A veces la memoria viaja en el tiempo por su cuenta para evocar pequeños objetos y detalles. El periodista recuerda aquellos viejos tacos de entradas para un cine de verano, en un pueblo valenciano, que un día le dio su abuelo para jugar. Era la sencillez absoluta: entradas sin asiento y diversos colores para diferenciar cuál tenía validez cada día. Tal vez las ideas de negocio más sencillas del pasado son las que mejor encajan con una transformación digital.      

En 2006, Renaud Visage, Julia Hartz y Kevin Hartz consideraron que la venta de entradas para espectáculos necesitaba un toque de modernización. Estaban en Silicon Valley y, claro, crearon una startup. Se llamó Eventbrite

"Llevamos en el negocio 14 años y ahora tenemos una presencia global en Australia, Sudamérica, algo en Asia y gran éxito en Europa", detalla Visage para INNOVADORES. Para posicionarse con fuerza en el continente europeo, en 2017 Eventbrite adquirió la holandesa Ticketscript y en 2018, Ticketea, "que era el líder en España". 

El plan de negocio sigue siendo el fundacional. "La misma idea: vender billetes para eventos musicales, conferencias, teatro... Eventos de todo tipo y tamaño". ¿Plan para el futuro? "Organizar un evento es muy complejo, desde que se empieza con la idea… Podemos ser de gran ayuda en algo más que las entradas, pero son cosas que todavía estamos estudiando. No tenemos nada concreto que anunciar".

La diferencia es que el negocio sencillo se hace más complejo. "Invertimos un montón de dinero para que en un gran festival con 10.000 asistentes no haga falta una cola de seis horas para entrar. Para gestionar la entrada de 10.000 personas, el sistema tiene que funcionar todo el tiempo, incluso sin conexión, tiene que estar sincronizado con las diversas colas y eso es técnicamente complicado. Es como vender miles de entradas por minuto: podemos hacerlo, pero ha costado muchos años llegar al punto de sentirnos cómodos diciendo que no se nos va a caer el sistema cuando todo el mundo trate a la vez de comprar su ticket y que no vamos a vender cinco veces más del aforo disponible".

"El año pasado vendimos 3,9 millones de entradas, que vienen a ser 10.000 al día", añade, para subrayar la fuerza de sus desarrollos, en los que España desempeña ahora un papel destacado y puede convertirse en "el próximo hub global de ingeniería", en su opinión. "Compramos Ticketea para reforzar nuestro negocio y comprobamos que tenía un magnífico equipo, así que decidimos mantenerlo unido para que continúe desarrollando para nuestro sistema global". 

Eventbrite abrió en Madrid su "primer centro europeo de desarrollo", con 2.000 metros cuadrados en el Paseo de la Habana. "Cogimos una oficina mucho mayor de lo que necesitábamos, porque vamos a contratar muchos ingenieros en los próximos 12 a 24 meses. Queremos ponerlos a trabajar juntos, con otros de gran talento de fuera de España. Y traerlos a Madrid, que es una ciudad atractiva para mucha gente", subraya Visage. "Somos más atractivos que las tradicionales empresas españolas. Tenemos a mucha gente moviéndose entre Argentina, Madrid y San Francisco. Les damos oportunidad de viajar a diversas sedes y trabajar con gente diferente".

El plan para crecer sigue en la sencillez: "Hacer nuestro producto cada vez más sólido y mejorarlo continuamente. Conversamos con nuestros clientes para comprender mejor sus necesidades. Empezamos con encargos pequeños, ahora trabajamos para organizaciones mucho más grandes a las que ofrecemos más funcionalidades: billetes para múltiples eventos a lo largo del mes, o incluso de una misma semana. Tenemos que optimizar nuestro servicio y adaptarlo globalmente a mercados diferentes”.

Servicios gratis, eventos gratuitos

"Siempre nos planteamos ganar dinero cuando nuestros clientes lo ganan", dice Visage. Entonces, ¿cuál es el negocio gestionando entradas para eventos gratuitos? "Es un modelo freemium. Si damos buen servicio gratis a gente que no cobra por las entradas, contarán con nosotros cuando organicen eventos de pago. Y es buen marketing viral de nuestro servicio. Cuando un usuario consigue un ticket, toma nota para su próximo evento. Hacemos la marca conocida ofreciendo un servicio valioso que los organizadores no podrían permitirse si no están cobrando por venta de entradas".

APIS EN SALESFORCE

 "Pensamos que la manera de expandirnos era desarrollar APIs gratuitas, que otros podían utilizar para usar nuestros datos", dice Visage. "Convencimos a compañías como Salesforce o MailChimp, para desarrollos que nos integren, y tenemos un centenar de socios que amplían nuestro alcance".