Bruselas

Bruselas vuelve a amonestar al Gobierno de Pedro Sánchez por quebrantar los objetivos de reducción de déficit y deuda que la UE reclama a España. La Comisión Europea ha dictaminado este miércoles que el plan presupuestario para 2020 remitido por la ministra de Economía, Nadia Calviño, "presenta un riesgo de incumplimiento de las exigencias del Pacto de Estabilidad y Crecimiento" y podría resultar en una "desviación significativa" de la senda de ajuste presupuestario que debe acometer España. Nuestro país tampoco respeta las metas de reducción de deuda pública.

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El Ejecutivo comunitario le pone así un suspenso al plan presupuestario que le ha remitido Sánchez. Un plan que constituye la segunda prórroga de las cuentas públicas pactadas por el Gobierno de Mariano Rajoy con Ciudadanos en 2018. Desde entonces, el Ejecutivo socialista no ha logrado sacar adelante unos nuevos Presupuestos y la subida de impuestos que tiene prevista, aunque sí un catálogo de medidas que aumentan el gasto público. En concreto, el proyecto remitido a Bruselas incorpora una revalorización de las pensiones del 0,9% para 2020 y un incremento del 2% en el salario de los funcionarios.

La Comisión calcula que el plan presupuestario de Sánchez empeorará en un 0,1% el déficit estructural de España en 2020, frente al ajuste del 0,65% que exige la Unión Europea. Es decir, se necesita un ajuste adicional por valor de 9.600 millones de euros (el 0,8% del PIB). 

Por todo ello, la Comisión le reclama al próximo Gobierno español que, desde el momento en que tome posesión, le envíe unos nuevos Presupuestos "lo antes posible". Unas cuentas públicas que deberán incluir las "necesarias medidas adicionales" para corregir el actual desfase presupuestario y situar la deuda en una senda claramente descendente. Es decir, o bien recortes adicionales permanentes del gasto público o bien subidas de impuestos. Sobre el equilibro entre ambos, Bruselas no se pronuncia.

La opinión del Ejecutivo comunitario sobre el plan presupuestario español incluye además un aviso específico sobre las pensiones. El futuro Ejecutivo de Sánchez debe marcarse como prioridad la adopción de "medidas compensatorias" para garantizar la sostenibilidad del sistema. Una supervivencia que según la Comisión está en riesgo al haberse revertido las reformas realizadas durante la crisis.

Sin comentarios sobre el pacto con Podemos

"Si continúan volviéndose a vincular los incrementos de las pensiones a la inflación (como se hizo en 2018 y 2019 y está previsto en el plan presupuestario de 2020) y retrasándose la introducción del factor de sostenibilidad, se necesitarán medidas compensatorias para garantizar la sostenibilidad del sistema a medio y largo plazo", señala el documento.

"España está entre los países con un alto nivel de deuda pública y por eso es importante que siga reduciendo su déficit presupuestario y de deuda", ha dicho el vicepresidente económico de la Comisión, el conservador letón Valdis Dombrovskis, durante la rueda de prensa para presentar sus opiniones sobre los Presupuestos de todos los Estados miembros de la eurozona.

El Ejecutivo comunitario critica que nuestro país no haya aprovechado suficientemente los tiempos de bonanza económica para poner sus finanzas públicas en orden. En lugar del ajuste exigido, el plan presupuestario para 2020 supone en la práctica una expansión fiscal. "Esto es preocupante porque los altos niveles de deuda limitan la capacidad de responder a crisis económicas y presiones del mercado", alega.

¿Le preocupa a Bruselas el acuerdo de coalición entre Sánchez y Podemos?¿Puede España permitirse el aumento de gasto público previsto en el pacto en el actual contexto de ralentización? "Esperamos que los países que tienen o han tenido una situación política inestable que intenten formar un Gobierno estable y presenten un plan presupuestario actualizado y completo que cumpla las reglas. Y este es el caso de España", ha contestado el comisario de Asuntos Económicos, Pierre Moscovici.

"Pero no es tradición de la Comisión comentar acuerdos políticos. Nosotros tenemos que evaluar y decidir basándonos en cifras y hechos", ha agregado.

Lo que más teme Bruselas es que la incertidumbre en España siga prolongándose, lo que acabaría teniendo un impacto económico negativo al retrasar indefinidamente las decisiones de inversión.

La deuda pública sigue descontrolada

Bruselas ve demasiado optimistas las previsiones de crecimiento de Calviño y acaba de recortar en cuatro décimas sus cifras para España tanto para este año como para 2020. Calcula que la economía de nuestro país crecerá un 1,9% en 2019 y un 1,5% el año que viene, frente al 2,1% y el 1,8% que vaticina el Gobierno de Sánchez. Además, España incumplirá las metas de déficit para 2019 (2,3% en lugar del 2% que espera Calviño) y 2020 (2,2% en lugar del 1,1%).

El resultado de todo ello es que la deuda pública apenas bajará al 96% del producto interior bruto en 2021. Un elevado nivel que no deja a España margen de maniobra para aumentar el gasto público en caso de que se materialice una nueva recesión y que hace que nuestro país sea especialmente vulnerable a cualquier cambio de sentimiento en los mercados.

Junto con España, la Comisión Europea ha puesto un suspenso a los planes presupuestarios de Bélgica, Francia, Italia, Portugal, Eslovenia, Eslovaquia y Finlandia. Estonia y Letonia logran un aprobado raspado, mientras que Alemania, Irlanda, Grecia, Chipre, Lituania, Luxemburgo, Malta, Holanda y Austria sacan buena nota. A diferencia del drama del año pasado con Italia, Bruselas no ha tumbado esta vez los Presupuestos de ningún Estado miembro.