Mathias Cormann, secretario general de la OCDE.

Mathias Cormann, secretario general de la OCDE. David Morales EE

Wake Up Spain (2026)

Menos burocracia para resucitar un PIB estancado en el 0,8%: así debe ser el Wake Up! definitivo de Europa

Los expertos recetan ganar autonomía para rescatar a un continente sin tecnológicas propias y dependiente del gas exterior.

Más información: Guindos, Letta, Botín y Torres urgen a la UE en Wake Up! a unificar el mercado interior para ser competitiva

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Wake Up, Spain! Wake Up, Europe! no sólo ha dado nombre al foro económico de EL ESPAÑOL, Invertia y Disruptores, sino que ha servido como un grito de alerta literal para el Viejo Continente.

Frente a las potencias estadounidense y asiática, la Unión Europea (UE) necesita despertar con urgencia. Los expertos piden reducir la burocracia para resucitar un producto interior bruto (PIB) estancado en un crecimiento del 0,8%.

El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) , Mathias Cormann, analizó este complejo escenario y destacó que las perturbaciones energéticas derivadas del conflicto en Oriente Próximo están poniendo a prueba la resiliencia de las economías europeas.

Mathias Cormann, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

El dirigente detalló cómo este impacto ya es visible en la caída de la confianza de los consumidores y advirtió de unas previsiones económicas muy a la baja para el bloque del euro.

Según calcula el club de los países ricos, el crecimiento de la zona euro se reducirá del 1,4% registrado el año pasado a un escaso 0,8% en este ejercicio.

A este frenazo a corto plazo se suma un reto estructural que amenaza los pilares del estado de bienestar. Cormann subrayó que el aumento de la esperanza de vida y el descenso de la natalidad presionan los mercados laborales en todas partes.

Según indicó, la tasa de dependencia en los países de la OCDE experimentará un salto sin precedentes al pasar de los 34 mayores de 65 años por cada 100 personas en edad de trabajar actuales, a la alarmante cifra de 52 por cada 100 en el año 2050.

Pérdida de hegemonía

El debate económico del foro profundizó en las debilidades internas que lastran el crecimiento europeo.

La profesora titular de Economía Financiera de la UCM, Mónica Melle, evaluó el evidente descuelgue de Europa respecto a las otras dos grandes áreas hegemónicas mundiales, es decir, frente a EEUU y China.

La experta aportó datos demoledores para ilustrar esta crisis. Uno de ellos es que, desde la pandemia, la economía europea ha crecido la mitad que la de EEUU.

Además, lamentó que a principios de siglo la renta per cápita comunitaria era once veces superior a la de China, mientras que en la actualidad es apenas 2,2 veces mayor, lo que demuestra que el continente pierde a pasos agigantados su posición de liderazgo.

Melle explicó que gran parte de este estancamiento responde a la sucesión de cuatro grandes shocks consecutivos que han mermado la capacidad de la región: la crisis financiera, la pandemia, la guerra de Ucrania y la ofensiva arancelaria de Donald Trump.

Centrándose en la actual coyuntura bélica, la profesora advirtió de las fuertes secuelas previstas para finales de año, indicó que los mercados de futuros vaticinan para diciembre un precio del gas un 37% superior al previo a la guerra y alertó sobre los crecientes problemas logísticos originados por los seguros prohibitivos en el estrecho de Ormuz.

Conversación a dos. El horizonte de la economía europea

El economista Daniel Lacalle endureció este diagnóstico al abordar el evidente déficit del continente en innovación. El experto alertó de que Europa va "muy por detrás" en este sector clave, ya que carece de verdaderas empresas tecnológicas.

Lejos de liderar el mercado con gigantes propios, precisó que la región se limita a contar únicamente con compañías de "distribución tecnológica".

En el ámbito energético, el economista censuró que la UE importe el 80% de su energía primaria y reprochó la hipocresía de prohibir técnicas como el fracking para terminar comprando gas estadounidense once veces más caro.

Sumado a esto, denunció que la Unión Europea no ha modificado su estructura tras el estallido bélico y sigue siendo hoy el mayor comprador de gas natural licuado ruso.

Frente a la visión de Melle sobre el impacto inflacionista de la guerra, Lacalle matizó que los conflictos armados son deflacionistas al reducir el dinero disponible.

Además, valoró el nuevo papel de Estados Unidos, país que ha pasado de ser un amplificador de crisis a un verdadero colchón energético para Occidente.

Demoler el normativismo

Para salir del atolladero y recuperar la competitividad, ambos economistas coincidieron en que urge ganar autonomía y agilizar la toma de decisiones.

Sin embargo, Lacalle exigió ir mucho más allá y defendió que Bruselas tiene la obligación de demoler el normativismo.

El experto calificó este exceso regulatorio como una aberración europea construida sobre la falsa premisa de que los dirigentes comunitarios eran más listos que sus homólogos de otras regiones.

Asimismo, concluyó haciendo honor al nombre del simposio al sentenciar que las instituciones deben dejar de hacer cosas para despertar definitivamente de su ensoñación burocrática.

La encrucijada política

En el plano institucional, la hoja de ruta para afrontar esta tormenta perfecta mantiene dividida a Europa.

El líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, instó a buscar urgentemente nuevos socios comerciales como la India para salvar el mercado.

El dirigente también recordó la necesidad de reducir la burocracia comunitaria, ya que los emprendedores requieren libertad y oportunidades en lugar de constantes trabas que penalicen su esfuerzo

A su vez, la eurodiputada Li Andersson reclamó que la carrera por la competitividad no se utilice jamás como excusa para pisotear la agenda social, recordando que el bienestar ha sido históricamente la ventaja competitiva más importante del proyecto europeo.