresco, dinero real y eso es lo que pedimos en la resolución.

Usted ya ha mencionado el fallo del Tribunal Constitucional alemán que cuestiona el programa de compra de deuda del BCE. ¿Pone en riesgo esta sentencia la capacidad de Christine Lagarde de mantener bajo control la prima de riesgo de España e Italia?

Estoy muy satisfecho por cómo ha reaccionado el BCE y en general las instituciones llamadas federales europeas: la Comisión, el Tribunal de Luxemburgo (TJUE) y espero que pronto lo podamos hacer también desde el Parlamento. Han reaccionado bien en defensa del orden legal europeo y eso es importante.

El BCE debe continuar con su política de compra de activos. Tiene que mantener los criterios que ha establecido para el programa extraordinario de 750.000 millones contra la pandemia. En ese nuevo programa se han levantado las tres restricciones que estableció Mario Draghi para el programa anterior: el BCE puede comprar más de un tercio de la deuda nacional de los países; puede comprar bonos de baja calificación crediticia; y puede comprar alejándose de la clave de capital, es decir, puede comprar más proporción de deuda italiana que la participación de Italia en el capital del Banco.

El BCE debe continuar con su política de compra de activos pese a la sentencia del Constitucional alemán. Sólo el Tribunal de Justicia de la UE puede decirle qué tiene que hacer

El Constitucional alemán básicamente lo que hace es atacar el levantamiento de estas tres restricciones. Pero yo creo que el BCE tiene que seguir adelante porque al final es sólo el TJUE el que puede decirle qué tiene que hacer.

¿Qué pasará cuando venza el ultimátum de 3 meses que el Constitucional alemán ha dado al BCE para justificar la proporcionalidad de la compra de deuda?

Pueden pasar varias cosas. Yo creo que lo lógico sería que se llegara a algún tipo de acuerdo entre el Gobierno alemán y el Bundesbank para satisfacer a su Constitucional. Eso lo tienen que hacer las instituciones alemanas, no le toca hacerlo al BCE porque el BCE no rinde cuentas ante el Constitucional alemán.

Llegados al caso de que el Bundesbank se retirara de este programa, siempre queda la opción de que el BCE realice las compras que dejará de hacer el Bundesbank. Las compras funcionan de tal manera que el 10% las hace el propio BCE y el 90% restante las hacen los bancos centrales nacionales. Si el Bundesbank deja de comprar, esa proporción de deuda alemana que compra el Bundesbank la podría comprar el BCE directamente. Eso no sería óptimo, podría generar algún tipo de distorsión en los mercados, pero siempre sería una posibilidad.

De momento, aparte de la actuación del BCE, el único instrumento europeo operativo es el MEDE. ¿Debe España pedir ayuda al fondo de rescate para sanidad?

Yo creo que ahora mismo no es necesario, porque España se está financiando bien en los mercados y tenemos que ver aún cuál es la capacidad del fondo de reconstrucción. Plantear esto ahora, cuando aún no sabemos cuál será el volumen y las modalidades del fondo de reconstrucción, es un poco absurdo.

Todo el mundo tiene interés, y particularmente Alemania y Holanda, en que el euro perviva. Al final, esos Gobiernos siempre actuarán para preservar la moneda única

El MEDE es un instrumento que se creó en la crisis anterior y es un instrumento que desde mi punto de vista no es óptimo para lo que estamos afrontado ahora mismo, a pesar de las modificaciones que se han hecho en la nueva línea de crédito y la condicionalidad light a la que estará asociada. 

Vivimos una crisis sin precedentes, con un impacto es muy asimétrico en Italia y España y los países del Norte se resisten a una respuesta europea potente, ¿vuelve a estar en riesgo la supervivencia del euro?

Yo quiero pensar que no. No hay una crisis de ruptura del euro porque Alemania y Holanda, que son grandes economías exportadoras, son grandes beneficiarias del euro y del mercado interior. Alemania exporta con una moneda que está mucho más devaluada en relación al precio que tendría el marco en estos momentos y eso le genera una ventaja competitiva inmensa. Alemania es el gran beneficiario de la creación de la moneda única.

Por lo tanto, todo el mundo tiene interés, y particularmente países como Alemania y Holanda, en el que el euro perviva. Al final, a pesar de que vamos tarde siempre en la reacción y que a veces parece que las reformas son más parches que reformas en profundidad, esos Gobiernos siempre actuarán para preservar la moneda única. Esa es mi impresión.

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