Daniel Lacalle y Mónica Melle.

Daniel Lacalle y Mónica Melle. David Morales EE

Wake Up Spain (2026)

Menos burocracia y más autonomía: Lacalle y Melle piden a la UE frenar su déficit tecnológico y energético

Ambos economistas urgen a "despertar" y demoler el exceso normativo para frenar la pérdida de hegemonía frente a potencias como EEUU y China.

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En el marco de la sexta edición del foro Wake Up, Spain! Wake Up, Europe!, los economistas Mónica Melle y Daniel Lacalle han exigido a la Unión Europea que reaccione de manera urgente ante su evidente déficit tecnológico y energético para evitar quedarse atrás en el tablero global.

Siguiendo las premisas de este encuentro, ambos expertos han coincidido en la necesidad imperiosa de que el continente logre una mayor autonomía estratégica y, fundamentalmente, aplique una reducción drástica de la burocracia institucional que asfixia el crecimiento empresarial.

En primer lugar, el doctor en Economía Daniel Lacalle ha alertado de que, si bien Europa mantiene cierta fortaleza en el sector financiero, va "muy por detrás" en materia tecnológica.

Conversación a dos. El horizonte de la economía europea

Al respecto, ha precisado que Europa carece de verdaderas empresas tecnológicas y que, en su lugar, cuenta únicamente con compañías de "distribución tecnológica", lo cual ha calificado como "otra cosa".

Por su parte, la profesora titular de Economía Financiera de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Mónica Melle, ha subrayado en esta misma línea que la región debe "apostar por esa autonomía estratégica a nivel de tecnología y de energía", dado que ha asegurado que son "los dos elementos clave del crecimiento futuro".

En el ámbito estrictamente energético, Lacalle ha sido especialmente crítico con las políticas comunitarias.

Ha recordado que Europa importa en la actualidad el 80% de su energía primaria y ha lamentado que el continente prohíba técnicas de extracción como el fracking para terminar comprando gas estadounidense once veces más caro.

Asimismo, ha reprochado que la Unión Europea no haya modificado su estructura energética tras el inicio del conflicto en Ucrania, puesto que ha denunciado que a día de hoy sigue siendo el mayor comprador de gas natural licuado ruso y de gas por tubo procedente de Rusia.

Ante esto, ha exigido a las autoridades "desburocratizar y desideologizar la energía".

Para revertir este rezago y ganar competitividad, la eliminación de trabas administrativas se ha posicionado como el eje principal del debate.

Melle ha indicado que las instituciones tienen que "fortalecer esta unión eliminando burocracia y tomando decisiones más ágiles".

Lacalle ha ido un paso más allá y ha defendido que la Unión Europea no solo debe facilitar la regulación, sino que "tiene que demoler el normativismo".

Según ha expresado el economista, la regulación es positiva porque facilita el trabajo a la economía, pero ha advertido de que el normativismo es "una aberración europea" construida sobre la falsa premisa de que los europeos eran más listos que sus competidores estadounidenses o chinos, algo que, según ha afirmado, "no han sido nunca".

En consecuencia, ha sentenciado que lo que debe hacer Europa es "dejar de hacer cosas" y despertar de su "ensoñación burocrática".

Este exceso normativo y la mencionada falta de autonomía han provocado, según ha explicado Melle, que Europa sufra "cierto descuelgue respecto a las otras dos áreas hegemónicas actuales".

La profesora ha detallado que, desde el impacto de la pandemia, la economía europea ha crecido la mitad que la de Estados Unidos.

Además, ha aportado un dato revelador sobre la comparativa asiática: ha recordado que a principios de siglo la renta per cápita de la UE era once veces superior a la de China, mientras que en la actualidad es apenas 2,2 veces mayor. Esto demuestra, tal y como ha lamentado, que el continente está "perdiendo esa hegemonía".

Múltiples golpes

Gran parte de este estancamiento macroeconómico, ha señalado Melle, responde a los múltiples golpes que ha sufrido la economía comunitaria en los últimos años.

La experta ha enumerado que Europa ha atravesado cuatro grandes shocks consecutivos: la crisis financiera, la pandemia, la guerra de Ucrania y la ofensiva arancelaria de Donald Trump.

Centrándose en el conflicto bélico actual, ha advertido de que la guerra se está alargando más de lo esperado y ha avisado de que a finales de año todavía habrá fuertes secuelas.

Ha apoyado esta previsión indicando que los mercados de futuros vaticinan para diciembre un precio del gas un 37% superior al previo a la guerra.

Además, ha alertado sobre las 75 instalaciones petroquímicas dañadas y sobre los crecientes problemas en las cadenas de suministro derivados del miedo y los seguros prohibitivos en el estrecho de Ormuz.

Frente a este escenario apocalíptico, Lacalle ha matizado que el impacto en los mercados podría no ser tan negativo a corto plazo.

Asimismo, ha puesto en valor el nuevo papel de Estados Unidos, país que ha indicado que ha pasado de ser un "amplificador de shocks geopolíticos a un colchón", alcanzando cifras récord de exportación de 7,2 millones de barriles diarios.

Ha añadido que, gracias a esta intervención, el 80% de los volúmenes no iraníes que pasaban por Ormuz se han reorientado, convirtiendo el estrecho en la mayor debilidad de Irán.

Inmigración

Finalmente, el diálogo ha abordado las posibles soluciones a nivel laboral y demográfico, donde han surgido notables diferencias.

Melle ha defendido que España ha crecido por encima de la media comunitaria gracias a que ha sabido integrar a la población migrante, la cual ha asumido trabajos esenciales, y ha añadido que resulta prioritario cualificar a las personas mayores que salen del mercado.

Por el contrario, Lacalle ha discrepado frontalmente sobre la idea de solucionar los problemas de crecimiento mediante la inmigración.

Ha concluido que la inmigración solo es positiva cuando aporta y genera valor, pero ha alertado de que "dopar el PIB con gasto público y con migración" mientras caen los salarios reales netos es una receta mágica que terminará generando un "gigantesco descontento" en la sociedad.