EEUU rompe todas las previsiones en materia laboral. Esta vez, para alegría de los inversores. La mayor economía del mundo acelera en la reapertura económica al haber sido capaz de crear 2,5 millones de empleos en mayo.

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Esta cifra que se queda en poco frente a los más de 40 millones de ciudadanos que han perdido su trabajo en el país desde que el coronavirus traspasó sus fronteras, pero adquiere toda su importancia si se compara con los 8 millones de nuevos parados que el consenso de los economistas aguardaba para el quinto mes del año.

Gracias a esta sorpresa, la tasa de paro de EEUU se reduce al 13,3% desde el 14,7% de abril, según ha informado este viernes la Oficina de Estadísticas del Trabajo. Aunque desde esta institución se advierte de que el dato podría haber sido tres puntos porcentuales superior a la lectura final en función de algunas respuestas confusas en los formularios contabilizados, seguiría siendo una señal de solvencia, pues el consenso del mercado aguardaba una tasa del 19,7% insólita en la economía estadounidense.

El motor del sector manufacturero

Sin embargo, la administración del país ha revisado al alza los datos de paro de abril. Desde los 20,5 millones de desempleados que se anunciaron hace un mes, se ha incrementado la cifra hasta los 20,7 millones de ciudadanos en situación de desempleo. En aquel mes, se alcanzó el peor dato registrado en el país desde que hay datos, según las cifras publicadas por Departamento de Trabajo de EEUU. Una cifra que, finalmente, este viernes no se ha visto superada.

La mejoría de mayo viene acompañada por otros síntomas de la vuelta al trabajo de los ciudadanos estadounidenses tras los compases más exigentes del distanciamiento social en el país. En este sentido, las horas promedio de trabajo semanal subieron a 34,7 frente a las 34,2 del mes precedente. Asimismo, en el sector manufacturero se crearon 225.000 puestos de trabajo, cuando el mercado estaba esperando la destrucción de otros 440.000 empleos en este segmento de la economía.