Debate en Wake Up Spain! 2026 sobre el valor real de la inteligencia artificial.
La IA ya impacta en las empresas: "Hay que salir de lo espectacular para ir al retorno real de la inversión"
Expertos de Kyndryl, LLYC, Entelgy, DigitalES, y el Institut Cerdà, comparten las recetas para que las estrategias no se queden en fase piloto y redunden en la producción real de las compañías.
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Bajar la inteligencia artificial del teatro a las musas es uno de los objetivos de todo tipo de empresas. Es decir, muchas han empezado a probar pilotos basados en esta tecnología pero no alcanzan un valor y un retorno de la inversión reales. Este paradigma ha supuesto uno de los temas centrales de debate en la cuarta jornada del Wake UP, Spain!, evento organizado por EL ESPAÑOL, Invertia y DISRUPTORES.
El espacio de diálogo ha estado protagonizado por Miguel Hernández, director general del Institut Cerdà, Miguel Sánchez Galindo, director general de DigitalES; Miguel Ángel Leal Góngora, director de propuesta de valor global y preventa de Entelgy; Ibo Sanz, COO Global de Marketing Solutions de LLYC; y César Romera vicepresidente de marketing y desarrollo de negocio de Kyndryl para España y Portugal.
En primer lugar, Miguel Hernández, del Institut Cerdà, ha explicado que el creciente volumen de inversiones ya se está notando en el incremento de la innovación. Esta está redundando, sobre todo, en la mejora de las operaciones. Pero, de forma más incipiente “también en todos los insights con consumidores y clientes para la innovación en productos”.
Mesa redonda. Inteligencia artificial, innovación y su aplicación real
“Estamos empezando a ver cosas muy interesantes en este ámbito”, ha señalado.
Por su parte, Miguel Sánchez Galindo, de DigitalES, cree que “el efecto de la IA ya es una realidad en toda la economía española”. Según datos de la patronal tecnológica, si en 2024 esta tecnología incrementaba las cotas de productividad en un 40%, ahora mismo se están superando “no solo cada año, sino cada semestre”.
En este sentido, ha proseguido, España está en la séptima posición a nivel mundial en el uso de la IA, lo que supone una fuerte influencia a nivel ‘macro’. “Pero si bajamos a distintas verticales, también vemos fuertes impactos en sectores como el sanitario, telecomunicaciones o en el industrial, para la automatización de procesos”. Además, ha defendido el enfoque europeo en el desarrollo de la IA: “Es ético, basado en la protección de datos y con las personas en el centro”.
Miguel Ángel Leal, de Entelgy, ha realizado un repaso de cómo la IA ha impactado en las empresas desde su democratización: “En primera instancia, nos desordenó. Generó una presión natural, y también procedente de los consejos de administración, que hizo que cambiásemos la forma de hacer las cosas”.
Para poner orden, el directivo estima que hay que atender a tres imperativos: “Procesos, cultura y personas”. Cuidando estas claves y generando equipos con liderazgo “de arriba hacia abajo” Leal cree que “se mejorará el rendimiento”.
Ibo Sanz, de LLYC, ha indicado que “la IA ya impacta tanto en optimizar la cadena de valor como en operar de forma más eficiente”. Por ejemplo, ha dicho, hay una fuerte disrupción en el mundo del marketing: generación de contenidos, conversación con consumidores, cumplimiento normativo y “casos de uso casi infinitos”.
En cualquier caso, opina que donde está dando mucho más juego es en la transformación de “industrias completas”. “Aquí aparecen empresas como OpenAI -ChatGPT-, Google -Gemini-, y otras, que cambian la manera en la que los clientes se relacionan con nosotros. “Es aquí donde se marca la diferencia a la hora de hacer negocios”.
Por último, César Romera, de Kyndryl, ha incidido en que “es importante hablar del valor real de la IA, que no siempre está relacionado con algo espectacular”. Para el directivo, “hay que ir más allá; salir del ‘efecto show’ para ir al retorno de la inversión”.
En este sentido, Romera ve tres pilares: la conexión con la infraestructura real de la empresa, ya sea local o en la nube, el respeto al valor de los datos y su contexto, y mantener al ser humano en el centro de las decisiones.
“El 76% de los proyectos piloto de las empresas no llegan a escalar. Primero, tenemos que mirar los cimientos y luego examinar y elegir las áreas en las que aporta valor”.