El Banco de Inglaterra (BdI) celebra este jueves una reunión de política monetaria, la primera de 2020, que difícilmente podría contener más carga sentimental. Para empezar, porque se producirá apenas un día antes de que, por fin, el Brexit comience a ser una realidad, puesto que el 31 de enero es la fecha marcada para el divorcio entre Reino Unido y la Unión Europea, que en adelante se adentrarán en un proceloso laberinto de reuniones para definir cómo serán sus relaciones venideras. Y para continuar, porque será el último cónclave monetario comandado por Mark Carney, fichado en 2013 para convertirse en gobernador de la entidad y que en marzo cederá el cargo a Andrew Bailey

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Por si estos ingredientes fueran pocos, la cita monetaria aporta otro más: la posibilidad de que 'la Vieja Dama de Threadneedle Street' ejecute un recorte de los tipos de interés. Es cierto que esta opción se ha ido enfriando en las últimas jornadas ante la mejoría de estadísticas vinculadas con el empleo, la vivienda o la confianza de los inversores, pero no está descartada. De los 69 expertos de los que Reuters recoge pronósticos, 8 esperan una rebaja de un cuarto de punto, del 0,75% al 0,50%. 

La última vez que Carney redujo los intereses fue en agosto de 2016, con el histórico resultado del referéndum que tuvo lugar en junio aún resonando en los mercados y en la actividad económica británica. Entonces, abarató el precio del dinero hasta el 0,25%. Luego, lo elevó un cuarto de punto en noviembre de 2017 y otro cuarto más en agosto de 2018. 

DINÁMICAS CONTRADICTORIAS

Philippe Waechter, director de Investigación Económica de Ostrum AM (Natixis IM), pone el foco en el cruce de sensaciones en el que se celebra la cita. "El encuentro del banco central británico reflejará dos dinámicas contradictorias. La primera, relacionada con el riesgo asociado al Brexit y su entrada en vigor este viernes día 31; unos tipos más bajos suavizarían la transición. Por otra parte, los últimos datos del mercado laboral, tanto en lo que se refiere al empleo como a los salarios reales, sustentan la idea de no hacer cambios en la política monetaria, que es lo que, en definitiva, esperamos", explica. 

"El 60% del mercado prevé que el Comité de Política Monetaria acordará un recorte de los tipos de interés”, señala James Moir, analista de renta variable del Reino Unido en Jupiter AM. Pero introduce un matiz clave: "[Estas expectativas) se centran demasiado en los datos del período preelectoral y pasan por alto el fuerte aumento de confianza que ha experimentado Reino Unido desde entonces”.

David Page, responsable de análisis macroeconómico en AXA IM, sí contempla como real la posibilidad de que el Banco de Inglaterra se 'proteja' con un recorte de los intereses. Considera que la economía británica puede comportarse peor de lo que esperaba la entidad y que este riesgo “puede llevar al BdI a un enfoque más cauteloso” que desembocaría en “un recorte de los tipos de un cuarto de punto o medio punto porcentual en enero”.

La solución, este jueves a las 13 horas. Será entonces cuando la entidad comunicará su decisión. La última antes del Brexit. La última de Carney.