La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha reclamado la activación por parte de la Unión Europea de medidas adicionales y eficaces en las importaciones de cítricos, ya que consideran que las actuales son insuficientes para contener la entrada de plagas y los posibles daños sobre el futuro de las producciones citrícolas.

En concreto, la organización agraria ha mostrado su "más absoluta indignación y rechazo" por la situación de las importaciones de cítricos contaminados en la UE procedentes de países terceros.

COAG ha indicado que es "especialmente preocupante" la operativa que tiene lugar en el sector del limón y las importaciones desde países como Argentina, que acumula casi 60 interceptaciones de plagas de cuarentena, muy por encima de los datos de años anteriores.

El responsable estatal de cítricos de COAG, Pedro Gomáriz, ha criticado la tardanza en reaccionar y reclama que "las medidas deben ser inmediatas, contundentes y eficaces para proteger nuestros cultivos de daños irreversibles provocados por plagas o enfermedades y además, deben mantenerse para futuras campañas, en tanto en cuanto no se asegure que no hay problemas, tanto de éste como de otros orígenes".

Vigilancia extrema

"Reclamamos al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que se extremen las medidas de vigilancia y control en nuestros puertos, así como la coordinación a nivel europeo, para evitar la importación de plagas que acaben con nuestros cultivos", ha señalado.

COAG ha alertado que las empresas importadoras están introduciendo producto por otros puertos europeos, no españoles, con inspectores con menor experiencia, interés o preocupación por las consecuencias de la entrada de una plaga para los cultivos, aunque en muchas ocasiones el producto acaba siendo manipulado en almacenes de las propias zonas de producción en España, por empresas españolas.

La organización agraria denuncia que por un lado, las autoridades de la UE se afanan por la liberalización comercial y las concesiones a las importaciones de cítricos a países como Sudáfrica o en el marco de los acuerdos de Mercosur, hundiendo las cotizaciones en el mercado europeo, y por otro lado, dejan en la "más absoluta indefensión" a los citricultores españoles y europeos por el insuficiente control de la sanidad de dichas importaciones y la ineficacia de las medidas en vigor, que son mucho "más laxas".

COAG considera que esta "dramática estrategia" es responsabilidad de las autoridades comunitarias, que han convertido las fronteras de la UE en un "coladero" para las importaciones y las plagas y enfermedades de los cítricos, pero también de aquellos que introducen en producto en Europa y ponen en peligro la sanidad de nuestras plantaciones.

"Los limones no se importan solos. Hay empresas del comercio y la distribución, en muchos casos erradicadas en nuestro país, que los traen desde muy lejos y revientan nuestros mercados, poniendo además en riesgo la viabilidad de nuestras explotaciones, que cada año se ven más atacadas por nuevos problemas fitosanitarios importados por estas empresas", ha señalado Gomáriz.