Fernando Martín, director de la escuela de negocios EIG-ESIC en Málaga.

Fernando Martín, director de la escuela de negocios EIG-ESIC en Málaga. Santiago Donaire

V Foro Educación, innovación
y economía de Málaga (2026)

La educación superior entra en transformación: "El modelo tradicional de la universidad ya no tiene sentido"

Fernando Martín, director de la escuela de negocios EIG-ESIC en Málaga, aboga por preparar a los alumnos "para convertirse en profesionales capaces de tomar decisiones con criterios, usando todas las herramientas a su disposición en un entorno de máxima incertidumbre".

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La educación superior atraviesa un punto de inflexión. El modelo tradicional de universidad, basado durante décadas en la transmisión unidireccional del conocimiento desde el aula hacia el alumno, ha perdido buena parte de su sentido en un entorno donde el acceso a la información es inmediato, masivo y descentralizado.

Así lo defiende Fernando Martín, director de la escuela de negocios EIG-ESIC en Málaga, quien sostiene que el sistema educativo está inmerso en una transformación estructural que obliga a replantear su función.

"La educación superior está en un momento tremendamente interesante porque llevamos tiempo cuestionándonos si el modelo vigente tiene o no sentido", señala en la segunda jornada del V Foro de Educación, Innovación y Tecnología de EL ESPAÑOL.

En su opinión, el esquema clásico de la universidad como "centro del conocimiento" ha quedado superado por la realidad tecnológica actual.

Fernando Martín, director de EIG-ESIC Málaga

El acceso a la información ya no está concentrado en las instituciones académicas. Internet, la digitalización y, más recientemente, la inteligencia artificial han multiplicado las vías de acceso al conocimiento.

Esto, según Martín, ha erosionado el papel tradicional de la universidad como único canal válido de transmisión.

"Esa transmisión unidireccional desde la universidad ya no tiene sentido. La adquisición de conocimiento está hoy muy repartida", apunta.

De la enseñanza al empleo

Este cambio de paradigma está afectando directamente a la forma en la que se mide el éxito de las instituciones educativas. En el caso de las escuelas de negocios, la variable clave ya no es solo la formación académica, sino la empleabilidad de los alumnos.

“En nuestro caso, que somos escuela de negocios, el ratio fundamental debe ser el grado de empleabilidad del alumno. Si no es elevado, habremos fracasado”, afirma Martín con rotundidad.

El director de EIG-ESIC defiende que la formación debe estar diseñada desde el primer día con una conexión directa con el mundo empresarial. Una conexión que, reconoce, es cada vez más compleja debido a la velocidad de cambio del entorno económico.

"Tenemos que diseñar una formación conectada desde el primer día con la realidad empresarial. Y eso genera problemas, porque esa necesidad cambia cada media hora. Cuantos más puntos de contacto tengamos con la realidad empresarial, más cerca estaremos de la empleabilidad", explica.

Este enfoque implica un cambio profundo en la estructura académica: desde el papel del profesorado hasta la metodología de aprendizaje. Martín defiende que los docentes deben ser profesionales en activo y que los casos de estudio deben basarse en experiencias reales del entorno empresarial.

Uno de los puntos más disruptivos del nuevo modelo educativo es la integración de la inteligencia artificial en el aprendizaje.

Para Martín, la IA no es una herramienta opcional, sino un elemento estructural que ya forma parte del entorno profesional.

"La inteligencia artificial es estructural en las empresas. Todas tienen que trabajar de algún modo con ella", afirma.

Desde esa perspectiva, considera un error restringir su uso en el ámbito académico. Pone como ejemplo los trabajos fin de grado o de máster: prohibir el uso de IA, sostiene, supone alejar al estudiante de la realidad profesional que encontrará al incorporarse al mercado laboral.

"Si decimos que no lo hagan, lejos de acercarlos a la realidad empresarial, les pondremos una barrera ficticia que le dificultará su empleabilidad", asegura.

En cuanto a la formación de los alumnos, aboga por prepararlos "para convertirse en profesionales capaces de tomar decisiones con criterios, usando todas las herramientas a su disposición en un entorno de máxima incertidumbre".