Joaquín Cayón, jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria

Joaquín Cayón, jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria Cristina Villarino

VII Simposio del observatorio de la sanidad

Liderazgo, mitos y parálisis directiva: la regulación sí permite transformar el Sistema Nacional de Salud

Así lo ha señalado Joaquín Cayón, jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria.

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Victoria Villafranca
Publicada

La regulación sanitaria no es un obstáculo insuperable, sino una herramienta infrautilizada por falta de valentía y parálisis directiva. Y sí permite transformar el Sistema Nacional de Salud. Así lo ha señalado Joaquín Cayón, jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria, durante su intervención en el VII Observatorio de la Sanidad organizado por EL ESPAÑOL-Invertia.

El Sistema Nacional de Salud (SNS) arrastra un conjunto de mitos que condicionan su percepción pública y limitan su capacidad de reforma. Bajo esta idea, Cayón ha analizado cómo las normas actuales ofrecen un margen de transformación mucho mayor del que los gestores suelen aprovechar.

El primer mito sitúa al SNS como "uno de los mejores sistemas del mundo". Para el jurista, estamos ante una media verdad: España destaca en esperanza de vida, pero su gasto sanitario per cápita se sitúa en niveles muy discretos dentro de la Unión Europea (UE). Por tanto, no se trata del mejor sistema en términos absolutos, sino de uno de los más eficientes.

En el ámbito de la innovación jurídica y de datos, la investigación médica topa frecuentemente con la premisa de que la protección de datos es un muro inexpugnable. Cayón ha recalcado que el paciente es titular de sus datos, pero no su propietario, ya que en su generación intervienen profesionales e infraestructuras públicas.

De igual forma, la alta producción científica española no se traduce adecuadamente en transferencia tecnológica debido a una inversión en I+D secundaria.

En cuanto a las compras públicas, se sostiene erróneamente que la ley obliga a adjudicar únicamente por precio. "Las herramientas actuales permiten basar más del 50 % de la adjudicación en criterios de valor mediante la creación de comités de expertos o la compra pública de innovación", ha aseverado. Si no se aplica, es por la comodidad de los gestores al acudir a la fórmula tradicional.

El bloque relativo a los recursos humanos desvela un despilfarro constante de los instrumentos normativos existentes. Cayón aclara que es falso que el SNS sólo premie la antigüedad o impida atraer talento de excelencia.

Joaquín Cayón, jefe del Servicio Jurídico de la Consejería de Salud del Gobierno de Cantabria

"El Estatuto Marco actual -el de 2003- permite seleccionar a personas con absoluta competencia a través de concurso baremado. Es decir, no tendrían que presentarse a un examen. ¿Cuántas comunidades lo han utilizado? Más allá de las plazas de difícil cobertura, absolutamente ninguna", ha precisado.

Tampoco es rígida por ley la estructuración en servicios por especialidades sanitarias, ni la imposibilidad de exigir requisitos específicos en las bolsas de trabajo. La normativa permite flexibilidad, pero la gestión suele claudicar ante el criterio único de la especialidad.

Respecto a la investigación, la excusa de que "sólo se puede investigar los domingos por la tarde" se ha quedado desfasada, según Cayón.

Desde 2022, la legislación permite ofertar plazas en hospitales dedicadas entre el 50 % y el 100 % del tiempo a la actividad investigadora. Su nula implantación responde a la incomodidad organizativa de integrar perfiles científicos en la dinámica asistencial diaria.

Gestión

La autonomía de gestión a través de las Unidades y Áreas de Gestión Clínica —que precisan de capacidad presupuestaria y de personal— está reconocida por ley, aunque se encuentra en declive por la resistencia de las gerencias a ceder poder.

Asimismo, Cayón ha desmentido que el personal laboral se gestione mejor que el estatutario: los conflictos de este último se resuelven en la jurisdicción contencioso-administrativa, donde la Administración gana en torno al 70 % de los pleitos en materia de despidos.

El núcleo del problema reside en la figura del directivo. Hoy en día, sometido al libre nombramiento y cese, la máxima del gestor se convierte en "durar", lo que desincentiva la adopción de medidas arriesgadas pero necesarias.

Cayón propone desvincular a los altos cargos sanitarios del ciclo político, dotándolos de un estatus de autoridad independiente similar al del Gobernador del Banco de España o la presidenta del Consejo de Transparencia.

En definitiva, según Cayón, las leyes vigentes pueden actuar como un freno o como un motor de transformación. El verdadero desafío del sistema no radica en la hiperregulación, sino en la necesidad de desplegar un liderazgo efectivo y "pasar de una gestión de valor añadido a una estrategia basada en la valentía", ha concluido.