Bruselas

Antes del estallido de las turbulencias en el sector bancario, incluso los más 'blandos' en el Banco Central Europeo (como su economista jefe, Philip Lane) daban por descontado que los tipos de interés seguirían subiendo al menos hasta el verano para combatir la inflación. Pero las tensiones generadas por la quiebra del Silicon Valley Bank y la crisis de Credit Suisse lo han cambiado todo.

Pese a las múltiples preguntas de los periodistas, Christine Lagarde no ha aclarado cuál será su hoja de ruta en las próximas reuniones de mayo y junio. La presidenta del BCE sostiene que todavía queda "mucho terreno por recorrer" en materia de tipos para garantizar que la inflación vuelva al objetivo del 2%. Pero ha supeditado cualquier futura subida a que amaine la tormenta bancaria sin dejar secuelas en la economía.

"Si se confirma nuestro escenario central cuando la incertidumbre se reduzca, sabemos que nos queda mucho terreno por recorrer. Pero hay una gran salvedad: si nuestro escenario central se confirma", ha explicado Lagarde en rueda de prensa. El BCE ha mejorado este jueves sus previsiones de inflación y crecimiento, pero esta revisión no tiene en cuenta el impacto de las turbulencias financieras, según ha explicado.

[El BCE mantiene el rumbo y sube los tipos 0,5 puntos pese a las turbulencias bancarias]

Por eso, el Consejo de Gobierno basará sus próximas decisiones sobre tipos en los últimos datos disponibles. Y se centrará específicamente en tres parámetros: las perspectivas de inflación a la luz de los nuevos datos económicos y financieros (incluyendo la situación de la banca), la dinámica de la inflación subyacente y la intensidad de la transmisión de la política monetaria.

"No estamos dando marcha atrás en nuestro compromiso de combatir la inflación y estamos determinados a devolver la inflación al 2% a medio plazo. No debe haber dudas sobre eso. La determinación se mantiene intacta. El ritmo que tomaremos dependerá enteramente de los datos", ha subrayado Lagarde.

La presidenta sostiene que su decisión de este jueves de subir 0,5 puntos los tipos de interés (hasta el 3,5%) es "sólida" y "está completamente justificada" por el descontrol de precios. Este incremento era la única opción sobre la mesa del Consejo de Gobierno y ha sido aprobado por una "mayoría muy amplia". Sólo se opusieron "tres o cuatro" gobernadores que pedían "más tiempo" para recoger datos, ha relatado.

"No hay contradicción entre la estabilidad de precios y la estabilidad financiera. Y creo que con esta decisión lo estamos demostrando", sostiene Lagarde.

Su vicepresidente, Luis de Guindos, ha asegurado que el sector financiero en Europa es "resiliente". "El nivel de capital es mucho más alto que hace 10 o 15 años, antes de la crisis financiera, y la posición de liquidez de los bancos europeos es sólida", ha destacado. Además, la subida de los tipos de interés es positiva para los márgenes y la rentabilidad de las entidades.

Finalmente, Guindos ha señalado que la exposición de la banca de la eurozona a Credit Suisse es "bastante limitada y no está concentrada en una única entidad".

Por su parte, Lagarde ha insistido en que el BCE dispone de todos los instrumentos necesarios, incluso más potentes que los de la Reserva Federal, para proporcionar liquidez a las entidades si eso fuera necesario. "El personal del BCE ha demostrado en el pasado que pueden diseñar soluciones creativas en muy poco tiempo si fuera necesario para responder a una crisis de liquidez si se produce. Pero no es lo que estamos viendo", ha zanjado.