Pocas iniciativas ejemplifican tan a la perfección cómo la tecnología puede mejorar la vida de las personas. En este caso en concreto, de aquellas que viven en la llamada España vaciada, poblaciones remotas que son vitales para mantener la vertebración del territorio y que atesoran un valioso capital cultural y patrimonial.

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Ixorigue lo tuvo claro desde el inicio. Más allá de la lógica rentabilidad que persigue cualquier empresa, la startup vio la luz allá por 2016 con la firme determinación de ayudar no sólo a los ganaderos de Benasque (Huesca), sino también de contribuir con su innovación a la prosperidad de los pueblos que se ubican en el valle del Estós.

Su collar inteligente que monotoriza a las vacas ha permitido que, de forma indirecta, esta zona remota de Huesca salga de su 'oscuridad digital', lo que ya repercute en la dinamización económica del valle.

La clave está en la red LoRaWan utilizada por Ixorigue para la puesta en marcha de su solución IoT, que permite la interconexión entre objetos inteligentes sin la necesidad de instalaciones locales complejas.

"Hemos dotado de cobertura a un área oscura, aislada. De hecho, ahora son los propios ayuntamientos los que están poniendo las antenas, aunque en un principio eran los ganaderos los que estaban interesados en lograr la infraestructura necesaria", explica a D+I Ignacio Vallejo-Nágera, CEO de la compañía.

Ixorique siempre ha ido de la mano de los intereses de los ganaderos de Benasque. "Esta red da cobertura a soluciones IoT y ha supuesto la creación de los smartpueblos, donde las telecomunicaciones eran el gran reto para su desarrollo", matiza Vallejo-Nágera. 

La startup ya comercializa su collar inteligente en Benasque y en el resto de España, y su primera ronda de inversión, en la que ha captado un millón de euros, le permitirá ahora abordar su expansión por Europa y Latinoamérica, donde existe un mercado potencial de más de 350 millones de reses.

Información en la nube

Pero ¿cómo beneficia la solución IoT de Ixorigue a la ganadería extensiva? Su collar inteligente se basa en big data e inteligencia artificial para recopilar información de localización y actividad de cada vaca que lo lleva puesto.

Los datos son procesados, ordenados y enviados a la nube mediante redes de bajo consumo, bajo coste y largo alcance, idóneas para dispositivos IoT en entorno rural (redes NB-IOT y LoRaWAN, antes citada).

Una vez que la información llega a la nube, gracias a la aplicación de algoritmos, se pueden identificar en tiempo real situaciones tales como celo, preñez, parto, enfermedad, extravío o muerte.

"Antes el ganadero se levantaba y se iba directamente al campo a ver el ganado. Ahora, antes se conecta al móvil, la tableta o el ordenador y consulta los datos del dispositivo. De ellos, puede deducir si hay una vaca enferma, porque se ha movido más o menos de lo habitual, si están en celo o cualquier otra circunstancia", relata Adrià Martínez, CTO de Ixorigue

Ignacio Vallejo-Nágera (CEO) de Ixorigue y Adrià Martínez (CTO).

El responsable relata cómo en la trayectoria de la startup probaron antes soluciones que no dieron los resultados esperados pero que contribuyeron a alumbrar el collar inteligente que hoy utilizan ya con éxito en el sector de la ganadería extensiva.

"Constatamos desde el inicio del proyecto el interés del ganadero por una tecnología que les facilite su trabajo y que, además, rentabilice su actividad", afirma Martínez. Pero era difícil conseguir un dispositivo que se adaptara a la idiosincrasia de los paisajes de Benasque y los animales de la ganadería extensiva.

Finalmente, y tras años de duro trabajo, Ixorigue ha dado con la herramienta adecuada: "estable, robusta, es estanca y se adapta muy bien a sitios remotos", puntualiza el Vallejo-Nágera.

"El dispositivo recopila el máximo de datos con un mínimo gasto -la batería puede durar un año- y aporta el máximo valor al ganadero", recalca Adrià Martínez.

"Nada puede sustituir la experiencia y sabiduría de un ganadero que, con sólo mirar a las vacas ya sabe, en muchos casos con más acierto que cualquier algoritmo, qué le sucede al animal. Pero nuestro dispositivo le facilita la vida y es un complemento para lograr la máxima rentabilidad", asevera el CTO de Ixorigue.

La reciente ronda de inversión supone un punto de inflexión en el proyecto. Ha sido apoyada por gran parte del accionariado actual, compuesto por Barrabés.biz, HEMAV, Escarpinosa (asociación de propietarios y ganaderos del Monte de Estós, en Benasque), la asociación sin ánimo de lucro Épsilon Ecología, Abadía de Collado Hermoso (sociedad de inversión patrimonial de Salvador García-Atance), Ignacio Vallejo-Nágera (CEO) y Adrià Martínez Mayor (CTO). 

Nuevos inversores

Y es que el compromiso de los socios con Exerigue es férreo. "El 100% del equipo es socio de la empresa", matiza Vallejo-Nágera.

Además, se suman a la inyección de capital el fondo Finaves, gestionado por IESE Business School, inversores de la red de Business Angels de IESE y de ESADE, la empresa de electrónica Araelec (proveedor de componentes electrónicos de Ixorigue), la empresa Desarrollos Agro Intensivos y los inversores Antón Arriola (ex consejero delegado de Goldman Sachs en España, patrono de la fundación BBK y consejero de Sherpa.ai) y Borja Moreno de los Ríos (venture partner de FJ Labs y CEO y cofundador de Merlin).

"Queremos agradecer a todos nuestros inversores, tanto a los que han participado de nuevo como a los recién llegados, la gran apuesta que hacen por Ixorigue y que va a servir para potenciar el desarrollo de producto (software y hardware) y el equipo comercial", ha apostillado Ignacio Vallejo-Nágera.